martes, 31 de enero de 2012

CON LA FE DEL SAPIENTE / Poesía de José Ignacio Restrepo

EDECÁN


Al garaje de las cosas que no sirven,
las protagónicas de los deseos infructuosos,
donde casi no hay aire y no respiran,
los viejos sueños con sus ecos mozos,
he de mandar tus ojos dromedarios
que cargan lágrimas antes de que lloren
para saldar por mis olvidos sus dolores,
y tus dedos que aun sueñan con mi plexo
cargan las manos hacia el rito extravagante
que los despierta durmiendo entre mi sexo,
para mirar si amanezco con las ganas,
enhiesto el fuero rompiendo a trompicones,
por diario axioma de tu fatuo olvido

Con los ojos cerrados desde adentro,
suelo llamar tu nombre junto al mío,
para llevarlos de la mano noblemente
a abrevar sus urgencias mañaneras,
dejo sentado que también yo espero
que tu mudes de rostro y de discurso,
pues me enamora el sueño detenido
que al parecer, yo creo, soy testigo,
sabe de si yuxtaponer el tiempo,
cambiando tus pasados sinsabores
por este dulce mío sin sentido

Estratagema de arcos y de flechas,
primitivos arcanos de conquista,
enviar a querellantes sin un pleito
para que los reciba una Artemisa,
de templada virtud y pulso noble
en medio de sus piernas corredoras,
con el alma cual caja de Pandora,
y los ojos de hiel concupiscentes
postrados en mi piel de cantimplora

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 27 de enero de 2012

SON RUMORES, SOLAMENTE ESO... / Poesía de José Ignacio Restrepo

DESÉRTICO


Como lagarto
que ya hace tiempo ha huido
del desierto madre,
que busca en las estrellas lineas fijas
para que sean serviles coordenadas
y así encontrar el norte de su paso
desde el inicio al fin de la jornada,
lanzo mi honda
con impulso de arquero mudo y ciego,
que no halla fuero en el envés
mensajero de otras voces,
pues todo miente
menos el cielo
que a todos nos contiene
solo el celeste haz de su luz,
 aunque se gasta jamás se deteriora,
yo voy haciendo de pieza en su damero
como lagarto aventurero sin pasado
busco el desierto sincero de tus manos,
sus lineas largas, por nobles e inconclusas
llenas de vida agreste aunque difusa,
para seguirlas con total sentido,
aunque sean gitanas recelosas,
quienes destinos nos leen
y solo murmullos oren por tu causa,
silencio extraño en horas de liturgia
cuando debiera yacer la voz amante,
sobre tu piel y la mía que se buscan
mientras que el cielo
ante las nubes arde


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 25 de enero de 2012

UNA POSTAL DEL ALMA.../ Poesía de José Ignacio Restepo

UNO QUE LLORA


A quién convocas 
cuando llamas al olvido,
si de su nombre tienes solo trazos,
bordes del ayer urdido entre deseos
y mandados a la horca con sincero afán 
en la cara de un invisible menosprecio,
el gesto de quien tiene suficiente,
y ahora no precisa de aliciente,
para sentir de más
y hallar lo menos...

A quién convocas
si ya no viene nadie,
a tu llamado precoz y mitigante,
las que recuerdas no han de oír querellas,
surtidas de la piel desde hace tanto,
y aquellas que sensatamente añoras
ni por error vendrían a esta hora,
pues las volviste ajenas a tu vida,
hembras heridas que en verdad
te amaron, no vendrán
silencia tu llamado...

A quién, por dios,
en tu cabeza mal revives,
ya no te acuerdas que gritaste fuerte
quiero estar solo, ya idos mala suerte,
y el destino cual prosélito criado 
magnánimo y gruñón al mismo tiempo,
con este amo tunante y penitente,
te ha hecho caso, carajo, te hizo caso,
no vengas a llorar por las ausentes
como si fueras un tunante párvulo,
que sufre retraído sus quimeras,
después de haber logrado dar un paso
ahora tirado en el suelo solo repta,
cuando tus lágrimas se rieron de los otros,
nombres de amor sufrientes por tu causa 
pencas de gozo, con dolor sembradas...

 JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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DE MUCHOS LUGARES / Poesía de José Ignacio Restrepo

EL MURO DE LLANTOS


De qué está hecho el muro
donde vienes sin falta,
para nutrir de tus quejas inconclusas,
el ánimo del mundo ya tan triste,
que no acaba de hacerse cuando cae
en la desolación certera, equidistante,
en la cual todo héroe sin pelea,
es también inútil transfusor de su dilema,
hosco desertor sin causa,
que feliz delatará a quién convenga
para salvar su voz,
de prometida mudez,
ronco silencio...

De qué vil ladrillo estás fabricado,
que cargas con la mugre inocultable
de todos los que acá su ser maltratan,
con llantos rumorosos,
sempiternos,
aludiendo culpables que sin rostro
persiguen cada acto que acometen,
con la vil amenaza del maligno,
que mata por deseo
y sin sentido...

Pasaré de frente y sin mirarte,
muro largo que trae mala suerte,
no quiero contagiarme de tu aliento
que es sustento de todos los llorones,
que se inventan dolores,
luego culpan
a otros de sus mil vicisitudes...
A lo lejos presiento ese otro sitio,
alumbrado por cierta luz escasa,
que será suficiente para abrir
en mis ojos otras direcciones,
no importa cuáles sean ellas,
con tal de que no traigan murmurantes
asombradas difusas y mezquinas
como esas que ya cargas hace tiempo,
veleidosas sin fin
lamentaciones...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 22 de enero de 2012

CANCIÓN DE BODA PARA SOLO UNO / Poesía de José Ignacio Restrepo

CUÁNTO TE DEBO...


Como me cala de bien
en este fin de noche,
el bar solo, amado como piedra
que pisa los papeles de la mesa,
parda alma en grima anclada
y sin sustento,
como arcabuz disparado
ajeno al viento,
y a la guerra llamada por perdida,
alma sola creída mal herida,
que desplegada al azar sin rompeolas
desdice de finales en la hora,
en que el destino ve su pasaporte

Como me abato hacia abajo
en fiel barrena,
alazán de descampados, negras faenas,
que le ataran un yugo a su garganta,
sin que pudiera hallar en si la calma,
buscado por doquier y con campana,
sin más deseo de volver
al fuero penitente del ayer,
sin la magistral condición
de ser su dueño

Cuánto te debo viaje, por los días,
pasados entre aquella hora incierta
y la final
cansada y descubierta,
que no traía cambio a mi avatar,
pero si más soledad
de la encontrada,
te pagaré al final de la jornada,
con cambio que regrese en el bolsillo,
como se da al gamín que fiel te espera,
a que llegues con vida
hasta su quicio


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 20 de enero de 2012

SIMPLEMENTE... / Poesía de José Ignacio Restrepo

OTRO QUEHACER NIMIO


Revestido de mi piel
de desaparecido consuetudinario,
tomo el siguiente pensamiento
que me luce semejante a un aforismo,
para llegar más pronto
a esa reflexión desesperada,
que hace tiempo deseo
y sin embargo no puedo
poseer del todo

Acaso la platina de mi fémur,
que en las noche de frío insostenible
me deja recordar como es posible
llevar dentro del cuerpo
cosas que son de género diverso,
pueda afianzar un poco más
esa noticia de que no soy cierto,
sino la cuarta idea inmaculada
de la próxima nada,
o del siguiente
extraño fundamento

Pero,
por si no soy siquiera la apertura
del puente inaugurado hace dos días,
que une la sexta con la calle ciega,
esa donde los gatos deambulan
frente a los chinos
y sus cerradas cocinas,
entonces pon avisos en la prensa,
aseverando que yo no soy quién digo,
que solamente fui algún cervatillo
fugado de ese bosque que los sabios
llaman el laberinto mercedario,
y respalda la nota con un quejo,
ese que sueltas cuando hacemos
el amor,
y lo respaldas abajo,
con mi firma...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 17 de enero de 2012

PROCEDIMIENTO / Poesía de José Ignacio Restrepo


SERIGRAFÍA


Sordos de tacto,
esos que fuí
que también calzan mis zapatos,
se dejan observar
con la ansiedad prolija de los ciegos
que temen ver en el siguiente instante,
por perder el control sobre lo oscuro
que muy a su pesar poseen
sin ser dueños de nada,
como pajes cuidados
de un antiguo reino
que sucumbe

Con los ojos profusamente abiertos,
en donde caben acaso por axioma,
los agujeros negros de mi cara
expongo
la vastedad de recuerdos infecundos
de lo que no pasó
junto a ese foro que mi nombre grita
por lo que no pasará,
lo que nunca va a pasar, repiten,
remedo de cien brújulas dañadas
que no muestran con su aguja el norte
ni permiten siquiera suponerlo,
y mientras regreso a donde estás
para mirar tus agujeros de fuego
similares,
uno del lado que puedes ver los mares,
otro allende al frontis del infierno,
ellos bien podrían ser una grafía
lugares arquetípicos gemelos,
que por misión aseguran
tienen ver,
pero solamente destellos me proclaman,
allí hay un aroma selectivo
donde saben acaso muertos vivos,
que todo es neutro, deleznable incluso,
este aroma a sutiles ambrosías,
más el eco elemental que todo nombra,
en la hora primera y la que cierra,
rememoran capítulos ya leídos
que paren nada y luego se renacen,
nuestros nombres severos,
narrados por el borde
de las eras

Sensibles y anecdóticas querellas
narran nuestras presencias mutiladas,
como peonzas en torpes sueños idos,
con tu nombre cosido a los hilvanes
de una prenda marrón
que nada cubre,
ni el hoy que no se vé,
ni tampoco el ayer difuminado,
en el trozo quebrado del espejo
donde vivo quedó el reflejo atado
de los ojos quemados
de algún ciego

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 15 de enero de 2012

TODOS LOS DÍAS SON EL MISMO DÍA.../ Poesía de José Ignacio Restrepo

ACCIÓN DE GRACIAS


Una hora que completa signa
la curva de arriba de otro sábado,
contexto de la pura vida
que presenta brillante su misterio,
en mis manos que hace tiempo ya
no se persignan cautas
sobre mi rostro de hielo...
Con este breve atuendo de palabras
sin que nadie me vea
pretendo dar las gracias,
como la lluvia casual 
que abdica desmintiendo al suelo,
porque ya es menester,
ya es menester...
Brillante y entendido,
 misterio de la vida que se alarga
mientras yo tiendo mi mano 
hacia el trapecio,
para ver si lo alcanzo,
con mi piel lacerada pero fuerte,
y mi ojo asomado al precipicio,
istmo que me separa de lo sacro,
que me aparta aun del huerto,
donde todo está vivo 
pero muerto...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 11 de enero de 2012

CERCANO AL MEDIO SIGLO… / Poesía de José Ignacio Restrepo


UN AÑO MÁS…

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Un suspiro que nadie al parecer escucha…
El fatal paso que hace sentir que la cadera
se resiste con un dolor incontrolable,
sin que de corta vejez haga hoy alarde,
porque no junta los años necesarios
para probar con ellos ese estado…
Abecedarios regidos por memorias
que los espejos reflejan fatalmente,
cuando al frente de ellos él se hace ,
con el rostro incisivo preguntando
en conspicuo silencio,
cualquier cosa que ni forma tiene
y recibe, ése eres, en qué piensas,
ya nada me preguntes, parpadea…
Juego de yuxtapuestas melodías
que se escuchan seguidas, cortejadas
o en silencio total por marejadas,
la virtud de la vida se ejecuta,
perdidas las holladas partituras,
con las de hoy es más que suficiente,
los ojos desleídos aquiescentes,
nomenclaturas vastas y anodinas,
organizan, devuelven, reconocen,
y el dueño de sus años contrapone,
toda su fortaleza insuficiente,
es el espejo que su imagen fiel le vuelve
que parece ahora hablarle desde el nunca,
sobre ese siempre que ya se está marchando,
su antagónico apareo con la Vida,
parece ahora el eco de algún llanto,
que allí detrás un alguien semejante
no pudiera detener ante el quebranto,
de ver las cosas irse como agua,
los dedos uniendo fuerte no lo evitan,
y atrás de su figura algo marchita,
nadie rezonga, solo está su sombra…
 
JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 3 de enero de 2012

ES DE LA PIEL EL VIAJE.../ Poesía de José Ignacio Restrepo


NOCTURNO


Hoy te desvisto, amor,
una vez más desde que existo,
te llevo al abrevadero de mis ojos
donde mis manos delinquen
para darte todo lo que quieres,
y luego rememoro sabiamente
todo lo que es distinto al infortunio,
para ponerle nombre a los placeres
que nuevamente me traes,
que nuevamente regalas,
sin que yo ni mis manos,
ni el decoro,
pongamos nada que ose detenerte,
yo sé que sin que tu pongas tu apuesta,
eres ya mi presidio de amplia puerta,
mi cárcel de ladrillos transparentes...

Hoy te desvisto amor, entre comillas,
pues tu siempre desnudo te presentas,
con tu orquesta de vientos y tu piano,
coreas estribillos novedosos,
para darme el licor que yo preciso,
de tus labios de un rojo nacarado,
con tus ojos velados por testigos,
de este ambiente sutil y enamorado,
en que ambos caemos nuevamente
gravedad que nos libras de matarnos
haz de la tierra un cielo que oscurezca,
para tapar de nuestros cuerpos todo
lo que pueda ofender a quien nos viere,
y por dentro mi voz solo reclama:
gravedad no hagas nada, solo calla,
a esta hora testigos ya dormidos
simplemente, demandan en sus sueños
cien amores que semejantes a mi canto,
lleven por título el nombre que te he puesto...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 2 de enero de 2012

PERDÓN…¿CÓMO DICE? / Poesía de José Ignacio Restrepo


YO AMARGO

no más

Quebrado afán de ir para volver,
cuando el criterio en que se apoya todo
linda su límite solamente con el tiempo,
cuanto es maduro o infante algo crecido
tiene su minutero detenido,
su descompuesto horario  en cualquier punto,
las tres que son las cuatro si te apuras,
sumas nada ortodoxas que se dejan
de la ortodoxia fina hacer las crestas,
para ver sin mirar la ruta definida,
un camino cerrado de trabajos
por donde todos pasamos lentamente,
con la visual casi siempre algo perdida,
mientras se mira la gente que no sabe
o que si sabe pero no tanto como cree…

Como los átomos que surcan sin barrera,
buscando lastres donde hacer más peso,
mis pies atados de cualquier modo corren,
mis ojos muy hacia adentro constipados
miran gente que posee cinco estómagos,
cómo en sus bocas rumiantes y cebadas
se hacen palabras idiotas y esperadas,
para que yo bien distinga a Cuasimodo,
de toda esta servidumbre de lo ignaro…
Yo mientras tanto pregunto a mi futuro
por unos cientos de miles de contrastes,
unos más temidos que otros conocidos,
pero no dura el rezongo itinerante,
blando mi honda de arrancar  paredes,
tumbo el muro que me aparta de tu rostro,
y sin temor por repetir preguntas,
me enfundo atrás de mi mejor sonrisa
para buscar tu rostro en la cornisa,
y sin alas otra vez y sin coraje,
saltar sin ver lo que me aguarda abajo,
- diez metros más y terminado el viaje -
donde tendidas limpias y secando
están las sábanas de otros que no saben,
como vos, como yo, como otros tantos,
ni un milímetro o dos de lo que afuera
también ayer no ocurría en la azotea…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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