lunes, 27 de febrero de 2012

VISIONES DE OTOÑO TARDÍO… /Poesía de José Ignacio Restrepo


POR
EL
MUELLE
LLOVIDO

vuelo mojado

Estola de húmeda presencia,
como bufanda de lana por la lluvia
mojada hasta el primero de los nudos
de su alongado diseño,
que bien sabes de vientos malqueridos,
de lugares habitados sin deseo,
por obligado designio,
dime entonces la razón de esta orfandad
que sin el sello del sol nos lleva yertos
a ver la oscuridad del inframundo
más pronto de lo escrito,
sin vivir lo pensado ni sentido,
como pájaro perdido en ancho muelle
que no tiene ya mar
sino solo un lagar,
de aceite ya quemado
de oscurecido y tétrico oleaje
pleno de ahogados crucifijos…

Viento de los deseos malogrados
que te apodas silencio
y enmudecidas dejas mis preguntas
de finales de enero,
¿Sabías tu que no hay mes más largo y frío,
que los demás se entibian cuando acaba
y festejan su marcha?
Así como nos ven en la ventana
abrazando las brisas que no llegan,
mientras vemos la calma de este mar
que promete algo nuevo,
un venturoso clamor nos dicta adentro
que no tardan las ansias en cumplirse,
en llegar el ser que no nos abandone,
y convierta el gris de nuestra alma
en gráciles canciones,
que enamoren a quienes las escuchen,
por su dulce tonada y por el tema,
ya que explica claramente y sin ambages,
que sí existe el dorado sentimiento
que aleja los lamentos de las almas…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 26 de febrero de 2012

DESDE EL ESPEJO / Poesía de José Ignacio Restrepo

 A LA ESPERA

AMOR EN AZULES

Qué te voy a decir,
me gustan las mansardas,
los jardines montados,
los parques sin frontera algo sombríos,
que incluso en el solsticio de verano
lucen un tanto abandonados,
me place sentir ese toque de misterio
que hay en las casas dejadas sin un dueño,
ante el solaz de infaustos roedores
que esperan impacientes a que llenen
la alacena, la bodega o algún closet
con los víveres de grano y los mejores,
carnes y huevos para fría temporada,
como en las casas nobles que recuerdan
o aquellas más pequeñas de empleados
que nobleza tienen por montones

Me gusta ver los gatos por la noche,
sentir sus maullidos al buscar pareja,
presentir cuando se toman con las garras
por el pelo poblado y con ventaja,
uñas, dientes, ojos desgarrados
diciéndole en el techo que está liso,
¿ acaso no soy ése que querías
el más bello que soñabas, que llegara ?

Y entre que arribas
con el viento ancho,
con las estrellas que tu nada alumbran,
yo te preparo lo que más te gusta,
esto es, aunque suene reluctante,
me doy un baño con especias tuyas
me envuelvo húmedo en la bata color rojo
que dejaste olvidada un día sin noche,
miro mis ojos porfiando en el espejo
diciéndome ojalá no se distraiga,
y luego ansioso me tumbo allí en la cama,
para dejarme sorprender un poco,
cuando en silencio me llegues inefable,
contándome con dos o tres palabras,
que el transporte estaba detenido,
porque un hombre saltó en el frío río,
a buscar los recuerdos infecundos…
y nadie pudo hallarlo,
nadie quiso…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 23 de febrero de 2012

CERCA AL OLVIDO… / Poesía de José Ignacio Restrepo


SEÑAL DE DUELO

frente al olvido

Hago de amago a babor de mi pasado
con los embates de un mar que no comprendo,
ato mi pelo que es largo y es rebelde,
como la marca de los días que se fueron,
y entre la trenza anido joyas pobres,
piedras de calcinada reverencia,
que me recuerdan la vida entre callejas,
recolectando miradas y sonrisas,
entre mujeres que me dieron todo,
una comida caliente
y su caliente abrazo…

Embrujos de la sal brillante y blanca
que froto sobre el cobre de los años,
hasta sacarle brillo a las mentiras
de aquello que soñé rememorar,
por haber visitado el verbo amar
de rodillas hincado como duende,
y entre lazos y baches dislocados
que decían el monto del esfuerzo
me deshice de todos los tatuajes
que mostraban mi ruta y mi universo,
para poder nacer del nuevo instante
irradiando tu luz gris azulada,
porque no queda nada para atrás
delicada virtud de sembrar algo
que nunca adentro existió,
sino solo acostado entre las sobras
de los sueños pagados con derrotas
en aquella cabaña de deseos
donde fuimos tu y yo,
a decirnos por kilos los te quieros
que el tiempo desoyó,
y los dejó tirados
sobre el suelo…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 19 de febrero de 2012

UN SENDERO DE ROCAS Y CIPRESES… / Poesía de José Ignacio Restrepo


URGENCIA
ELEMENTAL

VIRTUD

Iracundo escalón hecho en granito,
donde hollé sin vergüenza mi rodilla,
caído por saberme erguido antes
de forzada divisa mal comprado,
este amor que entre fuego sobrevive
forjado hacia tus bosques voceando
repite dócilmente cualquier nombre
con la esperanza inútil de acordarse
y al destino de amar el mudo istmo
donde ensayé dormido el canto ido
de tu nombre olvidado entre dolores…

Quema tanto es desdén como tu sexo
que derramó en las noches lava hirviente,
mis manos se amanceban solitarias
pues querer olvidarte es demasiado
y en los rostros de otras te inmaculo,
con pavor de creyente que no cree
pero relata al mundo su delirio,
confinado despierto y sudoroso
cuando llega la luz del nuevo día
y tu silueta se oculta tras los muros
de mi piel que se escose enrojecida...

Pero pasan las horas y te olvido,
o mejor no te olvido, te pospongo,
cuando llegas envuelta y renacida
en el cuerpo que el hoy me ha deparado,
dichoso yo te abrazo nuevamente
renacida en su piel color canela,
que aunque nada de ti realmente tiene
semeja en la mitad tu calor pleno,
donde estás escondida cual fermento,
esperando por mi como una bruja
de apodada virtud y eterna llama,
por siempre prometida para mi
desde aquella otra ya vida que te di…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
Copyright ©


sábado, 18 de febrero de 2012

ESA CORTA VISITA... / Poesía de José Ignacio Restrepo

AL SERENO RÍO

The Old Market

Cuánta juerga tirada a la corriente
como se lanzan monedas a la suerte,
pidiendo que al final del logaritmo
brote el deber del tácito equilibrio
que fiel nos favorezca 
por la primera vez
y solo esa,
en la banca solitaria del sereno
he pedido que llueva tantas veces
para no ir a buscar por tu camino,
lo que se fue perdido y ya no vuelve

Mis dedos que conocen a que sabes
me recuerdan los días extranjeros
de tu perdido talle, de tu cuello
que se fue de mi mano sin decir
porqué motivo, causa o desafecto,
y el río ha recibido mi quebranto
igual que lo hace entera toda madre,
con el hijo que torna de la guerra
manco del corazón, cojo del alma,
y tuerto de todo el tacto que precisa
para poder tejer otra jornada,
aunque venga del cielo sin su voz
y le deje partido simplemente,
como tallo de trigo

Cardúmenes de coral
que guardan los colores de la mar,
andan por todos lados y en mi boca,
diciéndome que vives y rebosas
de lo que fue mi voz y mi poesía,
yo voy ronco por gritar te quiero
en los mares de tedio submarino
ahogado por vos y tu belleza
como  si fuera mi único destino

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
Copyright ©

viernes, 17 de febrero de 2012

A LA MÍA, QUE ME QUIERE BIEN Y LO MAULLA A TODA HORA...


ODA AL GATO
Federico García Lorca


 
Los animales fueron
imperfectos, largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares,
gracia, vuelo.

El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente
terminado,
camina solo y sabe lo que
quiere.
El hombre quiere ser
pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león
desorientado,
 el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para
golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus
ojos de oro.
No hay unidad como él,
no tienen
la luna ni la flor tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno firme
y sutil es como la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos dejaron una sola ranura
para echar las monedas de la noche.

 Oh pequeño
emperador sin orbe,
 conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón,
nupcial sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie reclamas
cuando pasas y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo es inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
 vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta de las habitaciones,
 insignia de un desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y
perteneces al habitante menos
misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas, discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica, el gineceo con sus
extravíos, el por y el menos de la
matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero, e
l atavismo azul del sacerdote,
 pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su
 indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

















SEGUNDO VIERNES EN MI NUEVA CASA / Poesía de José Ignacio Restrepo

RECIÉN PASADO


Hoy me asomé al balcón
de madrugada,
cuando todo dormía en derredor,
los pájaros, los perros, las personas,
vi el silencio tomando de la mano
a las siluetas de dos traviesos gatos
que en la mañana se acuestan a dormir,
bajo un frondoso y fuerte rododendro
y demoré diez minutos para ver,
lo que aquí pasa de noche
que no es igual que en aquella otra casa,
que ahora llamo sin pena
la residencia materna,
que habré habitado casi medio siglo,
por unos meses apenas medio siglo

Hoy me asomé a mis días de colores
que me reciben felices y agraciados,
en esta calle cerrada con colegio
que tiene bullas diversas
y otra clase de gente y otro diario,
son los negocios diversos necesarios,
y aun estoy en período de prueba
pues esta gente me mira en parte fría
pues no conoce quién mira al otro lado

Hoy ajusté quince días nuevos
en esta casa pequeña y de consuelos,
no están esos conflictos hogareños
con mis hermanas de sangre o la sobrina,
no como el desayuno con mi madre
ni subo la comida por la tarde
para ahorrar la bajada por la escala
y la subida penosa resollando,
mientras se apoya en mi hombro suficiente
que ya cumplió medio siglo,
como el resto de mi cuerpo fuerte,
que hoy se paró para ver la madrugada
a las tempranas dos de la mañana,
y luego fue alegre al lecho
que tiene todo tan nuevo,
colchón, cobijas, cobertor, almohada,
y esa mujer que duerme como niña
que siempre duerme sonriente,
no sé porqué realmente,
pero me gusta que por mi lo haga
ya me lo dijo una vez en esta casa,
que me quiere como siempre o aun más 

Eso fue ayer,
mejor hoy por la mañana,
porque hoy ya está tarde
o más temprano,
realmente hoy ya es mañana

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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martes, 14 de febrero de 2012

SI NO SÉ ORAR... / Poesía de José Ignacio Restrepo

BUFÓN O REY, DA IGUAL


Mi rostro ajado
de paje que ha olvidado todo,
manda callada súplica y enmienda
al reino que le dio pan y decoro,
pero lo hace de forma irreverente
que es la única que su saber comprende,
vistiéndose de rey inútil,
fugada la conciencia entre el ultraje
quiere que todos sepan de que clase
es el que cruel reprime y da indulgencias,
 a todos los que pagan y le aportan
para el estatus quo que se percibe
cruel e invisible permanezca
como cadena posible de llevarse,
si todos van allí comprometidos,
en servil engranaje...

El portentoso espejo que me mira,
resuelve sin que yo le preguntara,
que es mi último trabajo y que mañana,
ya estaré muerto por mi tontería,
me dice como lo hizo ése otro día
que reniegue de este sino despistado
y retorne a mi pobre y demacrado,
día de azotes que no duelen tanto...
Pero ya estoy más que decidido,
y de la imagen solo saco el nido,
para empollar un recuerdo de equipaje,
que no sea tunante
y se disuelva pronto...

Y abrir la puerta para hacer de medio
entre lo que fui antes y el remedio,
es mediodía y hay un silencio forzado
por vespertina pereza de las cosas
que no apetecen llegar lento a la noche,
sin desgastar derroches sin licencia,
yo la traspongo seguro de estar dando
un paso inevitable sin retorno,
veo a lo lejos soldados sin cabeza,
que buscan a culpables que aun no pecan
y me pongo ajustada y bien precisa
la corona del rey sobre mi testa,
y muestro el corazón latiendo claro,
ese poema que tan bien le dijera
que cante cuando la daga lo parta,
aunque la sangre en la boca
ya me ahogue...


Dedicado a quienes  como yo, 
a veces idean fatales soluciones
para ahorrar acciones
y así no darse por vencidos...




JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 12 de febrero de 2012

OTRO COLLAR DE DALIAS / Poesía de José Ignacio Restrepo

RÉQUIEM TERCO


Como convenga el saludo de silencio
bajo el azul resplandor de un farol alto, 
a esa imagen que promete nada o poco,
que podría ser yo,
sino fuera porque yo
al frente me hallo...
Tengo paso feliz cuando hay peligro,
amenaza se servía al desayuno
cuando todos me decían quieto niño,
y yo era cadáver
sin designio,
por no temer la muerte
y por saber bien dentro
que ella a mi tampoco me quería

Soy del clan cuyas gestas reconocen,
toda clase de gentes,
unos son forajidos vehementes,
y otros lo esconden bien por la vergüenza,
hallan queja en vigilar su entorno
mientras yerta el alma se les pudre,
yo me llamo perenne y no lo escondo,
no temo a lo que viene,
por malo que parezca
a mi me queda,
resuelvo crucigramas en las eras
donde otros planean su futuro,
desatendiendo el rigor de las estrellas

Y para colmo
no tienen picaporte que los cuide
en sus puertas de par en par abiertas,
la oscuridad les lleva al infortunio
como amante que adora los laxantes,
les musita el devenir tunante,
como quema tu ausencia
en el estómago,
y cuando cruzas tarde por la puerta,
la mitad que te queda está quemada
y la otra vestida como alma,
te crepita su flama inquisitoria,
como deudo sin tumba
a que rezarle...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 10 de febrero de 2012

QUEHACER DEL TIEMPO / Poesía de José Ignacio Restrepo

DE FECHAS


En esta hoja
de corazón puesta hacia arriba,
temo encontrar la seca luz del día
por ti esperando sin que llegues,
cuenta hacia atrás sin números o letras,
magia al revés donde yo desaparezco,
para que fieles ocurran los finales
desde siempre dispuestos

En esta hoja
se disuelve la verde clorofila
en largos filamentos y venitas,
que extraje de tu nombre el día jueves
por ser esa jornada la más corta
sin solsticio de pascua
en mi memoria

Y las ganas
de hablar sin despedirme
afrontando el recuerdo por lo ingrato,
deja pronto salir del cartapacio
todo el febril encono que demora
en cernirse de abajo y hasta arriba
o suspendido por nunca distenderse
como locuaz demente visitante,
que no quiere marcharse,
ni algún sentido halla
para hacerlo

Entonces
simplemente repasemos,
que el silencio es mejor si no se alarga,
la hoja no es pesada y con el viento
se levanta del lomo alucinada,
sin que medien los dedos,
la saliva,
la pasamos y llega
el nuevo día...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 9 de febrero de 2012

CON USTED, ESTA NOCHE… / Poesía de José Ignacio Restrepo


POR ESTOS 
DÍAS DE FERIA

el elegido

Rabiosamente,
como sale hasta la arena,
que presiente ajena,
que sabe ya enemiga,
pues desde atrás, antes de la faena,
la sangre semejante por olor,
lo ha elegido para que reviva
todo el dolor de otras tardes
y Hermes, que se llama el invitado
la relaciona entre su mítico estupor
con todos los difuntos semejantes
que han derramado el rojo de la vida
en este templo erigido a la codicia,
por hombres que evitan el pudor
y solo se lamentan si no gozan,
edificado  cual templo sin decoro,
para verlos fenecer entre el martirio…

El toro majestuoso raudo irrumpe,
ya lleva sobre el lomo las señales
de que su fuerza minaban los segundos,
para que no saliera tempestuoso,
sin embargo su gracia y trascendencia
le empuja como dardo a fortaleza,
solo una dirección su ser bravío
late en su corazón sin maestranza,
en tanto las tribunas gritan ansias,
porque su sangre quieren, mientras baila,
y que el torero sea este u otro,
no les vale historia ni añoranza,
que penetre el acero de la espada,
para que cobre venganza sin objeto,
y enmudezca la plaza como antes,
de nuevo un toro muera
para que viva el grito del plebeyo…

Oh sorpresa,
otro honor esta vez a la faena
pues el público espera enardecido
no será concedido porque espera
que le entregue fortuna al arriesgado,
pensando que el de luces fue elegido,
para no sucumbir ante el bravío,
animal de praderas impetuosas
donde el verde es la única frontera,
y no asume que es la fuerza vencedora
sobre humanas razones que convocan,
entre todas al goce que se implora
en cada movimiento que se libra,
esta tarde de argentinas y verónicas…

El torero está muerto,
fue feroz la embestida inesperada
que tomó su costado empitonando
la cabeza de pelo engominado,
entrando por la plástica garganta
que lucía en su ámbito más tenso,
su seco respirar que fue postrero,
y le dejó tirado sin tormento,
sin sentir el silencio de los deudos
que vinieron a ver como burlaba,
la fuerza de la bestia  luchadora
y también su última batalla
sin saber bien de nada…

La sangre del difundo se diluye,
mientras corre en la arena ese robusto,
toro majestuoso y ausente,
que tenía un humano por verdugo
de luces encargado de matarle,
sin saber que era él su dispensado
invitado de parca extravagante,
sin urgencia de hacer o deshacer,
él le ha dado muerte en un instante…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 6 de febrero de 2012

SIMBIOSIS SIN TIEMPO / Poesía de José Ignacio Restrepo

MAR ADENTRO


Hidrocefalia de los méritos
ordenada en rectángulos de hielos,
obligada entre macetas a crecer
anudadas a sus sueños de hielo,
yo os pongo pasaporte de segunda,
para brotar ordenados por mi boca
y vosotros os vestís sin elegancia,
y furtivos voláis elementales,
sin cartomante ayuda
como presos

En las estrellas se lee
entre lineas divisorias invisibles,
que el rostro unipolar de las mujeres
deviene de su gula de sentires,
despeñadas emociones genuflexas,
se despeñan de las altas cordilleras,
para estrellarse en vuelo contra el mar
que las espera gustoso para ahogarlas,
dedicados brebajes en las olas
se preparan para darles alimento,
sometido sustento de los dioses,
que vestidos de brillantes
entre el plancton,
las reciben en el pleno
submarino,
para volverlas diosas,
odaliscas del agua cual sirenas
cuyos ojos cerrados
nada inspiran,
pero embriagan
de pena...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 4 de febrero de 2012

REAL BIENVENIDA / Poesía de José Ignacio Restrepo

HOY ES...


Hoy es la noche 
para empezar 
a nombrar lo inesperado,
se avecinan los nuevos bautizos
de lugares comunes no pensados,
a los cuales pondremos laudos nobles
y no números, ni secuencias conocidas
porque se han revalidado como nunca
nuestros mil esfuerzos sin desidia alguna
y por esa sencilla vanagloria
de elementales, amantes,
de tiempo y fe de guerra,
supervivientes callados,
han llegado hasta acá 
estos obsequios nobles...

Hoy es la noche del evento,
en que no podremos sentirnos más felices,
pues como cometas volamos inauditos
sin renunciar a cada  fiel regalo,
diapasones en relojes descompuestos
de vigores nunca inmaculados,
se despiertan en segundos vivos,
y nos ciñen el cuerpo
a un nuevo axioma,
no parar, no parar,
no detenerse,
que la vida recién nos recompensa,
sacando nuestros nombres de la guerra,
bautizando con fuerza las cabezas
porque estamos desde siempre
destinados,
a doblegar la tristeza estremecida,
y despedir su silueta
para dar la bienvenida a la alegría,
y sentarla por fin a nuestra mesa,
como una nueva pariente
que se queda...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 2 de febrero de 2012

OTRO FONEMA MUDO / Poesía de José Ignacio Restrepo

REQUERIMIENTO


Las misivas de Dios,
otro poema que decirle al viento,
caen como las hojas del otoño,
con abundantes rojos
entre sus sanguíneos destellos,
entran sin permiso
por las venas de mis ojos
cual hemorragia suma
que en vez de salir despavorida,
hullera lejos hacia dentro,
territorio ya muerto
por dañado manejo,
y entonces el paisaje se transforma
y de prístino se cambia a doloroso,
oscuro como mar de náufragos,
como acre valle de cadáveres,
como magma errante
sin volcán arriba que taladre
sus ardientes quejas expelidas,
bajando por carnívoras colinas
de hueso y carne humanamente
gente

Las misivas de Dios
hechas de amor y llanto,
suelen despeñarse cual suicidas
desde los brillosos bordes de la noche,
y no podemos verlas,
ni volviendo a ser niños,
que fabricaran con ellas
con torpes manos,
aviones que no vuelan...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 1 de febrero de 2012

LOS DEUDOS DEL HACER / Poesía de José Ignacio Restrepo

PIENSA SAUL, 
EN CELDA


De alguna manera,
esta angustia,
- y la pregunta malévola
con letricas en luces de neón,
y qué será de tu vida en diez minutos -
no hace sino poner tu corazón como el de el pez 
que en estanque de restaurante,
salta que salta.

Y ese marica,
que no se vuelve al carro
y le quita las llaves y lo cierra,
o saca el maletín de cuero
que vos sabes que es un billete,
sino que se demora,
se demora,
y toda esa tensión frente a tus ojos,
como la que sientes siempre
cuando ves la desnudez de alguna hembra,
así sea  una de calendario,
tu corazón que se te sale,
y la pregunta,
con letricas de luces de neón,
y ya no ves mas que ese carro,
solo encenderlo, primera,
undo el pedal,
segunda, sesenta,
tercera, ochenta,
un poco después en cuarta y quinta
ni vos te ves...

Éso fue lo que salió mal,
vos pensando en viejas en pelota
con un trabajo tan serio entre manos,
de alguna manera
ya sabes lo que será de tu vida
dentro de diez minutos sumando,
hasta llegar a siete años

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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