miércoles, 31 de octubre de 2012

POSIBLE O IMPOSIBLE… / Poesía de José Ignacio Restrepo


A DIOS GRACIAS


A los accesos que tienen doble entrada
como los baños o los antiguos turcos,
las calles de doble vía y ancho frente,
una yendo hacia al sur, otra hacia el norte,
he dado gracias casi toda mi vida
porque permiten mirar que pasaría
si estos mis pies formados y dispuestos
se toman la elección o consideran
contrario a lo preciso ir al contrario
será aquello o es esto…

He dado gracias también a equivocarme
y sobre todo, mi Dios; a tener tiempo
y trasponer completos y al detalle
caminos, recorridos, rutas, puertas,
que estaban a la derecha y a la izquierda,
opuestamente juntas o distantes,
y que enfrentaban destinos imposibles
de estar de frente o de poder juntarse,
pues lo disímil es lo que me opone
fuerza distinta a lo ya decidido,
y lo parejo aquello que yo eximo
por su relato real o parecido
con lo ya hecho o acaso comprendido,
puerta incorrecta de acceso permitido,
posible acceso pero de mal arribo,
vicisitudes llanas permanentes
que en alma despejada pueden verse
si el favor bien estar le da horizonte
y el ritmo no veloz hace de norte…

Bendigo los accesos de dos vías
y pido siempre al cielo tener vida
para poder unos y otros recorrer,
sin sentir por hacerlo que he pecado
o por dejar de hacerlo atareado
en dirimir errando proceder,
pues el tiempo delante me ha dejado
las pistas suficientes y galanas
para cómodo tomar real conciencia
por la vereda centrada del que avienta
en su apuesta el mazo hacia los aires,
sin viento a ojo cerrado carta alada
con dos dedos la toma delicada,
y es esa la precisa, ganadora,
la carta destinada de su juego,
para ganar sin batirse en un duelo
con el siguiente instante destinado
que esperaba su pie de no ganarlo…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 28 de octubre de 2012

ALEGRÍA DE LEER…/ Poesía de José Ignacio Restrepo


ABAJO NO ES ARRIBA


Dodecasílabo empuje de mis labios
para darte en palabras reluctantes,
unos adioses que renazcan bienvenidas,
infernales semblanzas que eternicen
las miradas lanzadas a la luna
cuando estaba llena de matrices,
que parirían tus sueños y los míos
enlazados, atados sin remedio,
venerados apenas siendo niños…

Desabrazarce en sincrónico apareo
danzar como cobardes sin sombrero,
vos como yo estamos de esto a millas
y saludamos despidiendo con la mano
mientras llevamos ya listo el ornamento
para lidiar con el siguiente instante…

Y es escozor el bienestar sentido
no creas que no te lo vindico
sino fuera por tanto y tan poquito,
nuestro vuelo a dúo en solitario,
no iría tan alto ya tan bajo,
la filigrana no estaría apenas
para darle mejores tratamientos
y el cuero con su bello repujado
en vez de ir agradando el cinturón
haría de resabio en los zapatos…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 26 de octubre de 2012

SE LLEGA, SIN MÁS.../ Poesía de José Ignacio Restrepo

DESPEDIDA...


Una misión de luz este agasajo
el de tomarme el trago que me brindas, 
postrero y reclamado
por lo largo,
 sincero y como vos sublime...
No sentiré cuando pases por mi lado,
lo que fuimos ya queda en el pasado,
fue otro tiempo de ardientes sentimientos
en los que verte pero no tenerte
tuvo un precio alto y dedicado,
soñarte sin ver la curva de tu pecho
pagó aquel precio caro y pernicioso,
que yace al fondo de cálidos cerebros
que tienen parte pero desean todo...
Vos como yo soñamos sin desgano
todos los días cada larga hora,
y entonces nos alcanza esta deriva
y pone mercenarias intenciones
a las pábidas aguas contraflujo
y a los ojos renglones tibios,
novedosos,
que están por verse llenos de poemas
para otras personas delicadas,
halladas, cercanas y presentes,
que tienen en la vida todo
para ser recibido por pedido
y dado por prestado
sin reparo...
Esto es la despedida fiel tesoro,
ya tomaste tu barco 
y de igual modo,
he comprado esta playa para mi,
tiene un mar que relata sus historias
a la hora que quiere entre oleajes,
sus azules me gustan
son cual trajes
que dejan ver lo que revisten,
semejan entre volátil transparencia 
el hacer del poema que dejamos
empezado o entre linea escrito,
para hacer con las manos ese signo 
que parece simplemente un hasta luego
y es más bien como cortado istmo,
un adiós visceral, definitivo...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 25 de octubre de 2012

COMO VINO EN BOTELLA ABIERTA… / Poesía de José Ignacio Restrepo


TORNASOLES


Pedidas y negadas bendiciones
que antes de serlo nos causaron risas,
qué fue de los timbales y las gaitas
que tu voz regentaban si la suerte
me hacía aparecer en las colinas
de tu casa vital e imaginaria,
donde un día encontraste mis caminos
tan vecinos de tus leves pies,
y pronto te amañaste más en ellos
que en los tuyos cambiados y desiertos…
Como el brillo pintado de colores
que el aceite regala cuando llueve,
sobre la calle oscura y asfaltada,
así veo tu cara desde aquí,
en el día que no soñamos nunca,
bien se dice que no se dan promesas
si se sabe que no vas a cumplir,
perdona si fui solo algún color
que en tu viaje dejó todo mejor
al extender mi tono en tu rutina,
promesas al olvido enaltecidas,
las guardo como cartas sin remite,
y bendigo sin dios lo ya omitido,
y perdono de boca esos sobrantes,
yo soy de tornasol
el calor cambia,
declaro que soy otro en estación,
cuando me siento bien
rescato esos inviernos de la piel
y los convierto en mieles y ambrosías,
incluso corazón la luz del día 
se sentía difusa en tu presencia,
por eso me despido en bajo tono,
perdono las inquinas y el encono,
y todo lo vedado o prometido,
cuando salgas mi amor 
cierra la puerta,
y quema este mensaje,
del recuerdo al olvido
es corto el viaje…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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DEL PASO DEL TIEMPO... / Poesía de José Ignacio Restrepo

LAS HERMANAS


¿Has notado 
que las fotos se amarillean,
como lo hacen los dientes
con el paso del tiempo?
Cualquier intento 
por evitar ese traslado
solo hace más febril su paso,
más demandante la presencia
del recuerdo,
menos sensible
el abogo del presente
por refrendar el momento
el candor especial 
de cada paso,
y el impulso 
que cada vez nos damos...
Sintonía es el nombre del hallazgo,
hermana más pequeña y azarosa
de esa mayor
llamada Serendipia,
forjadora de milagros diurnos
y noches plenas de encuentros
venturosos,
llama a ambas y tenlas como amigas,
cuando reviertas los hechos
del pasado,
tratando de pintar nuevos colores,
invoca que ellas vienen
presurosas,
ese aroma de rosas que no ves
son sus ropas
que visten de derecho y de revés...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 23 de octubre de 2012

SIN LEY... / Poesía de José Ignacio Restrepo

A MALA HORA...


De ese hombre caído sin remedio,
harán leña
aunque sea verde y ruda,
y no pueda arder como sustento
en chimenea común,
o en horno viejo...
Calamidades 
cuando marcha ese desdén
como paso inicial de todos modos,
y es el capricho humano el que designa
qué sabe a piel, 
qué es hoy músculo puro,
cuándo lo dúctil se manchó de mierda
y el dulce que era néctar,
perdió su azúcar para hacerse greda...
Me conmisero de los hombres hoy,
que vuelvo a constiparme
por su causa,
hacen del hombre leña
sin cautela,
por dar ejemplo sacro de matones,
por golpear  a aquel que ya tendido,
podría ser reñido
con algunos proclives pescozones,
santificar las fiestas,
a los padres respetar
aunque estén mentando madres,
y no oigan,
no desear mujer que esté ocupada
en guardar los tesoros de su amante,
sea este capaz o un vil tunante...
volvemos a las trazas de aprendices,
ya no sabemos nada
y estamos ocupados describiendo
del cielo 
su profundo rigor
y sus ciento veintitrés bellos matices...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 22 de octubre de 2012

COMPONIENDO MAPAS... / Poesía de José Ignacio Restrepo

ISLA


Tomé de la inocencia otra palabra,
muy corta, gratificante y elevada,
para dar nacimiento a este poema
que llegaba, pero no se iba,
y obligado a escribir
lo puse isla...
Soy o seré,
no me detiene el tiempo,
heredero o prófugo o milagro
lo ignoro,
mi mente mora entre destellos,
si vivo en ella o contra ella
amando,
se que su nombre es bello
y por lo tanto,
escribiré el  poema que se nazca,
de versos reticentes pero hijos,
acaso nobles, raros o perdidos,
de sangre inmensa como mar nombrado,
o sangre desdeñada en una herida,
como podrido lago...

Que soy de isla descubierta
y mi boca clamante de perfume,
habla del más mundano una querella
y sin embargo funde
en el clamor que sea,
una pregunta que antes inhibía
y hoy brota simplemente
 guía haciendo,
para que las pequeñas multitudes,
de dolientes llamados a la dicha,
se la hagan aquí correctamente
en esta soledad de diez renglones...

Mi isla,
a la que pondremos nombre...
¿Quieres llamarla o solamente verla?
¿Habitarla sin dolor como un milagro?
¿Quieres mirarla desde el mar
inicialmente,
para ver si lo vale 
o es inútil plantar el pie, 
y mucho menos quedarse?
O quieres simplemente retractarte
y dar a este renglón muerte sincera...
Ay amigo, no se que es lo que buscas,
lugar de habitación para mutismos,
o alegría y enfado en la aventura,
te propongo
te vuelvas al principio,
y tomes tu maleta delicada,
sin preguntas, ni fuero,
sin llamadas,
de mi isla regresa a tu concilio
ya sabes regresar
hazlo en silencio...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 20 de octubre de 2012

MIRANDO AL CIELO... / Poesía de José Ignacio Restrepo

CANTO AZUL


Llenan las aves con su rito el cielo,
vuelo de cotidianas dimensiones
que apenas vemos
cuando pasa a nuestros ojos,
como una danza de gigante ritmo,
igual que una oceánica liturgia
que no entendemos bien,
ni comprendemos,
las alas suben, bajan, 
se desdoblan,
recogen aire para hacer un rizo,
se estallan en mágicas tertulias
una contra la otra,
dos al tiempo, 
en sus revanchas crueles de misterio
para la vista y el pecho que lo miran
con solo el tiempo por fraterno amigo...

El vuelo siempre ha hecho tema en mi
cuando en esos seres de luz yo me detengo,
las estrellas y el crepúsculo me miran,
cada que el verbo me hace su fortuna
y le convierto a él como conserje
en alas y silencio de mis letras,
las noches pueden ser pálidos juegos
y los días diademas de la luna,
entonces de mi dermis brota el celo 
y mis voces son saladas aceitunas,
son piélagos de Dios los sinsabores,
por eso no maldigo ni conjuro
el momento que llega sin desearlo,
no tengo sino gracias con la vida,
es mi bitácora escrita su transcurso,
su caprichosa marcha como globo
 entre el cielo estrellado se me muestra
veo las luces, trazo mapas bellos
de tantas oraciones regaladas,
que aves de candor triste y profundo
alzaron y extendieron en el cosmos,
para que Dios leyera allende al alba,
mis pedidos y quejas,
por amante saberme 
hasta que muera...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 18 de octubre de 2012

CANTOS DEL BAR… / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL PUB

habana32-5

El corcho solo saltó de la botella,
impelido por el gas que ella tenía,
una corta amistad madera y aire,
y luego fue a parar a la cornisa
como llamado por musas conservadas,
en el zócalo alto de tu espalda,
cuando abro las botellas en mi cofre,
como suelo llamar a mi hogar pobre,
los corchos vuelan siempre estupefactos
pues el techo mejor es cielo raso,
y está cerca del alto de la cama,
donde el piso se ve como un acuario…
Aquí el vuelo es largo y es medido,
se hacen estrategias y concursos
para acertar quién lo envía más lejano...
Hay cientos ya tirados sin un dueño
testigos de gargantas condonadas
por ser paso de fuego a marcas raras…
En el pub escondrijo de los solos
el aguardiente se regalan sin medida,
unos dicen querer los otros mienten,
el licor que sumiso los degrada
a la una, a las dos, a las que sean,
se derrama sin fe por sus gargantas
para dar a la idea forma noble
y quitar los dolores de la espalda,
sin cesar las botellas se descorchan
y las tapas describen  nobles arcos
hasta llegar al suelo sin remedio,
y servir de licencia entre tenida
para aquel que pasa y los patea,
de camino al toilette apresurado,
cuando es hora de dar algo del cuerpo
egoístas petizos penitentes,
que se saben las marcas más vendidas
de ron, whiski, bourbon
y ardientes aguas,
mientras memoria pierden de su nombre
y de aquello que a sus vidas importaba…


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 17 de octubre de 2012

FIGURAS DE MIEL / Poesía de José Ignacio Restrepo

EL BARRENDERO


Al que barre las tardes
en el parque
y repasa las calles con su escoba,
le tienen las palomas un apodo,
despeinado le llaman cuando cantan
en altos alfeizares y balcones,
es el hombre de años trabajados
que levanta dos pibes
sin mujer,
les da lo necesario
y algo más,
 a puntos de barridos desazones
que no le dejan ni un minuto a él,
se aguanta la visita al baño,
la hora del almuerzo se la ahorra,
el pasaje del bus
tarde ya noche,
para juntar el diario que precisa
y hacer de su papel algo ganado,
nodriza de sus hijos solitarios
de caricias de madre en la mañana,
saludos al llegar en la ventana,
escogidas galletas para el fiambre,
no lentejas repetidas de cochambre...

El barrendero se piensa mientras canta,
solo tiene a sus hijos,
es joyero,
traductor de los vientos que levantan
el ya escaso cabello que le queda,
le ha dicho mientras mueve el aire tibio
que se esmere y los quiera sin medida,
que todo saldrá bien mientras aguante,
Casiopea y Sirene le acompañan
aunque aún no sea de noche
y no se vean,
y entre sueños que hace su alma errante,
no deja de seguir las muertas hojas
cual si fueran misivas de los siglos,
que le dejan saber
que hace lo justo,
y el premio ya vendrá
pues es promesa...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 13 de octubre de 2012

UN CONTIGUO NUESTRO... / Poesía de José Ignacio Restrepo

AL SILENCIO


He querido escribir
y aun no lo logro,
un poema que hable del silencio,
no ése que es ausencia de sonido
sino el otro melancólico que ocurre 
cuando faltan las palabras y el deseo,
y el ser se halla solo 
sin saber la causa

Me ha rondado hace mucho,
ya es amigo aceptado en esta casa,
conmigo se hace a  ver por la ventana
y espera compasivo lo que espero,
a veces he creído ver su cara
y es tan semejante al rostro mío,
y por eso no lo atisbo,
no quiero que se arredre,
o que piense que bien
no le recibo

A veces siento acá su paso grácil
como si fuera el casero preocupado,
colocando algo en su sitio,
o cubriendo con la cortina la ventana,
pues sabe que la luz hiere mis ojos,
sobre todo si mi alma ha llorado
y ellos de hacerlo están cansados,
conoce las dolencias de mi espíritu
como si fuera hermano
desde siempre

He querido escribir y aun no lo logro
un poema que lo nombre con respeto
sabiendo que mi pobre abecedario
no puede ni siquiera reflejarlo,
él callado sin pedirme nada 
cumple su labor tan necesaria
ni deja rastro de su puño y letra,
cuando llega de noche al lado se hace,
ni un saludo,
ni un perdón solicitado
por ese ultraje que sintió en días pasados,
solo paz en su solícita mirada,
diciéndome directo al corazón,
tranquilo amigo,
si quieres yo me quedo 
en esta vela de tu alma
¿estás cansado?
...anda, márchate a dormir,
yo cierro todo...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 10 de octubre de 2012

...HA SUCEDIDO / Poesía de José Ignacio Restrepo

ENCUENTRO DEL MUERTO
Y LA BELLA


Hay tres toques que un fallecido corazón
reconoce para saber que reacciona,
si el vigor de algún amor perdido
lo ha tumbado hasta el suelo 
dejando malherido y olvidado
el deseo de vivir...
Son sencillas caricias rompeolas,
una venia que el viento le declara
como propia sin ser bien regalada,
su pecho le declara en un recuerdo
y el viento nuevamente la recibe
sin tanto fundamento...

El primero se llama toque de hombro,
el muerto corazón mal lo recibe
pues suele aparecer en soledad,
en el extremo lejano de  algún muelle,
o por algún comercio casi noche,
cuando nadie aún vivo,
osará aparecer sin avisar,
el muerto se voltea para ver
que otro entristecido le saluda,
si para algo pedir
o para terminarlo de matar...

Al ver reconocido su mal gesto,
el muerto corazón trata y sonríe,
recuerda el bello rostro mas no el nombre,
de esa que le nombra con el suyo,
y ese segundo toque en la muñeca,
como si nunca él se hubiera ido,
lo revive del fondo, le da aire,
porque su nombre en la boca de una bella,
que tu mente ha olvidado con donaire,
significa que queda alguna vida,
por lo menos en una,
esa que te saluda en esta calle...

Y llega el tercer toque inesperado,
como carga de un grupo de soldados
que tumbaran el mundo en una puerta
para poder rescatar un alma en pena,
ella lo abraza, 
fuertemente,
de él se apresa,
y menciona al tiempo, ese enemigo mutuo,
como culpable de todo lo no sido,
eximiéndolo a él de cualquier pena
que debiera infligirse ante su olvido...

Es ella,
regresa  de la turbia noche,
mientras la abraza sin tener ya dudas,
decide que hará todo lo posible
para en el siguiente instante y con su ayuda
acordarse simplemente de su nombre...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 6 de octubre de 2012

...TENGO TANTO DE TI / Poesía de José Ignacio Restrepo

CERTEZAS


Al oído la reseca turbiedad, 
lanza agua sincera por los ojos, 
y no queda segundo por vivirse 
que no lleve ese manto con su nombre...
De sus alas, 
gastadas, majestuosas, 
ni te canto o digo una palabra, 
pues volaron tanto 
y tu epidermis 
les sirvió para dejarlo todo...
Un precioso cortejo te propongo 
paleta de sentimientos adyacentes
sencillos, delicados, reverentes
y sin embargo, por nuevos inauditos...
Y te lo dejo escrito sin tristeza
con volutas de humo adormecidas,
a sabiendas que el viento
es lo que quiere,
náufrago de tu oficio enamorado,
las llevará volando
a cualquier lado,
y dejará el olvido en tu regazo,
sin mi nombre que mostraba el rumbo,
ni mi abrazo que decía todo,
que soy como sonámbulo
en tus brazos,
que cuando besas mi boca 
es un augurio,
de que todo pasará,
todo lo bueno,
y sin embargo miento cuando juro,
que mi amor a tu lado siempre está,
pues te persigo sombra,
cuando sales,
¿ a dónde vas sin mi, cuando me dejas ?
¿ de quién te olvidas pronto,
 cuando en la boca me siembras ese beso,
que dormita desde ya en mi corazón ?


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 3 de octubre de 2012

DEL SERENO SILENCIO HABLAN LOS OJOS... / Poesía de José Ignacio Restrepo

OFRENDAS


Semilla que ayer porfiaba
por tras la fría demanda ser salvada,
ya estás grande como árbol de cañada,
como charca de monte
que el verano tenía rebajada
en medio de lluvias llegadas y extendidas,
ahora tienes remansos y riachuelos,
por verte quiero ser aventurero,
laguna de dos mil llantos en tus aguas,
hacerme surco probable
para dar sígnico atuendo a sublevar,
todos estos dolores que yo llevo,
y nadar como niño que no sabe,
que se tiró a las aguas a probar,
que sus brazos no vuelan,
que no es ave,
y del suelo no tiene que robar
el pequeño alimento que ellas comen,
y las gotas de rocío
con las que mojan sus picos
sin saciar...

Azaleas me miran
sin cansarse,
los vientos el cabello me rebujan,
y el sol jamás se cansa de quemar
esta piel que se expone,
como actual estandarte,
igual que una zapa que se encoge
sin testigos, ni asuetos,
ni remilgos,
mis ojos se detienen para dar
testamento de ser beneficiados,
en los gastos dorados de la dermis
se pueden ver los aros de la edad
y en el blanco cernido de los ojos,
el cansancio de humanos sentimientos
que han pasado guardados tanto tiempo,
y en este cruel instante
se transforman,
en el llanto pedido y concedido,
que no tiene rival ni coetáneo,
brillo serio que sale acompañado
de un canto sin igual
por ser callado...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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lunes, 1 de octubre de 2012

DE OCASIÓN... / Poesía de José Ignacio Restrepo

EL BARDO


Sereno su paso 
por este hangar sombrío, 
y serena también 
la música ideal de sus palabras 
que cual suave reflujo muestran sellos, 
desde un ángulo que brilla 
con luz diversa o escondida, 
quieta voz que traspasa 
dando nuevas dimensiones 
al largo caminar, 
de uno que fue soldado de las olas 
y ahora batalla defendiendo el mar...

Sereno pero turbio 
al mismo tiempo,
oleaje de sales y cristal
en la guerra que siembra todo espíritu,
el suyo crece y rompe
los ornamentos puestos
por su mente
para que humano quede
y permanezca,
del confín de errática sapiencia
que resuelve problemas
y los crea,
una ira de dioses lo secunda,
y la tierna respuesta
lo derrumba,
él solo es anticipo de una tumba,
y acaso vanagloria de segundos,
los que ven ese llanto que suplica
solo un hombre
descubren y sonríen,
las palabras lo aman
y el silencio que le llena 
él fiel venera...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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