viernes, 21 de diciembre de 2012

¿NAVIDAD DE QUÉ? / Poesía de José Ignacio Restrepo


POR FIESTAS TRISTES


Urgencias,
algo por decir no oigo
en la boca de todos con sonrisas
unas fértiles, muchas sin sentido,
estos días ya dados al olvido
porque no dejan sino llantos tapados,
regada la virtud en verde césped,
las estrellas opacas por el humo
dejan de entregar el brillo cierto
que se anuncia con vigor en tanto libro
llamado por defecto el evangelio...

Es la época que regalo al silencio,
a los ojos ceguera de la mía,
para mi lo que tiene de misterio
para los otros es llana fragancia,
se pierden en orígenes y credos
asesorados por nativos arrogantes,
itinerantes ogros de la tierra,
vendedores de nuevas viejas ya...

Cambiar los corazones de lugar
para no ser tan sensibles y tan falsos,
recordar viejas lecciones que enseñaron
el porqué de sufrir y de ser vanos,
utilizar el tiempo en mejor forma,
dar aliento al quebrado,
ayudar al lerdo,
dejar de criticar como deporte,
afianzar pensamientos compartidos,
leer los ojos de los bellos niños,
para recuperar esa inocencia
que botamos ayer como dolencia
por pensar que sabíamos ya mucho,
de ayer que  no supimos nada,
o de mañana, que nada sabemos...

 JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 18 de diciembre de 2012

EN ESTE MES / Poesía de José Ignacio Restrepo



POR ESTOS DÍAS


Para el que no sigue el manual y se recrea 
en vadear sus rutinas solitarias,
estos días son poco probables
en gracia y renta para porvenires,
los gritos y la pólvora estrategas
para decirle al vulgo no me olvides
hacen añicos el silencio en su cabeza,
obligándole a reñir mirando todo
más que otros días con menos atributos...

Para el que ya hace mucho es elocuente
de adentro para adentro y hacia adentro,
con el discurso capaz e iconoclasta
salido de la fe de hallarse solo,
estos días entre asombros y fanales
en los que venden a reyes de colores
y entierran lo precioso e inefable,
le toca socorrerse del montón
y amarrando su voz prestar silencio
a lo que en procesión lleva por dentro...

Estos días son largos y tediosos,
las fiestas ya vendidas nada hacen
por complacer el espíritu del remiso,
carnavales y suertes de suplicio
hacen dibujos foscos en el aire
con el humo entre rojos estallidos,
mientras tanto sorbiendo sus asuntos
él solo busca al héroe del relato,
a ése que entre todos justo mire,
pero claudica, el ruido es incesante...

Fiestas que prometen y no cumplen
desencantadas horas de delirio
iluminando ese pilar de vanaglorias
donde se apoyan mal ya tantas cosas,
este que nada tiene se convoca
a utilizar el tiempo diferente,
no importa ir a la fiesta si al salir
tienes el fuero intacto y aun conservas
la dura piel del alma sin un dueño
distinto del que piensa y del que habla,
el que te dice a dónde están tus sueños
y a quién debes servir con la palabra...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 16 de diciembre de 2012

SOBRE LA DIMENSIÓN DE MEDIR / Poesía de José Ignacio Restrepo



CÓMO LLAMARLOS


Estadísticas hay que no contienen
más que numeraciones inconclusas,
medianas que de su nada determinan
dónde no estaba
quien no sabe cómo,
llegó a esa condición omnipresente
de ser tan relativo como otros...
Medir se ha convertido en algoritmo
que antes de saberse concebido
tiene ya comprador y resultado,
lo que creemos fiel cundo lo dicen
es en otra habitación tirar los dados
con un ojo mirando sin mirar
y el otro por la orden bien cerrado,
para que no quede nadie por testigo
haciendo de mirón
hacia otro lado...

Ahora todo se muestra cual perfecto
instrumento funcional pero sin fallas,
este tiempo farsante y convencido
atrae a los que tienen poco seso,
de mente desnutrida y azarosa
y rápidos a la hora de juzgar
aunque digan no creer 
en cualquier cosa...
Los números atraen y convencen
ante todo son simbólicos,cerrados,
repetidos, gemelos, cancelados
en los ojos les bailan cada vez
que operando los deben controlar
el solo maldito hecho de sumar
ya le causa un placer incontinente,
yo que soy del lenguaje y sus sofismas,
que a diario me apareo entre silencios
dudo de su poder antagonista...

Creo ver en sus mecánicas cuestiones,
en esos resultados tentativos
que pretenden obtuvieron por perfectos,
el cómodo adalid ya manifiesto
de que todo en el numen se resuelve,
no ya mortificarme es mi deseo,
prefiero a estos tibios ignorante
que se dicen científicos y doctos,
hacerles ese mutis invisible,
idiotas que si tiembla un poco fuerte
se van para medir qué les pasó,
 a sus aparaticos marcadores,
para así comprobar que si es verdad
las predicciones son siempre correctas,
estadísticamente de verdad,
son ellos
quienes dicen
LA VERDAD...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 14 de diciembre de 2012

DE AYER, DE AQUÍ...DE TODAS PARTES / Poesía de José Ignacio Restrepo




QUE TIEMPO ESTE...


Órdenes que no recibe nadie,
pintadas en los muros o en las casas
dirigidas a boy scouts sin reglas,
que en nada interrogan lo qué pasa,
son signos insultantes  de que el hoy,
es un tiempo ramplón,
sugestionable, 
claro podemos objetar dicha torsión
y devolver la mirada misionable,
explicar que ya antes nos pasó
y los tunantes ordenaron todo,
no hay que despreciar éso no es bueno,
es mejor esperar a que las cosas
por su propia función y garantía,
se acomoden, adapten,
y se expliquen,
pues ser tan negativos es señal
de que se agrieta en la entraña la moral,
y nos hemos convertido en destructivos,
calidad de no hacer, contrasentido,
que es lo que al final ya criticamos,
esta tarde, o en la noche de algún martes,
aduciendo que esos malvados sin cuartel
son soldados malnacidos de una horda,
crepuscular y cínica, de horror...

Entonces, o son ellos, o nosotros,
primos, hermanos, socios en las faltas
hijos de puta todos  o ninguno,
de algún modo parientes,
menos uno,
tíos presos de algún caco influyente,
esos que criticamos son acaso
nosotros mismos ayer o bien mañana,
recién recuperada la razón
o suicidada ayer ante el mínimo control,
tirándose de la ventana de un hotel
donde sin buena memoria amaneció
muy ebria antier y sin decoro suficiente
para hacer lo mínimo esperado,
quedarse mirando todo
de algún lado,
y antes de ponerse a censurar
leer de nuevo a Esquilo o a Platón
los venden en al acera, en todos lados,
si los pides quizás estás de malas
y te los dan en las manos,
regalados...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 13 de diciembre de 2012

CAMBIAR EL ALMA... / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL TRATO


Hice ayer la mejor de mis promesas
en un momento iluso y disconforme,
encomendé mi esfuerzo creativo
a ese lazarillo consumado
que cumple lo que sea si le das,
a cambio de su hacer tu alma cansada,
le prometí que entera la tendría
si con su ayuda lograba yo mi meta,
aquello que busco dispendioso
desde que sale el sol hasta que se hunde,
y el mozalbete abyecto contrató,
la propuesta cerró sin ocultar,
la sonrisa inquietante
allí en su rostro... 

Hoy muy preocupado he levantado
cada hueso y músculo empeñado,
y me he dicho será ya cuando muera,
mirando la ventana vi pasar
al voceador de prensa y lo llamé,
al tomar en el frente descubrí
mi nombre adelantado a media hoja,
decía que se agotaba como jugo
la novena novela del autor,
y seguía un artículo procaz
que el demiurgo reciente contratado
deberá en un rato aquí explicar,
cuándo ocurrió todo ésto,
qué pasó, cómo no me dijeron
nada de éso,
yo quería triunfar dándome cuenta,
y no me gusta recibir estas sorpresas,
donde soy protagónico estelar
de una experiencia ajena
no vivida ...

Desperté,
el calor insoportable
no evitó que recordara el sueño,
sonreí, mi cerebro es como un padre,
accede a recordarme lo importante
por medio de oníricas metáforas,
me recuerda que es el sabor del vino
el que nos hace trabajar muy duro,
para siquiera una vez poder comprar
esa botella de Bordeaux con aceitunas,
entregando ese placer a la garganta,
que deliciosa cada gota
bien recuerda...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 11 de diciembre de 2012

A UNA DE MI TAMAÑO / Poesía de José Ignacio Restrepo


ODA A LA ALMOHADA


Y siempre aguardas amiga 
a mi cabeza,
broma bella llamada siempre almohada,
yo no se bien siquiera os lo juro
de qué esta hecha su piel y su interior,
claro que es un tejido con un don,
el de dopar mis males preocupados
y senderos hallar para el cansancio,
que soluciones den a los problemas,
que al día siguiente
ni recuerdo...
Tibia concupiscencia femenina
que te dota ante este lado de mi cara,
de la confianza llana y suficiente
para dormir mi ser,
mi ser consciente,
aunque esté lleno y sucio mi cerebro
con una turba y sus cien mil espadas,
o con enanas clavándome alfileres,
o con poemas cuyo tema ignoran,
mientras a gritos me incitan
a que escriba...
Almohada, mi querida duerme al lado,
a tus esquinas también ella confiando
las partes protegidas de su sueño
que yo completamente no conozco,
si pone su cabeza enternecida,
al flanco que el buen sueño la lleve,
cédele de tu tela parte o todo,
que yo luego me pongo en paz con ella,
las cuentas que llevamos siempre dan,
se equilibran no bien renazca el sol
y ponga en nuestra piel
la luz del día...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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OTRO ECO FALAZ.../ Poesía de José Ignacio Restrepo


DE SITIOS Y FARDOS


Este camino está hecho de corajes, 
de recuerdos sin amo, 
de prestigios cojos caídos por el suelo...
y no se reconocen en la grava 
las huellas de los que por ellos andan
quienes hartos de ir solos 
sin aviso ayer se han dado al vuelo...
senderos rotos de valle y montaña,
secas albercas que tibias murieron,
ronzales, patíbulos, cangrejos,
que dan entre el paisaje todos
con sus fantasmas sin aun ir muertos,
tiene mi voz testigos de asonada
lentos crepusculares obituarios,
manchados por sudores de mis manos
y carcajadas secas, purulentas,
por permitir que todo lo que había
se fuera sin pesar rumbo al infierno...

De andamios bien caídos hago puentes,
no puedo sustraerme de crear
escapularios faltan por cargar
y equilibrios pondremos al camino
que no es ya necesario denostar
lo que la vida tiene de difícil,
tengo grietas de muros en mi rostro,
cardos clavados al alma sin sus flores,
pergaminos, hallazgos y valores
que ayer mismo llegaron de regalo,
sin etiqueta o fe de un anticuario
que testara por ellos para siempre,
creo yo en mi fuego que aquiescente
siga dando a mis manos su color,
y en el sol que callado y bienhechor
cada mañana me toma con sus rayos
cual si fuera una madre quinceañera,
con un único hijo por quimera...


 JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 10 de diciembre de 2012

VERDAD DE LA ETÉREA TAREA / Poesía de José Ignacio Restrepo



HACEDOR DE QUIMERAS


Azar de pigmalión comprometido
en recurrentes búsquedas sin norte,
tu menoscabo infiel separa el oro
del cascajo rentado por los otros,
y el merecido tramo donde ahogas
la templanza, la fe y la cantimplora
queda aun en el lejos aun distante,
no temas el ir ciego en este instante
que el horizonte visto en tu cabeza
tiene piel y vigor allí en tus manos.

Entera la proporción que me pregunta
sobre causas y azares que me tocan,
la veo tan fragmentada e incolora
cuando llega en la mísera simpleza
con la que viene de sorpresa todo,
lo estructural, lo bello y si, lo inocuo,
por el portal que llamo yo cerebro
que es ancho y finalmente angosto,
todo lo procurado se me entrega
y lo que busco bien niega mi culto.

Pero no temo el gasto ni el ahorro
de esta suave y beatífica herramienta,
temo más bien que induzca mi ceguera,
que sufro cuando adopto lo que siento
como si fuera savia de mi árbol
y no viento que mueve mis follajes,
miento si no les digo que me callo
para poder escuchar lo que me dicen
sus espíritus cercanos, conmovidos,
que por instantes tuve yo a la mano
cuando han sido sus cantos mis amigos.


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 9 de diciembre de 2012

POR OTRAS LIDES DIGNAS / Poesía de José Ignacio Restrepo



DESCRÉDITO


Desaliño
de la paga en sustancias no aptas
para ser consumidas por especie alguna,
plato quebrado en tres pedazos
cada uno de distinto tamaño,
en diversos suelos de quehacer postizo,
junto a los nombres
que famélicos imploran nido
pues no tienen desde entonces
errancia patriota con su hambre,
ni potestad gregaria en su dolor,
que ya no pertenece
a causa alguna...

Relativa la búsqueda,
tejida la virtud sobre el ariete hosco
que ha hecho de su grito
un rojizo estandarte desteñido,
hoy parece fenecer también la herida
que se ha ido cerrando
suavemente,
porque eso tiene en favor la fantasía
cuando todo lo pedido por millares
y semejante a lucha necesaria,
muestra su cara falsa
y omnisciente,
de pelea individual, 
desfigurada...

Tarda la infame costra en levantarse
y el pus en producir la pestilencia,
y deben morir los muertos
nuevamente
 despertando a la historia embravecida,
dictando entre los cánones que sirvan,
ese que referido a la pelea
discuta entre sus líneas el deber,
que explique si la ética locuaz
de zarandear verdades es capaz,
de llevar a este hombre a la frontera,
donde encuentre motivos
y razones,
para a su egocentrismo exonerar
de los millones dignos de cadáveres,
que no debieron morir
sin alentar,
a la especie que de todos ellos esperaba
por esfuerzos vivir y respetada,
no parir de vientre en hembra alguna
más guerreros sin meta
ni heroísmo,
pero si gusto sublevado y extendido
en su jeta voraz por la batalla...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 8 de diciembre de 2012

VOZ DE LA CALLE / Poesía de José Ignacio Restrepo



BELLA GRANUJA


Coraza de tortuga mansa,
aun joven y ansiando la aventura
no tiene tu sendero tantas huellas
que no puedas mentir y decir hola,
aun soy una niña,
qué hora tiene,
y en tanto ganas un poco de confianza,
meter la mano sin ver lo que ella saca,
y retirarte luego gracilmente
así como llegaste,
adolescente
pero con algo más ya bien ganado
 con sonrisas y miel,
mi billetera...

De la calle ya tienes trabajado
un decenio de humilde aprendizaje,
es verdad que ha aumentado tu coraje
y la inocencia indócil que manejas,
y tienes en la piel los quehaceres
de los pulsos ajenos y perdidos,
pues manejar la calle
es ya labor,
de cientos o de miles
aun más fuertes...

Si no fuera por esas cicatrices
podrías ir a ensayos de doncella,
calificar para obras primerizas
pues tu don verdadero es el teatro,
puede que ganes menos,
queridura,
pero tendrás la piel a buen cobijo,
ningún otro cuchillo dañará
lo que te dio por bien la diosa vida,
recuerda que los gatos tienen piel
y siete vidas cuelgan del pellejo,
esas son las gastadas
iniciales,
luego llega oscura esa señora
sin que la veas bien ni se presente,
y de un golpe certero
irreverente
te quita la que tienes de verdad,
entonces qué me dices,
preciosura,
devuélveme mi vieja billetera
y te doy del teatro mi tarjeta,
¿no quieres venir
conmigo a actuar?


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 5 de diciembre de 2012

COMO CUENTO SIN HADA / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL CASTILLO 
DE SOMBRAS


Que llegaste ante la piel del duro, 
del mismísimo escritor ardiente, 
la que suele dejar en el apuro, 
y se baña con ritos aquiescentes, 
en aire ardiente 
detrás de aquellos ecos 
venidos de las bocas 
de la gente...
Que llegaste, 
este es el extramuro, 
aquí cada palabra es lava herviente,
disueltas en coraje cual conjuros
que se dicen y al lanzarse se resienten,
todas saben a amor apasionado,
algunas a su modo le ultrajaron,
se vistieron de fuego y se apagaron
pues las manos que buscaban
cual dos alas,
para volar al cielo y regresar
a pesar de esperarse no llegaron,
amasaban la sal
del devenir sencillo y altruista
de negarles su vuelo
y la conquista...

Que llegaste y tocaste cuatro veces
la pesada puerta ni sonó,
miraste sin poder por la ventana,
no había nada,
un lugar de alma muerta parecía,
en eso salí yo desde el jardín
donde bañaba mis orquídeas blancas
y te dije, por Dios, si es Agua Clara
pues a un recuerdo mío pareciste...
Me tomaste en tus brazos diosa triste
y en silencio suplicaste por quedarte,
detrás de mi llegaron mil recuerdos
rodeándonos,
hablándonos,
queriéndonos,
y nos volvimos ujieres del castillo
por un sin fin de años
en presidio,
esos cuentos de amor allí escuchamos
escribimos de sinceras rutilantes
aventuras de amor
 - que disparates -
y nos quedamos solos en la noche
no salimos ya mas, no hacía falta,
la historia de los dos nadie la ha escrito
su final si ocurrió,
se desconoce...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 4 de diciembre de 2012

PASAJE DE OCASIÓN / Poesía de José Ignacio Restrepo




TODOS LOS SANTOS

Time Flies (Vaya Con Dios album)

Vaya si el canto de las hojas
me hace olvidar
que el tiempo es tan solo
un viejo invento
para poder contar los años
todos
y sin reparo
esas grafías como aros
los anillos concéntricos
de los altos amos
de los bosques...

Vaya que perdemos de vista
que somos ángeles anónimos
llamados a envejecer
unos con otros
mientras agotamos los pasos
en caminos,
con el objetivo de llegar,
de llegar, que tontos,
y no de caminarlos solo...

Vacación de las hadas
al menos una lo dijo acaso ayer,
que no quería
ser una mujer,
mientras yo miraba entre sus alas
ese perfecto brillo iridiscente
que iluminó
senderos de mi piel
en este lado oscuro 
de la noche...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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DECIR DE MI... / Poesía de José Ignacio Restrepo



HABEAS CORPUS


Soy un maldito escritor interesado, 
siguiendo estrellas rosadas enanas,
que llenan con su luz el universo..
debajo de ese blanco cobertor, 
se quedaron pintadas las promesas, 
luego de traducirlas del sudor, 
que dejaron los cuerpos allí presas,
dos líneas, un cabello, mi mancuerna, 
tu cepillo de pelo...una consigna:
que seguiremos siendo dos a dos, 
habitantes de una misma cama, 
sea aquí, o en la perpetua Holanda, 
que espera desde siempre la habitemos...
Soy vislumbrante con cuatro grandes ojos
que soporta enojos corrompientes
hago mortajas en roles inventados,
y en el siguiente renglón narro pecados
que cualquiera vivir en sí daría,
relato los vagones que se pegan
a la locomotora de la vida,
y  de tierra hago mis cometas de colores
para brindar por todo y lo que harta,
el camino que llevo me es  amado
pero lo es más la ruta que me falta...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 3 de diciembre de 2012

TOMADO DEL PASAMANOS / Poesía de José Ignacio Restrepo

UNO...DOS...UNO


Pasé de la vitrina a la pared
y en ambas vi mi rostro reflejado,
me quedé asombrado
diez momentos,
realmente no sé, 
cuánto ha pasado
y hoy me descubro un animoso forajido,
un mil y diez papeles revisando,
con el propósito magno, fehaciente,
de descubrir quién va, quién dice todo
o calla la mejor parte,
o resiste
metido en este cuerpo sobre todo
que del mal clima guarece
al que recubre...
Ya he visto tan de frente a la mortaja
he quedado de sílice en la piel
cuando la vi retenida en aquel tubo,
era negro,
era un largo y vil fusil,
otro desde atrás ya me apuntaba,
era corto cañón de negra horma
las balas esperaban y yo no,
yo lo miré diciéndome no es,
la broma que grité salió al revés,
está larga la espera, 
el primer día hasta el último lo juro,
como la vida es largo el extramuro
cuando se cree
y hasta sangre va,
el sentimiento y la raíz de la verdad...

Tengo mi pasaporte
aquí tatuado
en el mismísimo fondo de mis ojos,
como maroma resisto el vaticinio
y lo mortal me es tan sucedáneo,
tengo callos por pies,
y verde el alma,
retozan en mi sien aves guirnalda,
me veo convocado de mil tierras
y el idioma resulta siempre el mismo,
barreras que había ayer
el suelo duermen,
monedas que compraban son ahora
piezas de anquilosada joyería
que al borde de los parques
se regalan...
No fue tiempo perdido,
cómo crees,
el tiempo es un recinto construido
para poner el pie dúctil los siglos
sobre conciencias
resiste el ser ungido,
mientras el escenario se sostiene
de huesos y de hombres
que allí heridos,
cada minuto urgieron
hasta el fin,
cuando exhalaron el último retozo
frente al rostro silencioso
de la muerte...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 1 de diciembre de 2012

....AZÚCAR EN EL AIRE... / Poesía de José Ignacio Restrepo


AL OTRO DÍA


....que se queda el amor, 
dormido en nuestra piel, al otro día...
como gendarme sin voz su huella cuida, 
guiando nuestro paso hasta el recuerdo, 
cercano, singular omnipresente...

...que se queda, aquí, dormido,
en nuestros aposentos claros
invadidos sin más por este día
que no tiene pasado,
solo el hoy disperso por el cuarto
le ha puesto a nuestro hijo,
el corazón,
el bello delantal,
los zapatitos,
para que ande feliz 
por todas partes...

...que se  queda, 
impávido,
mirándonos,
incrédulo de vernos irresueltos
de otra vez tomarlo, acariciarlo,
como niño que ama el ajetreo,
mueve graciosísimo, los dedos,
los ojos, y también las manos,
para llamar otra vez 
a los recuerdos
 que recién hechos
de ayer,
están cantando...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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