lunes, 14 de octubre de 2013

RECORDAR NOMBRES ETERNOS / Poesía de José Ignacio Restrepo


 
¿MURIÓ EL POETA?
( A un amigo llamado Benedetti,
que nunca realmente conocí )


El rostro cambiaría de matiz 
cuando recibiera el perdón 
del recuerdo agradecido, 
cuando las manos cansadas 
de peinar tantas canas nacientes
se olvidaran de reciclar lo que no fue, 
y luego en bucles ingenuos, 
llamaran en versos largos a la muerte, 
por ese largo pasillo amargo y cruel
que se llama  silencio...
La voz saldría de allí como una loca
remedando al viejo grito de la plebe, 
en la llena tribuna algún domingo:
"...muere, muere, para que no te mate...
este gol que no quieres, lo tendrás...
y serás, de mi ser solo recuerdo..."
Estaba tirado su cadáver,
y brotaban de él los versos pares,
los nonos regresaban a esperarle
y al ver que no se movía
se caían al suelo,
era bello de ver,
pero muy triste...
 Y hoy por eso tienes ya pasos de apuro, 
y la angustia dormida entre sus ecos...
sabías qué dejabas, cómo dolía, cuánto, 
qué grieta de tu vida te tumbaba,
que el rostro demacrado de la vida, 
era el tuyo que ocultaba a esa otra,
la soñada de siempre 
con sonrisa de doliente encinta...
Gracias, sombra lacustre del poeta, 
alguna vez te soñé, 
ideé pesares entre sueños destilados,
las letras que la vida me debía
junto a tus letras plenas yo guardé, 
lo sabe mi corazón que lleva al tuyo
en los ecos de otros 
dulces amerindios escribientes extinguidos, 
luces de cada día y cada noche
en mi presidio de infancia atribulada 
por no tener libertad en esta estrella
y tener con mi virtud la obligación
de algún día comprarla...
Qué sentía de él sino el carisma,
 los pasos dados que le llevaron a la muerte
los blindajes que no habían servido, 
medio rotos, tirados en el sueño, 
y los milicos allí, 
apuntando a su cuerpo adormecido, 
sin casi sangre ya...
La virtud del decir, allí difunta, 
el patrón de los versos 
llevándose mis sentimientos alterados, 
y yo contando anillos en mis dedos, 
llorando mientras anunciaban su deceso, 
arandelas que en los dedos aún resguardan,
mis promesas de él,
labradas en el ladrillo de la calle
donde algún día o una noche sin concepto,
nuestros brazos habrían de apoyar
una nueva rutina
de vuelo... 


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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2 comentarios:

  1. Gracias, sombra lacustre del poeta, alguna vez te soñé, ideé pesares entre sueños destilados,
    Las letras que la vida me debía junto a tus letras plenas yo guardé……
    Sublime poema dedicado a uno de los poetas que más admiro pero sin dejar tu estilo único, maravilloso cuando escribes . Bellísimo homenaje a nuestro Mario Benedetti, gracias querido poeta por esas letras tuyas que son un lujo y un privilegio leerlas, un abrazo.

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    1. Bienvenida tu voz, el vaho sereno de tu aliento, que hace de mis letras un signo amable, que parte en dos cada día, mi pasado y mi presente, en medio de tu compañía amiga...Abrazos Loly...

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