miércoles, 30 de enero de 2013

EXPLICACIÓN SIN BARNIZ / Poesía de José Ignacio Restrepo



TOLERANCIA


Virtud de simple mortal o sólo miedo,
hecho social de inmensa concurrencia
por estos tiempos de estúpida sapiencia...
Se describe en útiles manuales
como herramienta vital si tu la enseñas,
primero debes elevar los ideales
de aquellos que por esclavos nunca ven,
a los pocos que tienen más derecho
a obligar, importunar, amedrentar,
legitimando su ética incorrecta
que disminuye en aquellas mayorías
sus mínimos derechos como humanos
- disentir, poder ir o regresar,
elegir a quien bien le venga en gana,
creer o no creer en evangelios
que les sean regalados como herencia,
ver el rostro y la piel del majadero
sin importar quien diablos lo proponga,
con el propio criterio trabajar
por las horas que aguante tu pellejo
en aquello que puedas practicar,
y no hacer lo que quiera otro más fuerte
porque el necio te ha vuelto desvalido...
Porque siempre son más y numerosos
 los sometidos por ser muy tolerantes,
pero además y eso lo saben todos,
son siempre los que tienen más aguante...

Tolerancia,
encomienda fatal del arrogante,
practicada por suicidas y entusiastas,
no es estratagema positiva
en tiempos en que infames y atacados
pretenden gobernar como iniciados
de la justicia plena economista
esos malditos cacos esclavistas,
sus voces y silencios son iguales
pues cargan unas varas para dar
golpes plenos a los clásicos rebeldes,
que por principio no quieran tolerar
las estúpidas acciones explicadas
en el manual de rancia economía,
dos frases, atención, esta es tu guía,
naciste para ser esclavizado,
resiste tus dolores para adentro
mientras rezas al credo que te dictan,
y no olvides ponerte tu disfraz
que yo cargo conmigo mi antifaz
y sonríe, has tu rol con alegría
que no hacerlo es crasa grosería...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 27 de enero de 2013

CALLAR DESPUÉS / Poesía de José Ignacio Restrepo



ANTE EL ESPEJO


Ni han llegado tarde los recuerdos, 
a esta puja excelsa y temeraria 
de viejas y amadas soledades, 
cuarteadas por los años...pero vivas...
Solo hacen una fila remolona
mirándome como a viejo contertulio,
toman de cada cosa con desdén,
aquello que su hacer no satisface,
mientras musitan lentas oblaciones,
serenas peroratas cubren hoy
los latidos de sus pechos firmes,
y yo las veo verme en el espejo,
igual que si  cumplieran una cita
con el dueño de cada
y su donaire...

Mientras pasan las horas y los tangos
se desprenden lentos y alargados,
recuerdo que mis pasos conocían
esta música amada por mi padre,
ahora solo evocan las tristezas
de aquellos que cantaban y reían,
después de presentarse ante la gente,
que sin saber porqué ama y adora,
pero ahora los veo haciendo fila
para comprar anís y mantequilla,
y debo reclutar otros deseos
para cumplir en todo,
serenamente aquí
y sin desafuero...

Espejo de los tangos y las flores,
que refleja recuerdos aspirantes
a habitar ese tren de pasajeros
que viaja lentamente hacia otro instante,
no dejes que la luz ciegos arroje
de esa observación ignominiosa
y menos de instantáneas y azarosas
que los mil parpadeos justifican,
impídeme lanzar esas preguntas
a estos inquilinos de cartón,
enséñame a rendir cuentas precisas
a esa emoción advenediza
que quiere hacerse carne con nosotros,
los pálidos recuerdos de mi vida
que solo un nombre llevan
y duermen a placer
tras las cortinas...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 25 de enero de 2013

SOLO HUELLAS ALADAS.../ Poesía de José Ignacio Restrepo


ALGO DE TI...


De ese sabor conocido que recuerdas,
y crees estar viendo en una boca
que te habla sin siquiera conocerte
desde el lado de allá de tu destino,
mientras tomas de tu fría copa,
no podrías hablar algo preciso,
es el brillo, es también el dulce aroma,
acaso esa mirada que ahora ensaya,
para poner sin esfuerzo ni maldad,
tu sana voluntad de hallarte solo
en cercano peligro...

Otra copa,
doscientas seis miradas,
el toque involuntario y persuasivo
de su mano tendida en mis espaldas,
no se asemeja a tu tímida virtud
de llenar todo espacio a donde llegues,
ni puede presumir de remedar
tu elocuencia callada,
el parco deja vú que hay en tu andar,
cuando entras pero no cuando te vas...

Quisiera comprender
mujer extraña,
cómo te le pareces ahora mismo,
es esta soledad del desatino
y las trágicas guirnaldas de mi vida,
estoy por aceptar la bienvenida
de tus brazos a que los acaricie
e irme con tu voz agradecido
para sencillamente descubrir,
que tu no eras ella pero si,
algo en ti sin dudar se parecía
a esa vaga elocuencia tan salina
que hace siglos ella lleva bordada
en todo el mar extenso de su piel...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 21 de enero de 2013

GORJEO TARDÍO / Poesía de José Ignacio Restrepo


CON VOS AQUÍ



Tengo tu aliento cerca,
aunque te encuentres lejos y no te halle,
 saber de ti me era necesario,
por las mismas centrífugas razones
que siempre lo serán
desde que días tiene el calendario...
Tengo cerca tu aliento de mi mano,
y tallado tu rostro ya inmortal
en la faz de mis dedos,
con los que diariamente mis retozos
llevo yo de la mano a comulgar,
esencias de la vida recelosa,
que nos vuelve la espalda.
cada viernes o martes
dos en punto,
en su lábil y débil 
contrapunto...

Consejas de tu voz
triste y decente,
cuando las nubes se alcen nuevamente,
bogarás a mi lado caprichosa
diciendo tus razones solidarias
hartas ya de sentir cien veces hartas,
te mirarás en mis ojos recelosa,
porque no te valió la explicación,
venturas y reniegos novedosos
que quisieran huir o suicidarse,
igual que cuando leías sin premura,
y yo ya presentía los dolores
por el hacer demiurgo de la vida,
los vinos que tomé
entre mis recuerdos
traen al paladar
otros anhelos,
al revivido fuego nunca más
si siento como hoy
vivo tu aliento...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 19 de enero de 2013

DE MI CASA... / Poesía de José Ignacio Restrepo


DE MIS OJOS


Centinelas de cálida arrogancia
abiertos para que entre en mi la luz,
pardos claros de vívida intención
cuyo nombre tan corto y llamativo
tiene en su griego origen un blasón,
todo lo miran, todo lo traducen,
y me abren delicadas extensiones,
que desde algún lugar pasado no veía,
por lo cual les doy gracias si los abro,
pero aun más si los cierro
cuando llega la noche como amiga...

Ojos que me desvisten lo que es duda,
que alejan las distancias o las crean,
ventanas que a los otros son fronteras
pero a mi me dejan ver el mundo,
cuánto candor lleváis desde la cuna
que aun al verlos mi madre reconoce,
cada virtud atenta que ha llegado
directamente de ella hasta mi mano...

La vida tiene mis gracias prometidas,
pues cada día la bendigo más,
cuando la miro desde ese altar de poesía
que son mis ojos cafés de miel brillante,
o si el calor se aleja por la tarde
los entre cierro para ver estrellas,
todo lo quieren ver  y nunca niegan,
las visitas de tórridas preguntas,
de mujeres algunas van vestidas,
y llegan con corpiños de promesas,
pero yo sigo el horizonte ajeno
y miro bien donde poner mis pies,
 para poder mirar es garantía
 ahora mismo no ir a equivocar
el camino que debo caminar...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 15 de enero de 2013

CONTANDO SIGLOS / Poesía de José Ignacio Restrepo


LIBRES


Fabricantes de estrépitos continuos
que se ensayan cantando y en meriendas,
en los lugares que nunca por tranquilos
han nadado desde siempre entre riquezas,
cómo diezmar vuestra recia bruma
que es entregada por etapas a lo lejos
aquí,
debiera escribir
sin pena alguna,
aquí,
y en otras apartadas latitudes
donde se parte el pan hasta que alcance,
donde el agua abunda cuando llueve
y avanza derrumbando lo que halle,
en estos pueblos
bautizados hace tiempos,
que aun no avanzan para darse brillo,
llenos de gente gustosa por la vida,
gente paciente, buena, trabajada,
aquí,
donde aun se sueñan utopías
para no cargar con la desesperanza...

Fabricantes de miseria desde lejos,
los regalos de vuestra mesa nos perturban,
harían bien dejándonos a solas,
con nuestros alimentos bien cocidos,
nuestras carnitas compartidas,
nuestras manos callosas,
verían a lo lejos nuestros pueblos
creciendo como crecen las familias,
los hijos bajo el manto venturoso
de madres, primas, abuelas, hermanitas,
las casas con las puertas bien abiertas,
las ventanas,
las palomas de la paz buscadas
llegando allí de sus viajes fatigosos,
para tomar del agua prometida
tras peleas que ya duraron
cientos de años...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 14 de enero de 2013

HOY, A PROPÓSITO / Poesía de José Ignacio Restrepo


POLVO ERES


Tiempo detonado,
idealmente gastado y ya marchito,
que dio vuelta ayer del calendario
y ante el oscuro cielo viajó solo...
El éxodo de soles diminutos
en traslación constante e invisible
me invita a regresar del imposible
para recuperar lo ya pasado,
doy pasos ante la ventana abierta,
para ver la pasión incorruptible
de reflejos que me llegan y se quedan,
parecen simplemente cosas,
fórmulas con tejido y escafandra
para recomponer y hacer dibujos,
pero son y serán opción inerte,
osarios de recuerdos y reflujos
mirándome con ojos de relato,
brillantes, simplemente eso,
ante la fiel ventana algo nubosa,
porque marcharon solos, se me fueron,
tiempo que de resabios paraliza,
y las infancias trae de regreso
no digas lo que ya sé dime algo nuevo,
que mis silencios saben que conozco
los caminos que toman para darme
sensaciones de olvido que no son,
entradas y salidas que viví,
no hagas llanto sin lágrimas querido
mi tiempo detonado...
ya te has ido...



JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 9 de enero de 2013

BAJO EL SOL QUE QUEMA / Poesía de José Ignacio Restrepo



INFIERNO MÍO...


Fiero negocio
el de andar la calle,
por hoy recuerdo que salgo 
y mañana con bien al fin regreso,
los colectivos viajan raudamente
diciendo cosas, gritándolas de frente,
por esas ventanillas que son bocas,
pidiendo algo que merme
el sol que crece,
luego se baten sin acuerdo
los sentidos,
hay tanta piel que vende lo que tiene,
niñas muchachas viejas tuertas ciegas
dejando el lastre,
que les pesa tanto, 
yo lo que veo es harto muy liviano,
bienes perfectos ofertándose barato...
Los ojos dicen lo que todos callan,
el que revira ya a pelear se alista,
piensa que su nombre significa
estar en guerra con la boca abierta,
yo solo veo el miedo que le llena
y los dientes que faltan...
Voy por las calles llegando
a ningún lado,
todo lo que avizoro sabe a hondo
pellejo desalmado gris perfume,
la muerte es rara amante 
y segura sucinta transeúnte,
quizá se apoya en mi al pasar la calle,
o canta cual gitana que ha perdido
de modo extravagante y torvo,
un alma en pena que sin pecho andaba,
yo miro ya a mi izquierda, a mi derecha,
solo puedo observar caras sin doma,
dolores mercaderes solariegas quejas,
andando entre placeres incesantes,
que piden ser de nuevo bautizados
por una mano amiga,
pegada sin saber de un brazo enano,
que les diga siga con un gesto digno,
está usted invitada al agua fría,
 y puede usar si quiere
el sanitario...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 6 de enero de 2013

VÉRTIGO EN LA CIUDAD / Poesía de José Ignacio Restrepo

BAJO EL FAROL




De entrada veo su cara avejentada,
su dentadura maltrecha e incompleta,
que sonríe supongo, malherida,
por la conciencia inhóspita, indigente,
de que pide lo más por ver lo menos
mudándose de mano,
con sólo deponer con su dicción
su dignidad de hombre, de señor
por la del perro quieto y lamedor,
que se quiere llevar algo a la boca
si es suave y delicado aún mejor,
pues visto es que no puede masticar
con las esas herramientas de cortar,
diezmadas por el brete
que se ha dado...

Este lugar es un puro manicomio
donde los deudos libres deambulan, 
tantos orates de causas tan distintas,
por tantos rigores diversos producidas,
había yo mirado antes de hoy,
yo tengo ojo adiestrado en estas lides,
del sufrimiento, el dolor y otros afines,
los veo, van caminando como entes,
igual que gentes de un mal sobrevividas,
por la caída fatal de alguna bomba,
con las pieles de hollín ennegrecidas
y el alma refulgente
y sin memoria..

Son cartomantes perdidos, 
cuasimodos,
indulgentes sin bula, protegidos,
que no saben que lo son
y se comportan
como hijos de nadie sin la gloria
que todos conseguimos por nacer
y sabernos desde ese mismo instante
con derecho a vivir y a fenecer...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 1 de enero de 2013

DEMANDO DE TANTA VOZ QUE HAGAN SILENCIO / Poesía de José Ignacio Restrepo


LAS GUERRAS TIENEN


La gota baja
por el polyester casi seca,
buscando algo más natural que la proteja,
teme quedar atrapada en la madeja
que tiene origen en máquinas sin nombre,
todo lo que sea industrial le causa miedo,
sobre todo si tiene su etiqueta puesta,
eso que ve en diputados y en regletas,
fuerza sin fe, estallido con mortaja,
la gota blanda de llantos afligida,
que tiene acento de patria y estamento,
esa llorada entre insípidos fermentos
de dolores trabajados en la noche
no encuentra lo que de humano rememora,
mano, trabajo, acuerdo,
cantimplora...

Te doy la seca y escondo la mojada,
en la primera tengo la sangre recordada
de esas caídas en pleno rostro puestas,
cuando aprendimos
de la tierra por lo abyecta,
y en la segunda,
los nombres de los sueños
puestos en fila de grandes a pequeños,
sombras amables recordando infancias,
pelos en trenza o en moña, que me dicen
como me amaron las amadas hembras
que han proveído a mi vida reglamentos,
prendas de fe, estancias, monumentos,
cantos de altares levantados tarde,
ambientes claros un martes de mañana
cuando salimos todos a la guerra
y era ese monstruo cavando entre los bosques,
sin pensar en los seres que alzaron este mundo
solo en la rancia oferta de poderes,
los dineros formando
las cruces que renuevan
la danza de los cristos malogrados,
estos que somos hoy
mañana entre la bruma y sus seis vientos
yaceremos sin vida,
por pelear defendiendo ese ideal
de lo humano, lo cierto y verdadero,
aquello que debía sernos
a todos sin distingo
natural...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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