viernes, 29 de marzo de 2013

HACEN FALTA DIOSES / Poesía de José Ignacio Restrepo


REPLICANTE


Empezar a escribir mientras toleras
las herencias caídas de tus manos
recogidas por otros,
que en este breve escrito intransigente
llamaremos romanos,
ellos corren ante tus ojos como huestes
que robaran lo hallado por el tiempo
a lo largo de siglos,
lo cuidado de avaricias y de vientos,
que habrían alargado el transformar
de cada voz ilesa, cada verbo,
sensible, ya educado y nunca infame...
Las herencias perdidas,
los valores,
concretados por años de trabajo
están vueltos de bruces casi esclavos,
mientras miran el paso de las horas,
y el camino de hormigas,
las resecas bifloras y los higos
que por horas dijeron es al sur,
se han callado sus bocas recosidas
mientras miran de lado,
para ver a esos seres miserables
pasar lerdos, impávidos y secos
con cerebros de ojos retorcidos,
con sus mentes calladas aun nuevas,
intentando referir
estos días perdidos entre el fango,
yo y algunos
buscando sin cesar algo brillante
de sencillo y magnífico tallado
que a algo infame y mustio se asemeje
como todo lo sospechado 
en las horas sagaces,
en los fiordos,
donde salinas aguas lloran hoy
la caída inevitable de las almas
en los lagos de tedio e infortunio,
allí nadan sin fe los jorobados,
los testigos del mal, los extranjeros,
que llegaron sin vida a este país
cuyo nombre es tan largo que lo olvido,
también están aquí los que al poder
dejaron dominar y pervertir,
vos y yo, y los demás,
diez a lo sumo
corremos como liebres por el campo...
Parecemos, 
es triste aquí admitirlo,
artríticos humanos no domados,
por ahora, aún no...
para atados quedar al mundo negro
sin poder ya pensar ni rehusar,
solo faltan dos hoy, 
no falta tanto...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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miércoles, 27 de marzo de 2013

SIN RESPUESTA... / Poesía de José Ignacio Restrepo



SIN MAPA


Desmantelar a puños la tristeza
que ha puesto sobre mi alma
su ancha carpa
y se dispone a montar su serie de actos
y a vender boletería a los borrachos,
ignorando de plano mi llamado
sobre quienes son los héroes y villanos,
de mi ácrata historia que incolora,
en nada se pronuncia redimiendo
mis cosas verdaderas,
ante tanta blasfemia...
El circo lleva años deambulando
desde aquí para allá como un lituano,
y yo seré seguro el responsable
si le llegan a cerrar por inservible,
las cosas que se caen de lo viejas
es mejor y francamente necesario,
que ya dejen por dios de circular,
y me refiero a las cosas
no a los hombres,
no vayáis en un viento mal llegado
mi voz y mis palabras a volcar,
diciendo que descreo del leal
y estatutario saber
que hay en los viejos...
Quiero verlo preñado de alegría
al lugar donde suertes se hacen ritos,
es éso lo que allí debe habitar,
las risas de los niños y los viejos,
el ámbito de humor,
de libertades,
donde no caben límites ni broncas,
solo arpegios que suenan y trapecios,
donde humanos colgados por dolores
ahora ríen tranquilos pues el tiempo
es otro, y  otros son sus fundamentos,
que vuelan esos hechos malhadados
sin alas, ni sentido por doquier,
que eso llevo yo adentro,
¿porqué yo sufriría si feliz
lo que tengo y no  tengo me convierte,
en ese buscador de vida y fuerza,
y nunca en un dador de indiferencias?,
¿porque terminaría yo nutriendo
las carencias ilesas y abultadas
de un poeta sin norte
e infeliz?


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 26 de marzo de 2013

NACIDA DE SU VOZ... / Poesía de José Ignacio Restrepo



ESCENA


Desde el ático claro 
por la abierta ventana, 
salen y entran mensajes, 
de sincero sentido, 
de pronóstico incierto, 
mensajeros del pecho, 
que te nombran y callan, 
ante el alba o la noche, 
y algo unido a tu nombre 
un certero reproche...
es de él, y no lo es...
Un poema de amor, 
que lo es de nostalgia, 
ante forzadas marchas 
y presencias medianas, 
se lo dices o callas... 
no nombrar esa sombra, 
distante, acongojada, 
que elucubradamente 
te sostuvo otro día, 
no cobrar a las partes, 
la bula reticente, 
por hinchar en tus ojos 
la mormona suicida...
No estallar la granada 
de estertores infames, 
la que ladra cual gato 
y maúlla cual perro, 
en el pie de tu cama, 
nada darle al atrás, 
remendar adelante, 
donde luces te esperan, 
donde lucen te paren...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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AL ALBA... / Poesía de José Ignacio Restrepo


ORACIÓN


Quedó grabado en mis iris matutinos
ese canto infantil desesperado
del pichón adormilado
y harto hambriento,
pidiendo su ración,
duro clamando...
El vuelo del colirrojo apresurado
aterriza de prisa,
y de inmediato
en el pico que insistente requería
vuelca sin más la comida ingurgitada,
que es miel para el pichón 
que la llamaba...
Cómo corre la vida ante mis ojos,
puedo ver haciéndose el milagro,
el pequeño que agarra la cadena,
que en la boca sostiene
el ave adulta,
y yo casi de hinojos observando,
por mi Dios ante ellos
casi orando...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 24 de marzo de 2013

ENTRE MARES QUE VUELAN / Poesía de José Ignacio Restrepo



RÉQUIEM DE CIELOS


Y sin fecha, ni hora,
el tiempo de la piel tiene reboces,
colores, singulares calistenias,
rejas que caen,
abrazos que no saben
pero intuyen...
Aquí abajo se da igual que arriba...
Como la salvedad
te habla sin más del todo, lleno,
habla también la beldad
de su estupor previsto,
en los cielos ardiendo de colores
que azaran esos vuelos trinitarios,
que en los ojos describen arcos amplios
cuando abrazan desde el suelo
a las alturas
y miran perplejamente al horizonte,
haciendo  entre los nimbos
sus presagios...
Adagios entonados bellos suenan
 desataviadas partituras,
 estrenando,
y tú coses poemas
ensartando perdidos colibríes,
sin duda ellos ahí olvidan sus penas
 tejidas hace mucho entre las plumas,
consistentes y tibias
grises, plenas...
Como la cantidad habla
a veces sin medidas
así también las nubes de la brisa,
y cuando constituyen altos vientos,
entonces es nombrada la tormenta
para qué desenrede sin gracia
el maleficio,
de tenerse como símiles eternos,
entre mares y cielos,
de equinoccio a solsticio,
en amplio vuelo...



JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 20 de marzo de 2013

ANTE SU BELLO RECUERDO / Poesía de José Ignacio Restrepo



DECIR DE ÉL


Agarra las quimeras por los aires, 
y luego les pone cara de cometa, 
para dársela al germen de sus risas, 
al placer con quien vive y se apellida, 
a ese loco chiquito es que convida, 
cada amparo de su fuerza y cada embite, 
cada vez, cada canto, cada llanto 
y no teme el curso de los días
les ahorra su dureza ya invadida 
que otrora él llamó melancolía, 
y ahora simplemente cuando llega 
llora con él dejándose de pena
con el pequeño tiene esas licencias
que no muestra en la faz de su señora....
así de unido va al tiempo del pequeño 
explicando el concierto de la vida,
carne y hueso es de él
y viceversa...

Las chanzas de su padre son remiendos
para trabar la tristeza de la vida
y ponerle al anverso su reverso,
cada que venga ella preñada y desleída,
el padre para el hijo es cual Godzilla
que puede de cabezas con los malos,
y tiene entre el bolsillo cada cosa,
una bola que sobre para otro,
esa cuerda que alguien necesita,
el mechero, la guía de las calles,
las monedas que precisa la señora
para irse en el bus de siete y media
y no la coja esta noche tormentosa,
el padre es un circo inmaculado
el héroe que algún chico acomodado
nunca tendrá ni buscando,
si, no hallará ni buscando
uno así...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 19 de marzo de 2013

NOMBRADÍA Y GENTILICIO / Poesía de José Ignacio Restrepo


QUIÉN ES ÉL


Ancha es la diadema que ostenta su frente, 
sus labios de delgados nombraban en pinceles, 
amalgamas de dados tirados a su suerte, 
y el amigo de amigos, y el amigo de ambos, 
corazón destrabado que atados nos sostiene
suele darle color a oscuras cartomancias, 
tallar entre bitácoras con aros destejidos 
de su sangre de organzas, calor y hielo puros...
Anchos mis pensamientos de simpleza y madera, 
 iconoclastas siempre renacidos de otrora
los collados del sol se inundan de tristeza, 
por los hombres callar, por los hombres callar... 
el amor es la presa, sutil...enajenante, 
el color sin embargo, es como arco iris 
que flotaran inmensos en el borde del nunca
los huecos de la luna, esperanza del mundo...

Tienen ansias clamadas esa voz del poeta, 
menguadas tantas noches en silencios de lágrima, 
tiene esa libertad de bozales quitados, 
de carreras pactadas a solas y a tientas..
tiene la fiel bondad del cariño que quema, 
que arrasa con la paz, que pervierte el futuro...
tiene letras de pan, de brezos, de conjuros, 
y te ama sedosa, de más acalorada
terciopelo intrigante si la intriga lo mora,
o verdad sin fronteras si arrasa las cadenas
de toda esclavitud que campee en el mundo...

Ancha es la diadema, los cabellos se caen,
la paz que hay en sus ojos es tejida en mil hilos,
cada uno de un tono y colores distintos,
en días de trasiego los puso descuidados
y ahora lucen bellos en tranzas singulares,
le apellidan el Conde su país es la tierra 
los niños le conocen como Jose el Poeta...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 17 de marzo de 2013

BRAVATA EN EL MIENTRAS... / Poesía de José Ignacio Restrepo




QUIÉN


Quién te vendió la idea fantasiosa
de que hay una ventana en tu presidio,
o que alas surgirán de grácil fuerza
en la aventura de ignota persistencia,
que como hembra deseas recorrer,
para sentirte feliz,
atada y libre...
Quién te sumió sin más en estas aguas 
ávidas, frías que dejan ver la huella,
de inquietos viajes a otras coordenadas,
con la confianza inédita y bruñida
con la que hoy tomada de mi brida 
sales afuera para verte retratada,
en otros ojos que tengan verde dentro,
solo para de pronto descubrir
que estamos solos
los otros y nosotros...

Luego al llegar detrás de mí la noche
cabalgas en mi cuerpo encariñada,
cíngara cuya tribu no te acepta,
porque dominas hace mucho el estatuto
que hace mover los mares de la luna,
de sur a norte,
de frente y de revés,
y los reflejas completos contra muros
en mágicas y urgidas certidumbres,
quién te enseñó,
tu dime,
no fui yo...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 16 de marzo de 2013

BASTIÓN DE PECHOS ROTOS / Poesía de José Ignacio Restrepo


LA SOMBRA


Dolores que se visten de ternura, 
llamados entre copas rotas, 
la música de fondo rompe todo
y te parece el eco sincerado 
de un llamado hondo que no cesa, 
letanía de piel bautizada, 
y de ella voz sin tiempo ya,
de sus pasos por tu vida enrarecida
de  lo tuyo y lo de ella resentido
 reflejo medio oscuro de quién más,
de lo tuyo y lo mío...

Y me habita el vocablo apasionado 
de algún hombre de armas y entelequias, 
roja su dermis de atacar sobando, 
verde el impulso invisible por no hallar
la joya ésa de ingrávida esperanza, 
que le inspira entre sueños madrugados,
y que también, mi amor, lleva tu cara,
y tu cuerpo sangrante acrisolado,
él y yo, sin más nos parecemos
por tener la misma inigualable fuerza, 
para darle y seguir, y darle más, 
a esa hembra sin nombre que lo adeuda, 
cada que mira tan roto mi antifaz...

Vete por más y sueña otra velada
lleva tu red de pesca, tu mirada,
hazle la corte como solo sabes tu,
dejando sobre el piso miel y babas,
no tengas miedo de fallar en diez sonrisas
ni de arrastrarte menos de lo justo,
porque llevas ese albornoz de piel brillante
que es igual a tu cara en todas partes,
reconoce la gente tu arrebato
y el rojo corazón que lo produce,
arde la letra gentilmente enviada
rubricada con besos agrandados,
de tu alma solana
enamorados...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 12 de marzo de 2013

SOMOS MESTIZOS, SI... / Poesía de José Ignacio Restrepo


SÍMILES 


Hemos vivido todos 
en la república del olvido de los otros, 
hemos sido por años terruño apetecido ya de nadie, 
hemos sin ganas cernido esas cajas vacías de recuerdos, 
más austeros y queridos en la misma taza que se rompe, 
nos hemos abrazado locamente con lo nuestro, 
un día de copas que se acerca sin saber cómo a la noche
y ese abrazo que antes fue tuyo y mío, deslindado
hoy nos ahorca de pie, contra el dintel incierto de esta casa...
Por éso, ésto, sabés...somos familia...
lacerados, conculcados, breves,
anómalos y graves al decir criterios solos,
en cuanto llega tarde la mansalva de escarbar
tengo tus bromas vivas para reír sin voz, con vos de escudo,
martirios inservibles que se traen tu rostro ensimismado de otros lares,
para conspicuamente enternecer mi sable,
y colocarle un moño  a mi quebranto,
espérame en el cielo
u otro tanto...

Más arriba decía quiénes somos vos y yo que leemos
y escribimos a medias afanados y grises pensamientos
el porqué de este gesto de familia, inevitablemente torpe y rudo,
 truenos que pasan sin que veamos el origen,
tormentas en cercanas nubes, rancios aromas cuyo muerto ni avistamos...
Quienes se quedan hace tres golpes dijeron ya nos vamos...
Herrajes para pies ya separados, 
botón de la camisa guardado para cocer justo hoy, ahora,
en su bolso café, dónde estará, mi camisa, el botón, la lid...la fe...
Hemos vivido todos,
todos,
todos,
en la república
del olvido
de los otros.

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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ESTATUS DE GUERRA, NADIE VE / Poesía de José Ignacio Restrepo


PROSCRITAS


Esas ciudades de oil merecen un poema,
uno que desde luego abra los ojos
que suelen ver cansados, ir sedientos,
pues se ahorran las lágrimas
para tiempos peores que este nuestro,
esas ciudades del oil se ven en noticiarios,
tejen de su riqueza absurdas 
y doradas entropías,
malgastan lo de todos, son infames,
carecen de vergüenza utilitaria,
no levantan cabeza,
son el lastre incubado del sistema...
Crecen aparte, claro,
no divulgan en sus libros lo robado
y engordan a sus pobres con subsidios,
ahora comerán, después habrán de parirse
para hacer de su doctrina culto triste,
y salir a matar,
a lo que vean,
ese impulso de quemar su oil al aire
no es distinto del ánimo cobarde
de replegar los bosques hasta el mar,
para allanar lo ido con el humo,
y quemarlos a ambos en las playas,
en algún quicio oscuro
de la historia,
donde no exista nadie...
La ciudades del oil, del dinero,
están llenas de muescas por sus muertos,
y los ávidos paganos que allí viven,
se prendan de la fe de ya estar muertos,
por eso no se indignan con nosotros,
que aun vivimos al borde de la vida,
multiplicando éticas de luz,
que no quemen y puedan prolongarse,
empero,
estos pueblos habitados
por madres que parecen más luceros
y padres que hacen fila
para pedir un poco de trabajo,
aun tienen esos caminos de colores,
con árboles que huelen a sabores,
bien distintos del oil requemado
que ardió ya en las almas
de hombres que querían ir más lejos,
más rápido, y casi sin pensar...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 10 de marzo de 2013

NO BIOGRÁFICO / Poesía de José Ignacio Restrepo


PERDIMOS


Hoy volví sin voz
del ajetreo,
de ser copartidario de lo tuyo
y no darme por vencido de vencerme,
sin lograr retirar lo ya perdido,
cada presto sentido que tuvimos
emerge pernoctando al sacrificio
como si fuera hijo de nosotros,
y no lo que solo es,
un invitado,
extraño, afable, incluso algo impaciente
por ver tus ojos cálidos ya neutros
y los míos cansados de mirarte,
y de sentir de lado y medio lado,
de soslayo, y obvio
bien de frente
las cosas que no son pero que son,
sacro inválido insípido evangelio, 
que nos toca rezar al sol de hoy...

Hoy estrené te quieros imposibles,
me batí con tu legión de enmudecidos
detalles ponderados e inconclusos,
y me fui lanza en ristre con los míos,
que están llenos de joyas de papel,
con moñitos de sedas de colores,
iguales a las borlas sin igual
que embellecen todos tus calzones,
y me cansé de dar y de esperar
como fanático que al clásico se llega,
comprando la boleta sin permiso,
su mujer amenaza con dejarle
si no le llena el freezer y cancela
los tres meses de luz, agua y sentido
que él sin saber bien cómo fiel adeuda,
ocupó feliz la gradería,
pensando que los goles llegarían,
y si,
 en el otro arco arribaron,
su equipo cayó en un gesto lapidario,
dos bellos autogoles, y los restos,
que compusieron allí los visitantes...

Casi me voy sentido peloteando,
el frente del poema es tan gregario
y todos han vivido mi dilema,
hoy me quedé sin voz,
perdón, 
sin vos,
ahora hago muecas al espejo,
intento sopesar si hago las pases
cuando regrese por fe mi don de hablar, 
problemas no me quedan por nutrir
y acaso como dijera Vargas Gil,
fanático de Boca y luego cura
diez horas de silencio, una de luz,
prender para apagar un universo
o acaso de revés
para olvidar,
hay dos cuestiones que puedo connotar
que el tal Vargas mencionó
en otro lado
el bueno que el  llanto llegue a solas
los mocos no se notan en la arena,
a todos se los come una lombriz,
que luego brinca y llora de contento,
llorar a moco suelto y sin testigos,
evita claramente la locura,
y aunque ignoro el porqué
ustedes saben,
la voz al descansar
puede volver...

¿Cuál Vargas Gil...?

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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jueves, 7 de marzo de 2013

SIENTE UN OCHO.../ Poesía de José Ignacio Restrepo


MUDA HEREJÍA 


No comiences a decir esencia,
con una E diferente de esa eterna
con la que escribes desde el mar
dulce Ensenada,
escríbela con fe desde tu puerta,
con la A, con que comienza
vuestra Aldaba,
la que te avisa de fuerzas y de vientos
cuando ya nadie viene
y entre rezos,
la soledad se queja como fuelle,
por el vacío intacto en que se encuentra
el cuero de tu vacía cantimplora...

Quéjate
pero nunca boquiabierto,
o frente a palomas muertas, 
o ventanas
cuyas rotos reflejos te recuerden
las glorias encubiertas por tus dedos,
o las liturgias hechas
para otros,
no grites tus silencios entrevistos
contra muros de casas veneradas,
por aquellos honrosos apellidos
de olvidadas familias
recatadas,
que no tuvieron nunca para otros
herencias de galletas o melaza
para niños que no tienen ni rostro,
y menos una voz intermitente
con qué rezar en sus días padre nuestros,
de paciencia inaudita hasta la muerte...

Ármate de valor 
y ve y respira,
no dejes de soñar morir sangrando
dejando el rojo tacto
sobre el pasto,
para servir de huella mercedaria
a aquellas fugitivas golondrinas
que migraron a tu voz ya sin acento,
como cuadros borrados por alguno
cuya mano lavada en trementina,
les dejó con la firma y el asfalto
tanta inquina vestida
que no puedes,
el mensaje dejado hallar ahora,
y el grito simplemente escarba y hiede
cual quejido de anciana golondrina,
que se muere esperando
mejor hora...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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martes, 5 de marzo de 2013

DE MIS PROVERBIOS / Poesía de José Ignacio Restrepo




IGNORANCIA 
EN AZULES


Ni el estigma del dado
implorante y quieto sobre el paño verde,
cualquier noche,
rodeado de suertes probables
que ningún infortunio desea,
se semeja a este destino alquilado,
este clima sin brisa ni nube,
este sitio de guerra
escenario de duelos de hormigas,
esta súplica aterida,
eco breve sin público.
Nada de esto recuerda
que una huida no tiene camino,
y un recuerdo es una bolsa con grises,
y una dirección en algún lado
que dice donde vive la magia, es verdad,
pero dónde...
Ni siquiera ese niño famélico
que es experto en robar
pero hoy está sin fuerzas,
ese niño que me mira perplejo
sospechando que somos parientes,
me podría explicar
con su voz de vigilias ilesa,
qué ligero milagro errabundo,
exacto, inconsistente, parco,
te hizo hoy escuchar algún mísero tono
-ese amor aferrado a una tabla
y el deseo encabado a una vara de ciego-


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 3 de marzo de 2013

DELIRAR O ACTUAR / Poesía de José Ignacio Restrepo


DES-CRE-IDOS


De semejante hablar violencia el mundo
mandan preñeces muerte al dar a luz,
de la mano ya sucia del más fuerte
calumniosas renuncias hacen fila,
para dar esperanzas añoradas,
a esas largas paradas de dolientes,
ficticias soluciones incipientes
para cortar cabezas de leones
que moran en los mármoles ilesos
de las casas del cisne

Anómalas,
las ciencias imbrican las creencias
y toman de rehenes las conciencias,
que habitan en espacios claroscuros
donde mueren los dioses y los guías
docenas por segundo,
y todos los que rezan son mortales,
hambrientos de querer saber creyendo,
no hayan mandamiento ni sustento,
para llegar cuidando los cristales
de sus tenues iglesias

Esperan por firmarse los tratados,
sin que surjan las partes todavía,
pies y manos ayer muy escaldados
revientan los caminos en la ausencia,
no saben dónde van,
ignoran todo,
para no ver tristezas y penumbras
por inercia secuaz cierran los ojos,
y el hambre de las almas ronda,
es más grande y peor
que la más honda
de aquellas que se sienten en los vientres,
no saben de apetitos o llenuras
sino de la fatal necesidad,
no mires, que es mejor callar que hablar,
no hables que lo justo y lo querido,
es volver a creer si te has perdido...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 2 de marzo de 2013

RECORDERIS / Poesía de José Ignacio Restrepo



FLORES EN MANO


Hace mucho no llamas a mi puerta,
mis preguntas hacen fila
y se sientan a mirarme allí en la mesa
donde sueles hacerte cuando vienes,
no son cosas que deban preocuparme,
que me quiten el sueño cuando llegan,
son más bien alocadas y precisas
que parecen salidas de tus gestos,
que unas veces brotan desde el tedio
y otras nacen como flores
desde tus más procaces alegrías...

 Estás allí ahora justamente,
al otro lado de mi oscura puerta
y uno de mis recuerdos favoritos,
te hace la venia, te invita a su cortejo
elige uno y ése es, te lo prometo...
Hace mucho que no vienes a mi casa,
verás nada a cambiado ni su dueño,
un poco barbado, más sereno,
muchos bobos caprichos ha enterrado,
otros más contruídos le acompañan,
te invito tengo vino en la heladera,
algunos cuentos nuevos que no oíste
y mi larga tarea por vivir...
Ahí te dejo,
a la hora que tu llegues
sin que yo te esté esperando
aquí estaré...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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