martes, 30 de abril de 2013

BONANZA DE DOLORES / Poesía de José Ignacio Restrepo


SANGRE ESTANDARTE


Tienen destellos esos vientos viejos, 
que al norte siempre fueron huracanes, 
y acá solo alcanzan, a lo menos,
si se impulsan a mecer los tulipanes...
El arrojo, la paz, ya confortada, 
el arrojo la guerra entre los mismos,
la mitad de mi mano que lo explica, 
puede también domar esa desdicha, 
escenario falaz y omnipresente, 
que prescinde del tiempo, 
para mirar mejor esa otra dicha, 
verlo pasar en los rostros de la gente,
en las manos urgidas de cariño
o que esconden y mienten,
o entregan a su hermano al asesino,
este viento puede ser de una asonada,
una cierta y capaz que agrupe todo,
en la que una bandera tape al mundo,
y abajo de calor, verdad, cariño,
a todos los humanos redimidos
menos esos ausentes, retunantes,
esos que se alejaron de los niños
de los hijos sembrados, los que vienen,
esos ricos, los que tomaron para si,
todas las pertenencias de la gente,
y les dejaron a cambio ese juguete,
prendida la teve y las propagandas,
mostrando lo barato que te sale
un viaje de ida y vuelta
a las Canarias...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 27 de abril de 2013

A TODOS NOS HA PASADO ALGUNA VEZ... / Poesía de José Ignacio Restrepo



EL POETA 
DESCONOCIDO


Con el cabello sucio alborotado, 
del cual rehuyen todas las miradas,
que hoy como siempre corona una sonrisa
de dientes resistentes y brillantes,
que igual que ayer
e igual que antes de ayer,
me recordaron la pregunta impronta
¿cómo los tiene de bien,
si todo en él recuerda
una mazmorra?,
rompe distancias el vago
que me estima,
que hace ya tiempo
me llama camarada,
para decir seguro ese mensaje
que con coraje repite 
a mi también,
perdona, si ves bien
soy de otra clase,
pero te creo hermano de lo mío,
antes fue más, ahora ya no hay nada,
lo que ves soy, 
soy pesca y soy carnada,
tengo llena la tez de sol y tardes,
y vacía la panza, tengo hambre,
¿no es hoy ese día prometido,
en que conviertes mi fe
en un acto simple?,
ya sin más me puedes ayudar,
tengo un hambre tan grande
que es mortal...

Yo sonrío,
ha debido ser poeta,
lo es, de inmediato me corrijo,
le suelto ese billete conseguido
con algo de trabajo, algo de burla,
él me mira de nuevo sonriendo,
y me dice
con ésto solo tengo la mitad,
falta la otra, y el vaso de la leche...
Me rindo,
no era más esa demora...

Me encanta su manera de decir,
a lo lejos lo veo en esa fila,
algo larga del carro de comidas,
y bendigo el habérmelo encontrado,
le agradezco otra vez
que al esperarme,
sabiendo que yo paso por aquí,
haciendo como otrora con su gesto
esa seña feliz de yo no fui,
en mi alma alejada en extramuros,
se le hiciera un espacio aunque pequeño,
un humano y decisivo puente
por el que ambos pasamos
pudiendo sin reparos decidir
que otra vez
era una suerte
estar aquí...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 25 de abril de 2013

CADA MES UNA FILA, POR CADA FIEL DÍA TRABAJADO / Poesía de José Ignacio Restrepo



SOLDADOS


Esbeltas y esmirriadas,
figuras de sus sedes llenas,
al fragor de lo indigno, lo que llegue,
de pie como cosacos nobles
que pese a su alta alcurnia, a su linaje,
sin apenas equipaje son llamados,
tabulados de furia entre sus rostros,
entregados sin lid y sin quebranto
al tedio irreparable de la guerra,
no la de armas y rasantes proyectiles,
no la de muertos tirados sin un nombre,
y patrullas enemigas vigilando,
no, esa no la de unos disparando
contra otros que de ellos se defienden,
sino esta de bancos contra gente,
de fiducias penitentes y manchadas, 
anchándose del saldo de los pobres,
los ahorros inmensos, elevados,
robados a estos de la fila,
pensionados les dicen
los que hollan sus presentes como buitres,
homicidas de las horas ya prestadas,
a las casas de esclavos mal llamadas
industrias, comercios, oficinas,
celebérrimos antros del dinero
donde gentes aviesas por lo avaras
les quitaron lo bello y juvenil
a su rostros añejos por el gasto,
a pesar de haber leyes y sonatas
los sangraron, un día sobre otro,
poco a poco volviéndose extranjeros
de sus hijos, sus casas, sus esposas,
de su vida entregada a la labor
para poder vivir un digno hoy,
hipotecada vida eternamente
- a ese mañana siniestro -
donde aún vive este sueño,
y el de ayer...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 20 de abril de 2013

COMO TE QUIERO, YA SABES... / Poesia de José Ignacio Restrepo


ELIXIR


Quemada suspensión 
como agua fresca
que me baja por la piel de enfados
que se arruga y se estira a su placer
sin consultarme apenas, 
tomando prestados mis recuerdos
para arroparse con ellos
o para tirarlos
coyunturalmente,
al primer botadero
que halle...

Coraje de seguir,
fabricarse en la noche
tiernas máscaras, 
ropajes cautelares que permitan
el tránsito de otros sobre ti, 
como sí fueras playa
o corral de siniestras emociones ,
que pueden amparares de la lluvia
y de la soledad inmensa de las calles
en tu sitio seguro,
mientras rezas tus viejas oraciones
para dar la bienvenida  a su llegada,
y sonreírle,
la mal está domada,
en mi cara vuelan,
velan vivos,
mis sentires por ti
que amplían esos cojos,
esos ciegos,
esos inalienables venturosos,
que se alzaban ilesos por tu rostro
libres,
esta noche de amor,
ayer,
que fuimos ángeles...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 18 de abril de 2013

SUELE SER EL FINAL, CUALQUIER PRINCIPIO / Poesía de José Ignacio Restrepo



EMBOSCADOS


Al final, 
duermen serias promesas al lado, 
o a la espalda de las argucias muecas, 
desafiantes, perennes, 
con la faz de igualdad insuficiente, 
que obtuvieron de tanta noche magna, 
aguantando soledades frigias, 
revueltas con guirnaldas...
A veces escribo de más, 
si siento menos,
ensarto almas que pasan infelices
diciendo a las perdices codornices,
al gallinero infecto deberán
irse a dar sus plumíferos ajustes,
soy granjero, estúpido no tanto,
reniego de los lerdos que esperando,
ven pasar a la vida en las narices
y se hacen a mirar tempranamente,
mientras piensan que nada,
inútilmente,
tiene sentido razonable de existir,
porque vano es el tiempo
y no trasciende solo quema,
su quema para el gasto,
el inútil que sufre sin sentido
poca escuela logró por ser sufrido...
Al final
tras los diestros arcabuces
los poetas y otros escondidos
han puesto tierra de por medio,
o mar, o cielo...o puentes rotos,
quedan tintas y sangres malheridas,
haciéndose sin culpa las dormidas,
una extraña maroma infortunada
ha juntado razón y sentimiento,
de su pérdida infame
hay muchos deudos,
todos cuelgan del cuello por porfiados,
alguien dijo un sentir bien razonado,
y otros hechos de inflamado tiempo 
le han tomado por ruin
y le han matado..

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 17 de abril de 2013

RIGORES QUE NO DEJAN DESAZÓN / Poesía de José Ignacio Restrepo


BARDO SIN PENAS


Solo es la tarde
que me llama con sus hojas,
cayendo de ese alto rododendro
que ha terminado adoptando mi mirada,
como se hace con las almas expatriadas,
que huyeron de su universo originario,
para llegar sin orden al santuario
donde nada conocen,
ni desean...

El alto palo resuella contra el viento, 
y son las hojas más viejas las heridas,
saltan al vendaval tierno y pequeño,
como si fueran voladoras o suicidas,
y todo luce trivial y semejante
a esas historias que veo en las mañanas,
los colegiales que van hacia la escuela
llevando sueños que no bien necesitan
anclados entre bromas por sus padres,
que nada saben de porvenires angustiados,
y solo guían el barco
por estrellas que rara vez advierten,
y que son solo faroles trastocados,
colgados por insomnes
en el cielo...

Pardas las ansias 
por llegar a tiempo,
a estaciones que se piensan ya temibles,
mientras el palo entero se deshoja
yo sorbo lo que queda de mi tinto,
y destapo correctamente
otra botella...
Queda mucho del cielo por mirar,
esta noche promete que podré
rayar sentencias breves en papel,
y descubrir por fin otros faroles,
que en vidas anteriores
yo colgué...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 15 de abril de 2013

COMO TESTIGO MUDO / Poesía de José Ignacio Restrepo



TARDE OSCURA


Borde de huella clara 
que canta su arribo incierto 
hasta la playa, 
sabido de que el mar 
turna su desamparo cada hora, 
y se acerca a borrar, a borrarlo, 
ese grave esfuerzo etmoidal, 
que se rompe desde hace mucho 
en cada palabra que dice con esfuerzo...
Tienes forma y aliento de mujer
que regresa a casa siendo otra,
recuerda con placer que en la mañana,
iba sujeta, presa de un recuerdo,
mientras iba afanosa hacia el trabajo,
ese hombre poblaba su inquietud
llevándola entre danzas con sus brazos,
pasó bifurcaciones, calles solas,
los semáforos su idilio respetaron,
se tomó un café con una dona
atacada por llegar sin un retardo,
él la miraba  y lo miraba ella,
fue un día largo pero al tiempo corto,
porque sabía que pronto volvería
a ser el ser difuso que se envuelve
feliz y temerario, en esa risa entera,
el pecho fuerte que la toma
como si no pesara ni doliera,
en su densa mirada que la intuye
y sabe de qué habla y de qué huye
antes que las palabras se le formen,
en su cerebro grande de curvas invisibles,
que tanta falta le hace cuando
debe resolver tantos problemas
como este que llega,
por llegar más temprano y verle a él...
dormido por completo y por fatiga,
sobre esa mujer desnuda y bella,
que en la cama de ella
y sin rencillas,
se ve francamente muy bonita...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 14 de abril de 2013

TODA MUERTA VIRTUD / Poesía de José Ignacio Restrepo


ABSOLUCIÓN


Vestir al timador de nuevo,
darle alimentos y agua suficiente,
para que emprenda confiado la semana
que sin permiso mañana ya comienza.
Vestirlo
mirándolo a los ojos,
darle coraje para que resista
toda carencia trae su misterio,
y hay que encontrarlo,
domarlo,
hacer su síntesis,
no somos lo que fuimos ni seremos,
somos el hoy artero y sin gobierno,
si no cuidamos los pasos
pueden irse
en el corte de un hacha que se estrena,
los sendos pies
que llevan hoy cadena,
que maltratados y todo nos permiten
llegar a casa de noche,
cancelar, así elegir no ir a otro lugar,
por eso gracias
repito nuevamente,
en tanto visto ese rostro penitente
con la mejor de las que aun no usa,
le pongo máscara,
le doy sinceridades,
 no le ennoblezco razones emergidas,
de imaginaras esperas conseguidas
donde podrá sembrar árboles nuevos
y contemplar estrellas que se caen,
de tantos ojos que miran
cielo abierto
ha terminado cansado el gran desierto,
pudiendo recontar su fiel arena
y despachando a la viajera
con el viento...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 11 de abril de 2013

AQUEL BELLO LUGAR / Poesía de José Ignacio Restrepo


FILIAL


Visitaré un lugar
con mis palabras vivas,
que ya hace mucho perdí por no volver,
no sé si aún como era permanece,
lo digo porque yo ya me marché,
sin más esfuerzo que el diario de vivir,
me convertí en otro inesperado,
igual que el bosque se muda
sin moverse,
con solo el viento y las horas
por verdugo,
o mejor digo, por capitán 
y actual contramaestre.

Ahora mismo le miro con respeto,
templado entre mis pálidos haberes,
esos diez pinos en fraternal hilera,
en la distancia callados
me decían,
que ya estaba llegando a aquella casa,
donde mi hermana mayor
hacía las veces,
de una mamá querida y sustituta,
en esa casa campestre y solitaria,
aquellos árboles desde lejos me miraban,
sentidamente movidos por el viento
de ese cerro capitel
al descubierto

Un recuerdo pretérito que ileso
me trae hoy momentos tan hermosos,
mientras que veo por la gran ventana
pasar la tarde, marcharse el bello día,
de esta otra vida
completa, diferente,
que adolecía del místico recuerdo
desde hace tiempo allí, fiel,
esperando,
a que su dueño filial lo rescatara,
para volver a brillar,
vivo y dispuesto...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 8 de abril de 2013

TODO PUEBLO VIVO... / Poesía de José Ignacio Restrepo


GITANOS


Tacos oigo, 
castigando la tarima, 
y oigo gritos gitanos, 
y profanas canciones vueltas ecos, 
en lugares de miel, anís y mimbres, 
vuela el rojo cariz de tu alma en ristre, 
y la sangre que brota, 
cicatrices convoca 
de inmediato, 
porque el quejo dignado y el quebranto, 
se curan dando adentro mal de ojo...
Canta el verbo, filial, 
en subjuntivo, 
adolece su voz de un caramelo, 
cuyo dulce tenaz, 
superlativo, 
hace sed cuando de agua 
estás ardiendo....
Cantan bello los birlados,
los gitanos,
sus olés y sus manos vaporosas
hacen ver que el frescor de su pasado,
no ha quedado perdido
va con ellos,
en sus cúmulos bellos,
en sus ojos,
en la aguada virtud de cantar hondo
el dolor por lo ido y recordado,
la alegría del bien antes vivido
el segundo después
bien despojado...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 4 de abril de 2013

CERRADO EL BAR... / Poesía de José Ignacio Restrepo


AL LLEGAR


Enarbolado de belleza, 
ruge sin lugar de asiento 
tu supremo lenguaje, 
caballo desbocado que se cansa
en mi cuando la noche
avanza, sin revés alguno,
tu voz hecha en tus ojos,
que habla de ciudades desoladas 
y rencores arrullados del cuerpo, 
ruge, cuando calla sin remedio
porque ha viajado sin mí 
a la sublime región de los naceres, 
que por mi boca conoces y administras,
en cada noche y a veces,
- tantas veces -
llenos de gozo sin hora programada,
como si fuera ese altar 
de núbiles espasmos,
nuestra cancha sin gente
en las tribunas...

Ardes de más y te abanico 
sin querer hablando,
yo y todas mis colecciones adheridas
por viajes de diversas dimensiones
prueban los dogmas y luego los arrojan,
lejos de ti y de mí, y de las cosas
que manchadas en forma de recuerdos
quieren hablar desde el ático y el quicio
buscando sin cesar al ser amado,
sin pertrecho ni fábula en el vientre,
solo anunciando que llega,
tan distinto de aquello que probó
hace tiempo ser solo 
fino rito...

Un canto cierto
y tristemente hermoso, 
vos y yo enmarcando el viejo espejo
dibujando al oscuro nuestros hechos
que tienen dos nombres abalados
sensualidad del amor se llama a ti
como el haber de los juncos y los sables,
bautiza  mi rito no perfecto,
cuando entra de ti
inundando el mundo,
el hacer del cuerpo enternecido
en su amado destino
que soy yo...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 3 de abril de 2013

HÁBITO FIEL... / Poesía de José Ignacio Restrepo


ESE VALOR


El dar gracias se encuentra en el olvido...
Baja solo del taxi con maletas,
el conserje le atiende de inmediato,
con el nuevo inquilino entra al hotel
que no es de él, es solo su trabajo,
y recibe el billete con la mano
esperando las gracias más que todo,
que no llegan, ni siquiera una mirada,
el billete y ahora nada más...
El dar gracias era un mandamiento,
nuestros padres nos dieron fundamentos,
para ir padeciendo sostenidos,
era ese eslabón de la cadena
que le daba hermandad y fortaleza,
a la rudeza propia de la vida,
que golpea en la cara sin aviso,
a veces dejando el bien tirado,
y los pobres soportes
arrastrados...

No veo como ir sin dar las gracias,
aunque no me suceda lo que quiero
y se vaya la calma o la paciencia,
no debemos jamás eso olvidar,
que todo nos llegó tras un esfuerzo,
pero el alba de la vida no fue un sueño,
fue fruto del amor y nada más...
Y acaso para algunos ni fue así,
solo llegaron mal queriendo otros,
entonces da las gracias corazón,
con mucha más razón pues tu trabajo,
serenamente aquí es abrir los brazos
y al dar gracias
volver a trabajar...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 1 de abril de 2013

VER LA VIDA... / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL OTRO OTELO


Y salimos por la puerta del teatro
casi gritando por lo regio, lo perfecto,
damos vítores cautos en voz baja
pues el drama ha tensionado nuestros nervios,
ha devuelto la vida en sangre ardiente
a esas fibras que aún no tienen nombre,
y esperaban por este bautizo
para nadar en flujos de colores,
arrobados, malditos y fecundos...
Y entonces levantamos con coraje
la voz para decir que es un ultraje
que se haya acabado la comedia
desterrado la vida y el compás
de ese amplio escenario delicioso,
donde estábamos absortos,
igual que deliraban otros más...

Y de pronto aparece desgarbado
ese hombre con otro uniformado
ambos van de miseria recubiertos,
huelen mal, sus pieles no se ven,
solo el hollín inmenso que ganó,
y voy a recitar la exclamación
que tengo repasada de antemano,
alejarlos torpemente con mis manos
diciéndoles con unas dos monedas,
buenas noches y adiós,
pero no puedo,
en los ojos me golpea su escenario,
la obra majestuosamente actuada,
en sus voces quebradas reconozco,
la vida que me es representada
de manera gratuita para mi,
y saco de mi bolso lo mejor
el reloj que me dieron marca Dior,
y un billete, no, dos,
mejor tres grandes,
esta obra es algo de gigantes
merecen estos actores
lo mejor...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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