sábado, 9 de agosto de 2014

EN VEZ DE CAFÉ...SIRVA LICOR / Poesía de José Ignacio Restrepo


HOY, AQUÍ


Este exilio lamentable,
que me hace cantar en medio de la guerra,
prosodias estivales bajo el sol que me quema,
métricas que me enseñan
cómo hacer del olvido una receta,
que me prive de todo sin sentirlo
borrándome en la piel tanta careta...
Este exilio sin fumar,
sin darme a boca abierta
a la botella,
sin apoyarme en otro en demasía,
o escupir tanto odio regentado
en el piso de cuadros injertados
que cubre el cruel dolor de alguna iglesia,
este exilio que lame mi cintura
cuando voy al jolgorio y puedo oír
las razones de casi nunca ir,
y al oído me canta sus mentiras
que no quiero y no puedo desdeñar
acaso por lo magro de estos útiles,
por lo bello de estos cinco manifiestos,
que me hacen parecerme a los hermanos
cubiertos con mi propio cuero,
humanos que galopan en la sangre
ante todo si es de otros y ahora mana,
fuera de donde es tan necesaria...
Este largo exilio,
aún es corto,
oigo voces, llana poesía,
gente de diversas cofradías,
llama a lo que habito en la palabra,
sonrío,
incluso les invito
a hacerse corazón sobre mi cama,
y compartimos vinos y poemas
que son nuestra secreta estratagema,
para olvidarnos de este ruin exilio,
que un poco aún se demora
en acabar...
como dice la sed frente a la fuente,
no tomes demasiado y hazlo lento,
que el más corto ahogo,
hermano mío,
le pone punto final a lo que llevas
y te deja de frente y sin rencores,
ante la misma verja de colores
donde se ve sin hacer mucho esfuerzo
la vega que nos lleva
al mismo infierno.

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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4 comentarios:

  1. Que imagen mas desoladora, habla del infinito dolor de vivir mutilado por el destierro. Tarde o temprano llegará la luz al pozo, ése donde parte de nuestra vida la hemos encerrado, o aceptamos ser motivos de encerronas. Bello tu canto de frustraciones poeta, corre tu tinta como lava. Gracias por tu exquisita sensibilidad. Te abrazo...maestro.

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    1. ...con mi sangre manando, por la herida hecha por alguien o por nadie, y el bromuro ardiendo antes de hacer sobre ella un estigma de aranceles... sólo puedo decir, son oropeles, y lidias sin verdad estas que lloro...No estoy o puedo estar, más mi lugar, cobija en otro sitio el corazón, que ahora que te leo lento mece, el sueño de escribir que jamás muere...un beso, Mariela. Gracias por venir!

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  2. Oropeles y lidias que nos embridan a partir por largo tiempo, que no es de arrimarse tanto al otro, ni buscar de su mano, ni su boca, lo que se instala de dolor,. Incertidumbre que tiene el que puede dar de beber al que tiene sed pero no quiere; vaya a saber, qué es lo que viene, quién nos hiere y ayer nos decíamos promesas y luego las hallé estrujadas como mantel sobre una credencia, es una pena, todo ésto, que sólo puedo explicar al observar la fayanca de caminar como bajar, levantar y dejar caer una morada o algo de postura por no querer o poder, acaso ya ni detenerla y cerramos un instante los ojos, vemos un infierno y no hay razón que nos apaguen lo que fue y lo que queda a la vista desterrado... Gracias José... abrazo pleno,,,,

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  3. ...pero el dolor de ayer, hoy tiene sonrisa de niño en el recuerdo, por éso tiemblan guerras por parir en nuestro espíritu insomne, porque somos callados, resistentes, cromados y oxidados, de la ira del cosmos hacia todo, supervivientes llanos...Ante todo el calor de la palabra, la verdad manifiesta del poema, la paciencia - esa gemela de mi cabal naturaleza - ...El tiempo, que dirime toda guerra, y apuesta sin fallar, de igual modo al triunfo o a la derrota, tiene todo ante mí, y yo lo apoyo... Cómo no hacerlo...Gracias Karelia, por venir, abrazo...

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