sábado, 27 de diciembre de 2014

DETALLE DE ORACIÓN / Poesía de José Ignacio Restrepo




GEMELAS


Subir por la carnada
nuevamente
con estas mismas manos
de diariamente idolatrar las cosas,
las que me mando a la boca
y vuelvo rancia mierda,
y las que duran más
para darme el alivio que otras quitan,
con estas manos que otra tarde
y hoy,
y la noche de mañana
cuando no recuerde,
abrigo sin pesar tu cuerpo,
estas manos cansadas,
rutinarias,
pobres,
que ya han sufrido los golpes del escarnio
y han sido abandonadas
por innobles,
con estas manos que acaso ya han matado
y han izado banderas
y me han tapado los ojos
escurridos de novísimos llantos
repetidos,
tendré que repetir las oraciones
de ir y volver
en pos del intercambio,
para pasar factura de otro día,
y poderlas lavar,
pulir,
encallecer,
y olvidar que otra vez
hago todo por mí para poder parir
otro momento
de sales y de azúcar
junto a ti...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 19 de diciembre de 2014

DE FINALES / Poesía de José Ignacio Restrepo



CLARA


Abre el frasco,
mira los calmantes,
iguales, redondeados,
color rosa,
no sabe cuántos de esos ha tomado
desde esa vez que un médico
le puso en un papel
-debes tomarlos-
se dijo desde entonces
está bien,
esta gente sabe lo que hace
y comenzó a tomar de dos en dos
cada doceava hora
todos los días,
y ahora se manda tres cada ocho horas,
veinticuatro capsulitas,
cada día,
a veces las combina pues dormir
se le hace difícil
realmente,
con ese diazepam tan conocido
que medio mundo toma...
dormir sabiendo que vas a despertar,
aunque todo sea gris, o negro claro,
pero es todo lo que hay,
¿es todo?
Tomarse todo el frasco
y después solo acostarse y esperar
para ver qué hay después de ésto...
Va por un vaso de agua
y comienza a soltar
todo lo hecho,
fotos, recorderis, enseñanzas,
viejas palabras oídas
en su infancia,
se toma todo el frasco,
un largo trago,
el último largo trago de su vida,
está rica, está fría...
y ante esa voz de su mustio pensamiento,
-el que sería el último-
se viste de primero...
en el water vomita las pepitas
y se asoma llorosa a recontarlas...
se introduce el dedo en la garganta
y devuelve otro poco
mientras ríe...

ningún último día,
hoy solo es martes...


 JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 18 de diciembre de 2014

SABIA RISA TRAVIESA / Poesía de José Ignacio Restrepo


RISAS NOBLES


Escribes en la piel de la cereza, 
con filigrana de alma
y notas asoladas tejidas en la cuenca arbórea,
que mira cuando pasas tu ancha espalda,
 tomando ecos del vidrio que se rompe
en la baldosa que se vuelve tierra, 
si la miras bien
es la segunda piel de este poema,
aunque llegue
ese niño que te habita
que de duelos se queja,
se queja de que no vean arriba
y lloren la belleza que les llena
por no ver ese tren de cercanías
que le les levanta polvo allí en el alma,
entonces poema,
has de segunda o de tercera piel,
de concluyente silencio o de persona
y vente sin llorar,
es día y hora,
de devolver trabajo por belleza
en la cara usurpada del que llora, 
o en ese que ríe dormido, 
persiguiendo la gracia de algún eco
 un  escrito sin norte,
un canto añejo,
la voz del viejo abuelo que era sabio
y se cruzó de pronto,
disfrazado de árbol o de nube
para volver a verte,
el que ríe dormido y luego escribe
en la piel de cerezas aún biches
o en la pintada mejilla
de la que ama,
que aún no sabe que es sabio
y que lo esconde...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 15 de diciembre de 2014

SERENO, ANTES DE LA NOCHE / Poesía de José Ignacio Restrepo




MELLIZAS


Todo un galpón
de aceitunas,
en el vaivén de una amatista
cabe y sobra,
frescas y verdes casi siempre llegan
antes que a los frascos
con la tapa roscada
y propia marca,
a uno que tenga de todo,
y todas las manos llenas,
tanto que no pueda bien contar
que le cabe en la diestra
y que se le derrama
en la siniestra...
El que quiere tener,
 su sino no puede evitarlo,
igual que el cosecha y luego vende
para poder comprar justo lo diario,
las manos hablan bien de lo que hace su amo,
de ese vil quehacer de contar siempre lo ajeno
para luego ir por todo
bueno, mucho y barato...
Son dóciles al tacto, femeninas y limpias
mientras que las del otro son mestizas,
cuarteadas,
bruñidas de trabajo,
por siempre amanecidas,
de pardas cicatrices anchas y con volumen,
poco saben contar lo de otros que nunca ven
o algo que valga más de los dedos que allí tienen,
de miles para arriba casi sumar no conocen...
Podría llenar papel,
hablaros mucho de esto,
sobre esos pozos que llenos
no terminan de llenarse
o de aquello que en fría piel pone cálido sentido,
pero me quedo mirando una madura aceituna,
entre perplejo y sonriente
por no saber bien en qué,
o cuándo, o cómo o porqué
distaron sus parecidos,
el de esa verde semillita, deliciosa y salitrosa
con la piedra algo más fría y semejante en tamaño,
que ilumina en esta mesa
este pequeño breviario...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 10 de diciembre de 2014

ARRITMIAS QUE NO CEDEN / Poesía de José Ignacio Restrepo




VENCEDORES


Cientos, 
miles de figuras, 
ninguna opaca, 
cada una más serena que la otra, 
vestíbulos que llevan a cocinas, 
cocinas que se dividen en pequeños talleres, 
y estos entre jaulas abiertas, 
mostrando como brotan de los verdes, 
montañas que amanecen entre manos frágiles...
Y luego ella, heroína de tus horas peores
y mejores, 
descansada matriz de donde naces 
y a donde quieres ir a morir, 
cuando ya ninguna palabra te obedezca, 
poeta....
Hablas de ella,
cuando estás a solas con tus letras
entre gráficas unciones la describes,
le desvistes el manto
donde está,
ese suave conjunto de caricias
que en el tiempo le has hecho
cuando clama...
y también cuando duerme
y solo miras...
Al calor de su vasto hábitat,
poblado con lo tuyo que es lo de ella,
todo tiene el color que hay en su piel 
hace tiempo vestida con la tuya,
la piel del otro habla poesía
y lleva acaso gemelas cicatrices...
Ah, vida, 
pasó ya la hora de tu ausencia
gobiernos que no traían redenciones, 
ha llegado el reinado de los simples,
los que se aman acaso sin motivo,
o al menos
porque es justo hacerlo
en este cementerio de horas neutras
que se traga bautismos y colores...
es vital llegar, permanecer,
asistir a la quema de este asbesto 
por la carrera de nuestro pie fugitivo, 
que retorna a la conquista del edén...



JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 9 de diciembre de 2014

LAS PAUTAS DEL OLVIDO / Poesía de José Ignacio Restrepo



REFLEJOS


De lejos prueba el cerca
tanta ausencia,
saborea sus vientos cual si fueran
eccemas por quemados polvorines,
pues qué son tantas guerras sino ardides
para que otros se tomen de las manos
y cambien esas calles de mítines,
por franjas apañadas,
apretadas,
de gentes que no marchan
solo van,
a donde guardan los huesos
ese afán,
por ser piedras las criptas,
nada más...
Y luego, 
cuanto más demora el mar
por verse reflejado en una ola,
se tardan los humanos en decir
que su mirada lenta, 
tosca, 
triste,
si tiene fundamento en añorar
los ríos pronunciados de la vida
que otrora les llenaron
de alegría,
de manera gratuita e indulgente...
a tientas olvidaba ese camino
la vida
de cobrar a todo mundo,
por llevar sobre el lomo
todo junto,
lo malo,
lo pasado,
el porvenir,
y ese mote de humanos
aún colgado
del cuello que nos ata a las cabezas,
pues esas desde lejos pueden verse
alteradas de vida,
y altaneras,
o rendidas y
 magras, cabizbajas,
por acercarse al lugar donde el osario
es la última, postrera dirección,
donde afirmen su huella las miradas, 
para darle luz y humanidad
aunque sea de llanto
humedecida,
y ofrecida ante el muro sin hablar
como salado pregón
resquebrajado,
a ese que sin ver cuán tarde es
se detenga sin voz y sin palabras
a dar lo que le queda
por orar...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO Copyright ©
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jueves, 4 de diciembre de 2014

LAS HORAS DE LUZ SE GASTAN / Poesía de José Ignacio Restrepo



FLORES SABIAS



La fe que profesa el jardinero, 
trabajando cual juglar de tierras, 
mientras pasa la tarde y ve hacia arriba, 
como se le agolpa el cielo, 
como la gente que cruza por la acera 
abre aún sin llegar las breves gotas, 
coloreadas sombrillas,
es la ciencia juiciosa que remece
su labor cancerosa,
que sonríe si tiemblan sus rodillas
pues labora en cuclillas...
Él descansa los dedos, 
canta y calla,
ni siquiera repasa por las nubes, 
pues ya tiene el tiempo recortado
y el amor es quien cuenta en su labor, 
que se llama verano 
nunca invierno,
mientras pasa los dedos extasiados
y descansa las yemas en las flores, 
que de él no se quejan, 
de él no...
Pasa el rato, 
el firmamento nuevamente se hace claro, 
dejar de sonar golpes de cielo, 
las personas no miran hacia arriba...
se detienen a ver aquel jardín, 
que en perfectas simetrías de colores, 
ha dejado el sencillo jardinero, 
que hace un rato se fue, a buscar la ducha,...
Cuando ella regrese de su día, 
estará como un lirio recién hecho, 
como un querubín ya rescatado, 
de la tierra y el cielo...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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Y PERDERSE EN LA FIESTA.../ Poesía de José Ignacio Restrepo



MÁS QUE PAN


Tiene lágrimas el alma de mis ojos,
pero ellos están secos
sin llorar,
vienen fiestas, qué sólo está el altar,
pues han muerto los héroes de bondades
maltratados, colgados de molinos,
y olvidadas están sus majestades,
lo perdido en ferroso pedestal,
mientras todos se bañan con el vino
del lejano pasado
sus valores
se marchan al olvido...
Estos días entre áridos axiomas
cansan
desde que llega la mañana,
se me van buscando en mi evocar
los recuerdos
poblados de inocencias,
cómo llegan los rostros sonrientes
de difunta y pasada buena gente,
cómo oigo sus cantos en mi piel,
tan medianos
como si apenas ayer,
los hubiera abrazado con mis manos...
Estos días de esferas corroídas,
de estaturas que no se pueden ver,
rememoran
sin paz, sin esperanza,
lo que traiga el futuro, el porvenir,
no es posible confiar
esta balanza,
parece rubricar mis cien temores,
 presentes entre vívidos colores,
que mermados
traerán otros esfuerzos,
pues hay otros como yo que poco ven
de fiesta o de mejora en lo que pasa,
por más que luche al antes
el después,
se bañará con agua removida,
pantanosa y febril
luce la vida,
mientras lucha por ser y por lograr
esa bondad de otrora ya partida,
buscarse ahora mismo
entre la gente,
conspicua, alienada, diferente
y no encontrar su huella en ese andar
que dice refrendar
solo la vida,
es ejercicio a solas, solitario,
mirando con los ojos que no ven
como pasa el presente calendario...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 2 de diciembre de 2014

LOS BUENOS SOIS MÁS, VIVA MÉXICO / Poesía de José Ignacio Restrepo



A  LOS  QUE  MARCHAN


Convergente, mestizo y elocuente,
ese trino de mil que son millones
que ofuscados y hartos de razón,
andan en multitudes por la calle,
pasa aquí, pasa en diez ciudades,
su nombre ciudadano se confunde
cuando envían la carga sobre ellos
de hombres cuya mano está alargada
por un palo grosero y bien pagado,
que parece pegado al uniforme
de ese que cumple órdenes de alguien
que no quiso venir a esta conjunta,
reunión de saberes y entenderes,
una valiosa junta de deberes
y toma de animosa posición,
contra todos aquellos que cubrieron
sus actos con armónicos regalos,
que no tenían de labor sino el asalto
a los que vienen aquí y en otras partes
sin capa, sin trabajo, sin pensión
a dar esta querella bajo el cosmos...

Hoy pasas ciudadano de renglón,
y tu voz se sale alta del cuaderno,
pareces prometer un crudo invierno
a todos los afables mercenarios
que diciendo mentiras se montaron
a dar el santo entierro en desgobierno
al trabajo de hacer y organizar
eso llamado público por todos,
no es recoger bien la basura,
ni regar luz en calles y en hogares,
o llenar la tubería con el agua,
que de gratis calladamente llega,
y poner en la fea alcantarilla
la suma de las heces, no...
es dejar que lo público eso sea,
que no cambie a las manos medianeras
de gente que vendió jurisprudencia,
y se entregó a la ciencia que no es sana
de ejercer el labrado latrocinio,
con todo lo que le fue dado cuidar...

Y por eso, exaltado compañero,
ciudadano de uñas descarnadas,
amigo que desandas el silencio
para gritar por dios, que esto es nuestro,
te tomo fuertemente de las manos,
y me rindo a tu enconado corazón,
que ayer sufría solo en un rincón,
sintiéndote asolado entre el estigma,
y hoy marchas atado en libertad
a una mayoría que renuncia
a ir viviendo vidas que no son,
como si les faltara la razón
que hace falta en la voz de porquería
que le habla sin sentir y sin amar,
desde una teve que nadie ve,
pues ganaron la calle...por millones,
y piden les respete el que eligieron,
o que se marche de una buena vez
del castillo de oro que hoy habita,
del país que antes dijo gobernar,
donde mora el dolor por tanto muerto
que ha terminado en fosas del infierno,
por no querer cooperar o por quejarse,
ampliando el derrotero de los malos
para que ya no tengan más los buenos,
ni ese poco de paz, que es necesario
para buscarse en la fe
y el laboreo...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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