miércoles, 28 de enero de 2015

MUCHO MÁS QUE UN ENCUENTRO / Poesía de José Ignacio Restrepo



REVIVIDA

Heroico saltar del puente
si abajo un grito de ayuda es persistente,
no importa si saltó para morirse,
si andaba con la duda, estaba triste,
y el pasado sin fe
la acobardaba,
si su sangre sabía a anfetaminas,
si pinchaba su brazo en las letrinas,
si la vio alguna vez
o nunca antes,
heroico saltar para agarrarla
y darle sin esfuerzo
una lección..
Venga,
deme la mano, yo te agarro,
cerca está la emoción insuperable,
nuevamente
la vida va a buscarte,
y tú a ella con ansias decembrinas,
no renuncies, hay fe que ya pregunta
por tu modo de ver,
por tu alegría,
ven te llevo a este lado, a la rivera,
hay árboles de otoño bien vestidos
y caminos que urgen tu presencia,
ven muchacha, estás fría,
te cobijo,
ya llegan paramédicos expertos
para que abras tus ojos
y contemples
el bello firmamento
tuyo y mío...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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martes, 27 de enero de 2015

TODO PLAZO SE CUMPLE AL FIN Y AL CABO / Poesía de José Ignacio Restrepo



 BANCOS PARTIDOS
( Bancos, Partidos)
 
 
Afuera
todo lo que había callado
ahora grita,
un inmenso gentío,
una amplia mazmorra liberada
que tiene paso de rey y de soldado
como una muchedumbre se presenta,
no ya solo a decir
sino a hacer,
ese rol encargado por la historia
que de tanto quitarle le ha otorgado
la misión de ser contramaestre,
de ser barco y ser mar,
y a lo último también
ser propio muelle...
Se hace claro el mensaje 
para ese grupo de asilados y anodinos, 
que solo saben robar, 
robar lo ajeno,
mientras tarda en gestarse el alma necesaria 
los que mienten por fuerza
bien lo entiendan
aunque el aire se les vuelva gris metralla...
Es un pulso demócrata el que vemos,
entre unos pequeños por lo pocos
y esa vasta, despierta mayoría
que entendió el dilema
que no era,
tarde un poco, si,
pero no hay brillantez de la mañana
incapaz de entender
que su albura viene de la noche...
Y esos bárbaros letrados, mentirosos,
y sus almas apartadas, malolientes, 
que tienen el bien por misterio 
y la orina escaldada como suero negro...
que no alimentan nada 
que no lleve su nombre,
que pudren el aire que rompe cuando pasan, 
el decir de lo humano 
y el hacer les queda lejos, 
el bien hacer un misterio apenas...
para ellos....
 
 JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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sábado, 24 de enero de 2015

TODOS AGUARDAN... / Poesía de José Ignacio Restrepo




MÁS POR MENOS 



 
Y desde luego... 

Después del balazo
todos aguardan a que alguien se caiga
apachurrando a su sombra con el cuerpo,
en el que poco a poco
la sangre se olvida de correr
a solo segundos de alcanzar en estampida
el aire quemado de los boquetes escaldados.

Si, todos aguzan el oído
y detienen el curso de sus actos,
para advertir cuándo cae aquel fardo
en el cercano entorno de la calle,
mientras el eco se escabulle entre frondas
dándose confuso con los muros...
 
Y, 
al no sentir el golpe contra el suelo
van volviendo a la vida lentamente,
uno que otro por la angustia seducido,
los bordes del ombligo
con sus dedos frota.


 JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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martes, 20 de enero de 2015

ANTE EL SOL QUE NO ALCANZA A QUEMAR / Poesía de José Ignacio Restrepo

SOLO


No valen los pasos de un hombre
ese corte de alambrada angustia
que intenta decir en la arena
aquello que nadie allí entiende,
mientras caen goteras oscuras
de la mancha alargada a cuchillo,
ni cuesta lo mismo ese banco
que mira al sol de la tarde
y está desde siempre larvado
de sombras antiguas, dolores,
de ajados mugidos y sables
que acaso allí nadie distinga
cuando hoy todo se tiñe de rojo
y el aire está pleno de gritos...
No puede el vaivén sin sorpresa
del trapo que llaman muleta,
venir esta tarde a angostar
los días y noches sin hora
vividos con fe en la floresta,
ni puede la sangre que nubla
la frente astada y perfecta,
birlarle recuerdos de vida
por esta salvaje agonía
que libra en el cruel redondel,
que no está en las tierras del amo,
ni en este correr y salvarse
siguiendo el llamado forzado
de ese otro vestido de luces,
que está siempre allí frente a él,
pues el es un toro de amores,
posó para diez calendarios,
preñó sin temor a sus vacas
y vio sus terneros correr,
y nada de esto dijeron
 y nada de gritos comprende,
lo jura mirando a la muerte,
que esto no sabe qué es...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 19 de enero de 2015

MIRAR AL BALCÓN DESDE LA CALLE / Poesía de José Ignacio Restrepo



 PUNTOS Y COMAS
 
 
Al que quieres abrazar no está,
el que te debe un perdón se fue hace tiempo,
son varios los que aún muertos bien recuerdas,
a los que diste brega muchas veces,
querer hoy ofrecerles tu disculpa
ya no tiene sentido ni importancia,
cambiaste para bien y lo celebras
casi siempre a solas y entre penas...
La crítica que asumes al espejo
a expensas de tu barba que se asoma
cada día que pasa por tus ojos,
es casi una verdad partida en dos
pues no puedes ponerle miel o ruedas,
o enviarla a destrabar cuentas ajenas...
Dos tiempos uno ido, otro marchando,
dos vidas,
solo un hombre caminando,
y esos augurios varios que te nombran
caminos, sin embargos,
puntos...comas...

Se fueron los atados a tus bromas,
los malos no atendieron y murieron,
en tu mente falaz todos compuestos
están formados hoy para la foto,
mañana puede ser el dulce autor
quien mire a la muerte 
que lo mira,
sin temor, ni pesar
justo a los ojos...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
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viernes, 16 de enero de 2015

QUÉ ESPERA AQUÍ ESA MIRADA LARGA / Poesía de José Ignacio Restrepo


DETENIDO MALABAR


Privado del antifaz y el albornoz
y de la licra que me sirve de uniforme,
me desato por último del hato
donde están los demás
tomando agua...
Una última mirada en este día,
para el ágape siniestro sin comida,
donde el premio por servir
es continuar
relatando sin testigo esta batalla.
Me pongo bajo el agua de la ducha
para quitarme de encima
el vaho a circo,
tantos años de pelear tiene su precio
y en el cansado cuerpo ya lo siente,
es solo un gris candor, indiferente,
que te dice seguí,
no hay otra tierra,
no pudiste tomar de la quimera
esa vasta emoción que presentías
en los días de errar y consentir,
de juntar hambres ilesas, agua y frío
en el cuenco vacío de las manos
para llevarlos juntos a la boca
y hacer con su mezcla
un alimento...
Circo,
ahora es el tiempo del asueto,
los otros salen rancios a colonia
y se juntan afuera de memoria,
desandan los pasos ya comprados
por la rutina sacra del ayer
que les lleva hasta la fuente
o a la mesa,
o al podio de los grandes vencedores
cerca de la otra pista, ahora vacía,
para ver como cesa el triste día
bajo la carpa intacta del gran cielo,
que muestra en su tendido al sucio éter
con millones de lejanos agujeros,
mapa de la consigna indescifrable
que muestra sin claridad
cada designio,
y nos deja saber que sigue allí
la constante cubierta del hacer,
sin sentido completo
que indagar,
sobre el cuándo o el cómo,
desde el rito que le toca a cada cual...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 7 de enero de 2015

FORENSES Y DECANOS DE LO IDO / Poesía de José Ignacio Restrepo



CON CARGO A LA PIEL


En todo caso, 
va el paso de la luz junto a lo oscuro, 
y atentos hemos de ir siempre nosotros 
para no caer en el trámite de hendir 
con huella blanca paisaje canceroso...
luego ya no sabremos si fue el pie, 
o la huella, o el árido paraje...
aunque se haya cubierto todo sin razón, 
de greda pantanosa, de acre hollín, 
o de lágrimas en lánguido oleaje,
ese lugar que pasamos y el recuerdo
nos trae entre el aroma de camelias,
y el confín del atávico horizonte,
que parece alejarse de nosotros,
cuando posamos limpios nuestros ojos...
Cargar todo en la bolsa es imposible,
ni siquiera en la letra compasiva,
no tiene buen sentido entre copiar
en un beso que llega otro ya muerto,
quien nos besa habrá de resentir
que los labios estén secos y pardos,
y no como se debe en esos casos
de un vibrante rojo que arde solo
si a su rojizo encuentro entrelazados,
llegan entre negados y oportunos...
Si no hallaren colores que distingan,
carmelita, escarlata, rosa pálido,
tendrán que revivir un pardo gris,
un mora resentido, un chocolate,
sin saber que mohín intercalar,
que jalón, que mordisco por apuesta,
regalar en latidos al que llega...
Desaste tú de aquello que dejaste,
lánzalo a la vereda o a las olas,
ponlo en una ventana donde lleguen
gorriones escurridizos e impacientes,
que tomen lo dejado por regalo,
lo confundan con pan o con galletas,
y así podrás decir que alimentaste
a cantores que siempre están de viaje,
con un recuerdo salado que dejó
en tu boca el sabor de lo vivido,
que no sabemos hoy
dónde quedó...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 5 de enero de 2015

LOS SONETOS COMUNES / Poesía de José Ignacio Restrepo


TODA SIEMBRA DE DOS


Sea la forma de pedir 
cerrojo y llave al mismo tiempo, 
y todo lo que se nutra del ayer 
el mapa delicado 
para separar la puerta de sus goznes
cuando encerrados están los atributos
que muestran ese ir y ese volver,
como gentil respuesta
a una pregunta,
que demora esta noche en responderse,
porque calla el que suele mal decir
y el que no sabe hablar
hoy dice mucho...
Desdigo del milagro elaborado
que convence al que está desguarnecido,
pues no puede político amuleto
vencer de una manera original,
cuando cautivo está en el pedestal
el seso del que ya cayó servido,
acaso se malogra en la emoción
la verdad que está simple y recelosa,
y aquello que ya dice la canción
está hecho de brillos y de aromas,
y no de esa fricción,
de la memoria,
y de la ardua experiencia de aprender
aquello ya pensado y aprendido...
No puede la torpeza enamorar,
ni enamora el gozo cimentado
en la tardía promesa que bendice,
cualquier sufrimiento que es de dos...
El camino es tan largo como el día
y la viscisitud tan lisonjera,
como el corto pasar dedo con dedo
que reza hablando quedo a la camándula,
y no exige respuesta ni pregunta,
cuando a los pies
cae húmeda y sincera,
una lágrima igual que cien que siguen
sin hacer mella en íntimas reservas
que son amplias,
como el vino entre bodegas
o la harina sembrada en tierras largas
pues no sabe
que en mil bocas sabe a pan
y en mil más tiene dulce
de galletas...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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