lunes, 27 de julio de 2015

A LOS POETAS DEL MUNDO.../ Poesía de José Ignacio Restrepo

 
 
ERES EL HERMES 
DE HOY


Cuando viene hasta mí tu voz sin moho
la quisiera toda, sabes...
anida cada letra en tropelía 
mientras sale como pelota de tu alma, 
y la quisiera toda 
antes y después de ser escrita,
pues sé que es un tesoro sin un mapa,
geológicamente inescrutable
como gárgola que de lo alto pide silencio 
antes de caer del amnistiado cielo, 
del borde sobresalido de la basílica mostruosa
donde hace tiempo dios
se ha ido solo
a buscarse entre aves y entre playas,
o más arriba aún
entre los meteoros sin nacer,
si, una gárgola tallada hace siglos
que se suelta sin más ante mis gritos
para partirse justo contra el suelo....
Tu voz, ecos de oro,
la quisiera toda, 
el verbo, pulido y sin pulir 
llevado a cuestas en tarea noble
como longitud que no se sabe penitente, 
como pecado con cientos de apellidos,
como profuso y sin guía viaje astral
donde se gasta la vida,
como belleza incipiente 
de un cuasimodo herido por la suerte...
Todos esos que llevo a rastras dentro de mi,
 incólumes ante tu voz echada,
escuchando
la palabra tuya que es fragua y es aviso, 
 decendiendo lenta hasta la calle del hospicio 
buscando simplemente a quien testar, 
a un ojo asomado sin motivo 
por algún orificio alma adentro...
y el picaporte de hablar que se levanta 
para que entre todo el que desee 
y el que no quiera también...
pues tú lo labras para que sea suelo e instrumento
y dejas señas de cómo y cuándo hacerlo.  
 
Y entre el descansillo y el peldaño 
ese crujido por cobrar, 
cada día de cada mes de cada año, 
tus voces que son como pisadas 
ardiendo de arriba para abajo, 
y las que están ansiosas por salir, 
de tu centro y fortín, 
sin temor al clamor que viaja aquí.
 Palco en los ojos 
y semilla de ensortijada bienvenida, 
en tu nuca alargada y relamida 
de andar por todas partes recordando al mundo, 
con palabras -que eso es lo que tienes-
si la belleza se fugó y está maldita, 
si la hemos circuncidado sin motivo, 
o la tenemos presa...
Vos como pocos sabes dejar afuera 
tantas respuestas como preguntas haya, 
serena presa del hacer pensante, 
fuego escarlata que se funde con la prisa 
por ver salir en todos esa gota de almizcle, 
tan semejante a sangre 
si la labor de reflexión la ciñe... 
 
JOSÉ IGNACIO RESTREPO
Copyright ©

lunes, 20 de julio de 2015

EN LOS OJOS HABITAN ESTRELLAS FULGURANTES / Poesía de José Ignacio Restrepo


LEER-TE


Hoy tengo por tarea leer viejas cartas,
de personas que fueron cercanas y queridas
y en sus letras enviaban las cosas importantes
que eran de por sí sensibles, meridianas,
y las letras visibles
los silencios amables
jugos intersticiales
columnas vertebrales
son solo hileras vastas de momentos vencidos,
glosas de amables temas sin duda descosidos,
papelotes tan altos que sus bellos colores
se ven pero sus tonos
ahora desvaídos
como agua que chorrea
humedales vencidos...

Hoy leo de corrido las letras olvidadas
que yo mismo me envié en lentos criptogramas
con el único objeto de que tuvieran vida
más allá de los tiempos,
más allá de la herida
que queda por juntar los días con las noches
y parecen decir en letras encogidas
esas cosas vehementes
cargadas de pudor,
esos silencios lentos por llorar tantas veces
contra la hoja blanca
contra el cielo fundido
que tenían mi nombre al final como soga,
como anillo o perdón,
como agua caliente...

Persigo en la lectura que los ojos se cansen,
que llegue destilada la paz de la fatiga
y se acueste a dormir en mis ojos abiertos
o remiende mis poros
estallados de ira,
o le diga mentiras de placer y ternura
al alto de mi boca que rumia un aguardiente,
persigo que se ablanden mis dolores de piedra
que acaso se abalancen
futuros imperfectos
sobre mis brazos nobles
achicados y cortos
por haber abrazado los sueños incansables
donde cabía yo y mi alma en los otros...

Y a la hora extensa,
la hora inconcebible
esa que nunca acaba porque empieza extendida,
de espanto del pasado,
de ardores sin vendimia,
en ojos derrotados de rojas intenciones
que no tienen idea de largas ecuaciones
se desprenden rutinas
de digna repitencia
prometiendo solaz a cambio de rigor,
los iris que ya saben del terror y el cansancio
deletrean de gusto el bello abecedario
solo para entender el vigor
del milagro
poder leer el antes atado del después
en la retina amable que solo intenta hablar
del qué, del cómo y el cuándo,
del derecho y envés
como cuando tu padre tomaba  en las manos
esos libros de cuentos
en el lejano ayer.


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
Copyright ©

domingo, 12 de julio de 2015

PORQUE EL DOLOR ES LA PUERTA.../ Poesía de José Ignacio Restrepo



ÁNGEL


De longeva mirada
que puede callar acerca de todo lo de afuera,
que ya es maestra en síntesis
de los dolores que todos evitamos,
por cada salto perfecto para llegar al tubo de apoyo,
egregio salto mortal
para salvar el deseo de negarte
pues decir sí es todo un arte,
y eso lo sabe este piso de madera,
y las miradas sinceras que no ven
que solo siguen de afán la perfección
que no se puede tener...

Tan joven y tan vieja, mira,
que cuando tiemplas tus piernas y tus ojos
yo suelo alzar mi mirar y los anteojos
se me tiñen del moho envilecido
por años y años
de insólita quietud,
pues yo he corrido las letras de los libros
y he desgastado guiones de teatro,
para llegar a esta hora y este sitio
y solo ver lo que traes,
-miles de largos brincos naturales,
y deslizadas preguntas
hechas de salvamento de tobillos
y torceduras inéditas de cuello,
y dos rodillas
que parecen quebrarse
para que puedas volar,
mi niña ángel-

Puedo dar gracias por poderte ver
aunque hoy fuera lo último
que viera...
de éso se trata este trato con el mundo
aunque no todos lo entiendan...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
Copyright ©

martes, 7 de julio de 2015

EN ALGÚN LUGAR DE VENTURA.../ Poesía de José Ignacio Restrepo



ASUNCIÓN

Se pensará terreno intransitable 
para esos pies de correr adoloridos, 
si no se sabe de antes por ventura 
que es el alma, la gruta, el diezmo, el pan, 
la cocina vacía, y la palabra...
esa que por apóstata se niega 
a dar de si mayor fidelidad 
que la otorgada al amo en su silencio...
Se pinta el pelo con duelos variopintos
irreconocibles desde el frente de la calle, 
los pactados por otro, los pasados 
y el tiempo se aquilata mientras tanto...
afuera todos van robando gratis,
partiéndose la cara a puñetazos,
liándose por ropa hecha retazos
y dándole a la noche voces gratis
cuando salen del bar oliendo a whisky
y a semen por trabajo hecho a mano
de una tía que luego de cobrar
fue a pasar la 13 sin cuidado
y se quedó tendida como perro,
con los recuerdos de último minuto
bailando en la retina desnutrida,
en tanto el alma se fugaba al cielo
que queda en la segunda con Galore
detrás de la ventana siempre sucia
en el negocio de curtir la ropa
que todos llaman aún
lavandería...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
• Copyright ©