miércoles, 27 de enero de 2016

GRANO POR GRANO / Poesía de José Ignacio Restrepo


DE SAL


Alguna de esas veces 
en que clavo mis ojos en el moho, 
buscando sin hallar una salida 
para este quehacer irreparable 
de pernoctar a bordo de mis lastres 
sin poder arribar a ningún lado, 
creo ver de soslayo ese huracán 
- que avanza por el sol acrisolado, 
derivando en los pelos de mi brazo 
hasta el zaguán sagrado de la mano 
donde guardo las letras invisibles 
como migas de pan - 

Elijo que en su casto aterrizaje 
del alma hasta mi mente, 
vengan listas de amor cuando en mi frente, 
se haga luz y hallen un nido caliente...
pero es este calor inmundo y largo, 
el que me hace pasar hambres de todo, 
y cuando soy silencio y estoy quieto, 
las letras subversivas hallan modo 
de llegar y decir lo que no quiero, 
convirtiendo a Eros en un monstruo, 
un sucio Cuasimodo...

Y arriban los poemas de la sal, 
de las pieles sin nombre 
ni tampoco sueño...
los de guerras por fuera del infierno 
entre hombres impuros, 
que todo lo convierten en basura...
estoy solo...
el pliego del idioma me conmueve 
y hace llagas en todo...
lo que miro e intuyo
en la mano que está rayando muros 
es ahora verdad y no sosiego...
la tinta de mi sangre se convierte 
en aquello que nadie puede ver, 
y quiero sin embargo una y otra vez 
que alguien me lo explique, 
¿porqué llamé al amor y vino ésto?...
¿porqué no hice transbordo en la palabra 
y dejé que viniera sin saber, 
este cruel y sin dueño, manifiesto? 

mañana he de saber...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
Copyright ©


lunes, 25 de enero de 2016

LA COPLA PURA / Poesía de José Ignacio Restrepo


MIRAR TU VUELO


Burdas economías 
en que yace la piel al fin del día
si es claro para el crudo panorama
que con solo la voz por instrumento,
ningún himno podrá cantarse fiel,
y menos si hay trabados picaportes,
allí donde el recuerdo manso y bello
sus gotas derramaba,
y no sé cómo hacer la copla pura
que en tu alma juvenil derrame todo
mi deseo de amar...

En la escabrosa línea
donde yuntados van pasado y hoy,
suelen siempre escribirse con vergüenza
esas letras clavadas de rencor
al menos y sin más con uno mismo,
porque somos esbirros por temor
de aquello que nos pide libertad,
nunca podrá nacer un sentimiento
si le negamos alas
 a su vuelo.

Y por eso mirarte ahora mismo,
ciudadana de tierras envidiadas,
es pedirle a la voz cantar un himno
en un idioma que nunca yo aprendí,
a más que está ya muy comprometido
ese deseo mio de volar,
sin alas en mi espalda solo pido
que me dejes mirar
cómo llenas el cielo de mi vida
con solo voltear 
ante mi vista...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
Copyright ©



lunes, 18 de enero de 2016

SOLO OLER DEBE HACER DAÑO A LA PIEL.../ Poesía de José Ignacio Restrepo


PREGUNTAS


Aplaudir hoy lo triste,
bienvenir como amigo al desencanto,
de alegrías va harto el corazón...
de rojos y amarillos que se marchan
sin darme una razón...
Abro entonces la lata
de imágenes que vagan entre el gris,
sin darme una alabanza, una razón
para que yo las vierta con cuidado,
están aquí,
se ofrecen sin candado...

Miro tras de la verja,
un perro en conmoción me está ladrando,
tranquilo me detengo,
los míos como siempre solo husmean,
y allí está ese color...
En sus ojos de lirio ya aplastado,
un gris hecho de nubes que se marchan
cubriendo su mirada de preguntas,
ladra pues el hocico lo interroga,
¿son tres o acaso es un batallón?
...no podré siquiera contenerlos...

Puede con los recuerdos
pero no
con la injusticia infame
de no ver...

Sigo,
la historia corre por mi plasma,
soy como perro viejo que se fue
y ahora huele entre todo su morada,
se oculta de quienes pueden darle daño,
pero no puede evitar el recordar
cuánta paz había entre sus guerras,
cuánta alegría fiel entre las penas
que no lo echó a la calle lo que había
sino esa codicia infame de tener
lo que la calle inmensa prometía...

Sin vista ahora en la reja huele afuera
preguntándose una y otra vez,
qué tiene de aquello que fue suyo,
dónde vive su orgullo...
porqué tiene su piel tanto cansancio
y tantas cicatrices su recuerdo,
y esas manchas que viven en sus ojos,
¿se vinieron con él sin él querer
de qué viejo solar o arduo rastrojo?

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 5 de enero de 2016

VIENTO QUE HUELE A PÓLVORA, DE LEJOS / Poesía de José Ignacio Restrepo



ÉSO QUE HAY...
ÉSO QUE SIGUE


Te digo pensamiento
y apenas eres
sombra de ayer, disfraz con andaderas,
cromática verdad dada a la fuga,
interviú de callados que ahora miran
afuera, por la clásica ventana,
que está sin duda muy bien reparada
después de resistir lo que ocurrió,
si me preguntas bien
no sé ya cuándo
el estallido espantoso de una mano 
y la querella endémica encendida
que alguien lanzó con fuerza de granada...

Te digo pensamiento, cuasiamigo,
adalid de ubérrimos y justos,
de paquidermos astrólogos lactantes
y políticos ansiosos y humeantes
que antes de llegar
ayer cobraron,
su salario por gritar en esta plaza,
consignas, cantos juntos y alabanzas
para con el alérgico reinado
de cotilleos de ayer o de mañana
vestidos hoy de pajes para reyes...
verdades de trastienda,
caras beige,
de andamiajes forzados y triviales
que solo son por tener la glosa fiel
para esos antisociales mestizajes,
que esperan por su cuota
de poder...

Te digo, y eso vale por ahora,
mañana tú me avisas si está viejo
y el eco de lo nuevo desvaría
en mitad del terruño o de  la vía,
y se caen afiches bien pegados
que anunciaban
un nuevo referendo,
el cambio de pasados andamiajes,
el olvido de tétricos segundos
tallados sobre viejos monumentos
que recuerdan cenitales decisiones,
virajes, como péndulos que escapan,
mejor a lo que hay no puede haber
y nadie sabe bien retroceder
hacia portales sucios y entreabiertos,
donde hombres ya muertos
gesticulan,
- a dónde van amigos,
no es bueno lo que pasa,
escuchen, si les grito es para bien...
concédanme el beneficio de la duda - 


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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