lunes, 22 de febrero de 2016

ANOCHE / Poesía de José Ignacio Restrepo


SI...ANOCHE


A quién ladran los perros, 
me pregunto, 
mientras roncas más fuerte y más profundo 
y devuelves en plata conocida 
a mi insomnio callado
otras doce preguntas sin cabeza...
me quedo delinquiendo, 
metido en la cobija ya caliente 
y con malos pensamientos inauguro 
esta primera hora de un día que, 
que recuerdo tendrá su plenilunio...

Por lo menos tu duermes, 
aunque respires bronca, 
como mar lleno de balsas delicadas 
que pronto van a hundirse 
con los hombres, las mujeres y los niños 
que sobre ellas huyen, 
allí donde los postre la corriente. 

Al menos no delinques 
o te aburres juntando como yo arduas palabras, 
sacándolas de nimios botiquines 
donde no curan nada, 
ni una lástima vieja hecha pedazos 
o un callo hecho de andar propios senderos 
con noches y con albas harto ajenos...
al menos tú desgastas ese sueño 
que en mágicas estampas reunidas 
pronto y sin hacer fuerza traerá 
a tus ojos inmensos que yo amo, 
la necesaria y bella luz del día...

Allá, cuando lleguemos dormiré 
y tú te irás cual maga 
a labrar esa paz, 
esa colcha perfecta de retazos 
que pregunta qué somos, 
para después cubrir lo que seremos...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
Copyright ©
ilustración de Max Sauco

jueves, 18 de febrero de 2016

NO TAL VEZ, NO QUIZÁ...SOLO PASA / Poesía de José Ignacio Restrepo


SOBRE INÉS
( tal como suena)



Y de la luz 
de tu piel resucitada
brotan igual que gajos los recuerdos,
tactos con un aroma saturado
que se levanta en fines de estación
mirando mis manos de hoy 
cual ramas largas
llegadas de un pasado sin olvido,
que algún ratón de monte ha visitado
dejando de regalo algún ramito,
de un olivo vecino,
o un pedazo de un fino rochefort
que huele a ese odiado camisón,
o al sudor que guarda todo anillo,
recuerdo aventajado que esta noche
ha de prender la lámpara por vos
y subirá al andamio de mis ojos
que conoce el hacer y el deshacer
del demonio feliz
que avivó siempre
el fuego en tus inquietos
labios rojos...

Y ese brillo incesante del renglón
que parece decir qué hay en tu risa,
sí la burla por volver tras tanto tiempo
persiguiendo el solaz de un fuego eterno
o la prueba que da forma a tu cama
que te da la razón como esa vez 
que me dijiste
gritado y sin respeto,
cobarde, volverás, vete a sufrir
mientras la noche callada recibía
el eco de mis pasos y mi huida,
ya tienes compañera sucumbida,
morena que habitas mi monzón,
doncella no gastada,
eres más que locuaz algarabía,
eres más...
y tienes la razón.

Se acorta así fugaz la poesía,
si vengo a comprobar como lo hago
que aún respira igual hoy tu deseo
y en este fuego vivaz
que has contenido
siguen igual mis besos como ayer
fuente coqueta y amable merendero,
solo cierro los ojos y compruebo
que está mejor que ayer,
que hoy puedo llenar este copón
de un vino renovado
a prueba de pasado,
hecho de sueños...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
Copyright ©

lunes, 15 de febrero de 2016

CON LOS DÍAS CONTADOS / Poesía de José Ignacio Restrepo



AMÉN


Así también descargar la caricia
en mitad de la cara
antes que romper crismas
aparecidas por cientos de la nada,
irse a pedir atuendos mustios para el alma
que tengan forma de cama vacía,
de ventana rota,
de sendero utilitario 
para que corra la sangre derramada,
antes que espadas blandir,
manos cortar,
pies que deben correr 
y una meta alcanzar,
y luego alguna cosa hacer,
o un camino escoger para llegar a sus nadas
o a sus todos...

Así la sangre de lunes medio dormido 
en la mañana,
cortando las naranjas, el frenesí de no saber,
el dedo,
y con sonrisa bendita prediciendo
que saldremos de ésto con más fuerza,
antes que mal pensar que será el día
señalado
para enterrar a la madre, a la mujer, al hijo,
o ver nacer la guerra maculada
en el porche del vecino
mientras clava la daga involuntaria
que la ira guía hasta ese pecho
ya harto amado,
de esa que dio todo y más que éso
para quedarse a su lado, en su mitad,
metiéndole en su sur
noche tras noche,
y él dando muerte al sagrado Mester
de vida amada...

Así,
como saldrán los animales
cuando la flama sin más prenda su bosque
y sepan que ya no hay casa,
que han de volver a evoluciones incesantes,
pongo mi alma menesterosa
para que sea el destino quien le dicte
camino,
meta, motivo,
centro y diligencia
y no opongo yo más resistencia
para llegar a ayer cuando mañana
me diga que ahora mismo
no había alternativa...
y era mi vida de él
casa tomada...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
Copyright ©
(la ilustración es de Roik Irina)

miércoles, 10 de febrero de 2016

DESDE LEJOS.../ Poesía de José Ignacio Restrepo


MONZÓN


Viene el viento marrón...
Ése que con nadie se codea
pues su bizarro origen desconoce
y desdice de opacas certidumbres
que afirman conocer su rara estirpe,
cuando solo se revientan entre lloros
sus azares de ruina,
como llantos de jóvenes pinzones
que pían su dolor sin un testigo
entre aires calientes de cocina,
engrasados y tristes
de ocre puro...

Viene ese viento laxo, matasano,
imposible de mirar o respirar,
dislocado de piernas y de brazos
que nadie bautiza cuando ve,
y que en secreto forma nubarrones
para ir a llover a los desiertos
donde no hay azoteas ni rincones
y nadie que le ve le necesita,
con su ronco vuelo...

Y tú que miras ahora
su fatal y grácil desconcierto,
que todo descoloca de su sitio
y todo bien mancilla en un instante,
pensarás que es acaso mi intelecto,
que son de siempre así todos los vientos
y que mi insana alma despotrica
pues viene del infierno,
y no te falta razón...

Incluso un bergantín de vela rota
atascado anteayer en playa alta,
lo ha mirado en su injusto quehacer
rompiendo las costillas de turistas
sin mirarlos volcarse, sin afanes,
y solo hay cadáveres partidos
y anclado el cielo triste en celofán...
ya parece lo bello desteñido
y la sonrisa de alguien gesto incierto
por llevarla fruncida, contrahecha
pues pasa una vez más 
el viento muerto...


  JOSÉ IGNACIO RESTREPO
• Copyright ©

(la ilustración es de Irina Roik)

jueves, 4 de febrero de 2016

LAS CUENTAS CLARAS.../ Poesía de José Ignacio Restrepo



CARMEN


Cuántas veces, no sé,
muchas por dos,
he deseado arroparme entre sus brazos
sabiendo que no puedo y aún más,
que de sus gustos que tengo esclarecidos
por horas y por días compartidos,
a ella no le gusta tanto amor,
es más como un agudo camaleón
dueño de tierra y agua por derecho
que se solaza más en la mirada
que tengo cuando soy igual al sol...

A ella ideal le canta quien la tiene
por días y por noches arropada,
y mi abrazo no haría de religión
si incluso la alcanzara como lazo,
pero no es esa la cuestión de este pedazo
turbio y no oportuno canto llano...
es que la estoy pensando como un loco
desde hace días completos
con sus noches
y sé que ella le va el olvido bueno,
de ese que va y regresa
con tallitos de cebada entre la boca...

Y me invento un temor languidecido,
acaso por error en las estrellas
la pierda en el siniestro de un mal martes
y ya no pueda como hoy sufrir, soñar,
por no volver a no estar entre su abrazo,
y no verla ya más, aunque la vea,
gallarda, temeraria, guerrillera...
en mis manos por siempre yo lo sé
de sus tibias oquedades incompletas...
por eso este poema, no era más,
una llave de paso hacia su rostro,
un canal legendario, un viejo puente,
el borde de un zaguán lleno de gente,
un verso inacabado...
un lento abrazo...
cualquier sitio que bien me la recuerde
para ir ya
y tirarme 
entre sus brazos...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
Copyright ©