martes, 2 de julio de 2019

FLYING WORDS


La imagen puede contener: una o varias personas, personas sentadas, tabla e interior

Hay un dolor que vive entre el callar y el decir, se hace transparente como gota de lluvia y va a alojarse luego en el tatuaje del brazo que dice que te amo entre olas de mar y se cubre en el eco de la palabra aurora...Y luego en espirales cayendo de lo alto de la boca hasta el curso marcado por los pies, decantando virtudes, dolores pintados en suspiros hechos de vivos colores. Tus ojos son cual redes atoradas entre piedras que rinden homenaje a tus hechos de vida, me pintan ilusiones mientras duermes o cantas, cuando unes segundos con hilos que no veo y formas a partir sagradas telarañas, esclusas en mi cuerpo que ahora solo yace...Vela para mirar tus cien recuerdos anchos, vela para enlazar los labios y el deleite desde ese rincón frágil de asbestos y de fuegos que ha dejado perlado el puente de mi boca, que une cuello y cintura con la sal y el azúcar y pone surcos de oro sosteniendo el portal que justo tras los ojos sostiene a la memoria...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 27 de junio de 2019

SIN LETRAS / Poesía de José Ignacio Restrepo



CÁTEDRA PURA 


Hablo tanto con mis perros ahora,
mal síntoma, dice uno de ellos,
que tiene conmigo acuerdos dislocados
que brotan diariamente entre los dos
cuando cruzamos miradas entendidas,
pero también si duran dos segundos,
mal síntoma, dicen las personas,
el profesor pierde la razón,
poco a poco como pasa siempre,
cuando has razonado demasiado
sobre el todo y la nada entremezclados,
mira como lo mira el más pequeño
de los que el llama sus hijos cada rato,
sin palabras parece que entendiera,
y el maltés se sonríe, ¿no lo ves?
mientras se rasca con la mano la carita...

Hablo con ellos siempre, en todas partes,
incluso en presencia de la gente,
domino a cualquiera con la voz
y formo en sus conductas destacadas
mis tonos, mi sentir ingobernable,
incluso mi silencio noble,
al que ponen atención mientras caminan
a lado de mis pares de zapatos
cuyo aroma reconocen cuando llego
y les deleita por ser bien compartido,
causa, efecto de todo, explicación 
de por qué voy y siempre aquí regreso,
cómo se hacen las horas, de qué son,
porqué sabe tan bueno el pan de queso.

La cátedra no tiene nombre aún
ni sé si habrá quién se matricule,
pero toma su impulso cada vez
que recorro con ellos estos lares,
la vecindad atiende al profesor
que sale de paseo con sus perros,
cada quien le prodiga una mirada,
le brinda un cariño hecho de miel
o musita para si cualquier deseo,
que lo empujen los canes y se atreva,
a regalar el bies de su palabra,
nacido y contenido ya hace mucho
en la frontera norte de su alma
que tenuemente toca el corazón...
acaso alguien se atreva y le recuerde
cómo llenaba el aula cada tarde,
volviendo certidumbre lo probable
y dando risas que nadie le pedía
pero llenaban de vida el corazón...

Los perros, es verdad, así le miran
como al mejor maestro de la calle,
que les regala todo cada día,
sin pedir nada a cambio...
y en la mirada él ya tiene claro
de qué hablan los ojos de sus críos
porqué ellos le entienden...
de cuando para acá este silencio,
tan marcado y solemne
que se escucha muy duro
cuando pasan sonriendo 
entre la gente...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
• Copyright ©

miércoles, 3 de abril de 2019

EL POEMA REGRESA CUANDO A ÉL LE PLACE / Poesía de José Ignacio Restrepo




NO PARA TODOS


No para todos 
la vida es una tromba 
en paréntesis 
sostenida por frugales sedimentos, 
un vals que se escarcea 
sobre el febril altar de un vil deseo, 
no para muchos 
y a veces para mi tampoco 
de su concierto extendido 
brotan ondas que alucinan, 
y se meten por oídos, por la piel, 
los ojos cerrados y la boca, 
para atarse por dentro
 impidiendo hacer lo más sencillo, 
sumar uno más dos, 
completar la más leve tarea.

No para todos, 
cantar mientras barremos 
puede ser posible en estos tiempos, 
o dormitar al borde 
de tanta levedad e hipocresía, 
que es cascada de aguas 
por el bien y el mal a un tiempo servidas...
pero lo hacemos bien, 
con el paso del tiempo aún mejor. 

Precoces, 
también sabios, 
se hacen a mi lado a estar callados, 
y los llevo a danzar cuando cae la tarde, 
a tomar de un licor tibio y rupestre, 
que agradece que vaya, 
para mojar a todos en los labios....

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
Con Copyright