viernes, 21 de diciembre de 2012

¿NAVIDAD DE QUÉ? / Poesía de José Ignacio Restrepo


POR FIESTAS TRISTES


Urgencias,
algo por decir no oigo
en la boca de todos con sonrisas
unas fértiles, muchas sin sentido,
estos días ya dados al olvido
porque no dejan sino llantos tapados,
regada la virtud en verde césped,
las estrellas opacas por el humo
dejan de entregar el brillo cierto
que se anuncia con vigor en tanto libro
llamado por defecto el evangelio...

Es la época que regalo al silencio,
a los ojos ceguera de la mía,
para mi lo que tiene de misterio
para los otros es llana fragancia,
se pierden en orígenes y credos
asesorados por nativos arrogantes,
itinerantes ogros de la tierra,
vendedores de nuevas viejas ya...

Cambiar los corazones de lugar
para no ser tan sensibles y tan falsos,
recordar viejas lecciones que enseñaron
el porqué de sufrir y de ser vanos,
utilizar el tiempo en mejor forma,
dar aliento al quebrado,
ayudar al lerdo,
dejar de criticar como deporte,
afianzar pensamientos compartidos,
leer los ojos de los bellos niños,
para recuperar esa inocencia
que botamos ayer como dolencia
por pensar que sabíamos ya mucho,
de ayer que  no supimos nada,
o de mañana, que nada sabemos...

 JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 18 de diciembre de 2012

EN ESTE MES / Poesía de José Ignacio Restrepo



POR ESTOS DÍAS


Para el que no sigue el manual y se recrea 
en vadear sus rutinas solitarias,
estos días son poco probables
en gracia y renta para porvenires,
los gritos y la pólvora estrategas
para decirle al vulgo no me olvides
hacen añicos el silencio en su cabeza,
obligándole a reñir mirando todo
más que otros días con menos atributos...

Para el que ya hace mucho es elocuente
de adentro para adentro y hacia adentro,
con el discurso capaz e iconoclasta
salido de la fe de hallarse solo,
estos días entre asombros y fanales
en los que venden a reyes de colores
y entierran lo precioso e inefable,
le toca socorrerse del montón
y amarrando su voz prestar silencio
a lo que en procesión lleva por dentro...

Estos días son largos y tediosos,
las fiestas ya vendidas nada hacen
por complacer el espíritu del remiso,
carnavales y suertes de suplicio
hacen dibujos foscos en el aire
con el humo entre rojos estallidos,
mientras tanto sorbiendo sus asuntos
él solo busca al héroe del relato,
a ése que entre todos justo mire,
pero claudica, el ruido es incesante...

Fiestas que prometen y no cumplen
desencantadas horas de delirio
iluminando ese pilar de vanaglorias
donde se apoyan mal ya tantas cosas,
este que nada tiene se convoca
a utilizar el tiempo diferente,
no importa ir a la fiesta si al salir
tienes el fuero intacto y aun conservas
la dura piel del alma sin un dueño
distinto del que piensa y del que habla,
el que te dice a dónde están tus sueños
y a quién debes servir con la palabra...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 16 de diciembre de 2012

SOBRE LA DIMENSIÓN DE MEDIR / Poesía de José Ignacio Restrepo



CÓMO LLAMARLOS


Estadísticas hay que no contienen
más que numeraciones inconclusas,
medianas que de su nada determinan
dónde no estaba
quien no sabe cómo,
llegó a esa condición omnipresente
de ser tan relativo como otros...
Medir se ha convertido en algoritmo
que antes de saberse concebido
tiene ya comprador y resultado,
lo que creemos fiel cundo lo dicen
es en otra habitación tirar los dados
con un ojo mirando sin mirar
y el otro por la orden bien cerrado,
para que no quede nadie por testigo
haciendo de mirón
hacia otro lado...

Ahora todo se muestra cual perfecto
instrumento funcional pero sin fallas,
este tiempo farsante y convencido
atrae a los que tienen poco seso,
de mente desnutrida y azarosa
y rápidos a la hora de juzgar
aunque digan no creer 
en cualquier cosa...
Los números atraen y convencen
ante todo son simbólicos,cerrados,
repetidos, gemelos, cancelados
en los ojos les bailan cada vez
que operando los deben controlar
el solo maldito hecho de sumar
ya le causa un placer incontinente,
yo que soy del lenguaje y sus sofismas,
que a diario me apareo entre silencios
dudo de su poder antagonista...

Creo ver en sus mecánicas cuestiones,
en esos resultados tentativos
que pretenden obtuvieron por perfectos,
el cómodo adalid ya manifiesto
de que todo en el numen se resuelve,
no ya mortificarme es mi deseo,
prefiero a estos tibios ignorante
que se dicen científicos y doctos,
hacerles ese mutis invisible,
idiotas que si tiembla un poco fuerte
se van para medir qué les pasó,
 a sus aparaticos marcadores,
para así comprobar que si es verdad
las predicciones son siempre correctas,
estadísticamente de verdad,
son ellos
quienes dicen
LA VERDAD...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 14 de diciembre de 2012

DE AYER, DE AQUÍ...DE TODAS PARTES / Poesía de José Ignacio Restrepo




QUE TIEMPO ESTE...


Órdenes que no recibe nadie,
pintadas en los muros o en las casas
dirigidas a boy scouts sin reglas,
que en nada interrogan lo qué pasa,
son signos insultantes  de que el hoy,
es un tiempo ramplón,
sugestionable, 
claro podemos objetar dicha torsión
y devolver la mirada misionable,
explicar que ya antes nos pasó
y los tunantes ordenaron todo,
no hay que despreciar éso no es bueno,
es mejor esperar a que las cosas
por su propia función y garantía,
se acomoden, adapten,
y se expliquen,
pues ser tan negativos es señal
de que se agrieta en la entraña la moral,
y nos hemos convertido en destructivos,
calidad de no hacer, contrasentido,
que es lo que al final ya criticamos,
esta tarde, o en la noche de algún martes,
aduciendo que esos malvados sin cuartel
son soldados malnacidos de una horda,
crepuscular y cínica, de horror...

Entonces, o son ellos, o nosotros,
primos, hermanos, socios en las faltas
hijos de puta todos  o ninguno,
de algún modo parientes,
menos uno,
tíos presos de algún caco influyente,
esos que criticamos son acaso
nosotros mismos ayer o bien mañana,
recién recuperada la razón
o suicidada ayer ante el mínimo control,
tirándose de la ventana de un hotel
donde sin buena memoria amaneció
muy ebria antier y sin decoro suficiente
para hacer lo mínimo esperado,
quedarse mirando todo
de algún lado,
y antes de ponerse a censurar
leer de nuevo a Esquilo o a Platón
los venden en al acera, en todos lados,
si los pides quizás estás de malas
y te los dan en las manos,
regalados...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 13 de diciembre de 2012

CAMBIAR EL ALMA... / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL TRATO


Hice ayer la mejor de mis promesas
en un momento iluso y disconforme,
encomendé mi esfuerzo creativo
a ese lazarillo consumado
que cumple lo que sea si le das,
a cambio de su hacer tu alma cansada,
le prometí que entera la tendría
si con su ayuda lograba yo mi meta,
aquello que busco dispendioso
desde que sale el sol hasta que se hunde,
y el mozalbete abyecto contrató,
la propuesta cerró sin ocultar,
la sonrisa inquietante
allí en su rostro... 

Hoy muy preocupado he levantado
cada hueso y músculo empeñado,
y me he dicho será ya cuando muera,
mirando la ventana vi pasar
al voceador de prensa y lo llamé,
al tomar en el frente descubrí
mi nombre adelantado a media hoja,
decía que se agotaba como jugo
la novena novela del autor,
y seguía un artículo procaz
que el demiurgo reciente contratado
deberá en un rato aquí explicar,
cuándo ocurrió todo ésto,
qué pasó, cómo no me dijeron
nada de éso,
yo quería triunfar dándome cuenta,
y no me gusta recibir estas sorpresas,
donde soy protagónico estelar
de una experiencia ajena
no vivida ...

Desperté,
el calor insoportable
no evitó que recordara el sueño,
sonreí, mi cerebro es como un padre,
accede a recordarme lo importante
por medio de oníricas metáforas,
me recuerda que es el sabor del vino
el que nos hace trabajar muy duro,
para siquiera una vez poder comprar
esa botella de Bordeaux con aceitunas,
entregando ese placer a la garganta,
que deliciosa cada gota
bien recuerda...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 11 de diciembre de 2012

A UNA DE MI TAMAÑO / Poesía de José Ignacio Restrepo


ODA A LA ALMOHADA


Y siempre aguardas amiga 
a mi cabeza,
broma bella llamada siempre almohada,
yo no se bien siquiera os lo juro
de qué esta hecha su piel y su interior,
claro que es un tejido con un don,
el de dopar mis males preocupados
y senderos hallar para el cansancio,
que soluciones den a los problemas,
que al día siguiente
ni recuerdo...
Tibia concupiscencia femenina
que te dota ante este lado de mi cara,
de la confianza llana y suficiente
para dormir mi ser,
mi ser consciente,
aunque esté lleno y sucio mi cerebro
con una turba y sus cien mil espadas,
o con enanas clavándome alfileres,
o con poemas cuyo tema ignoran,
mientras a gritos me incitan
a que escriba...
Almohada, mi querida duerme al lado,
a tus esquinas también ella confiando
las partes protegidas de su sueño
que yo completamente no conozco,
si pone su cabeza enternecida,
al flanco que el buen sueño la lleve,
cédele de tu tela parte o todo,
que yo luego me pongo en paz con ella,
las cuentas que llevamos siempre dan,
se equilibran no bien renazca el sol
y ponga en nuestra piel
la luz del día...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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OTRO ECO FALAZ.../ Poesía de José Ignacio Restrepo


DE SITIOS Y FARDOS


Este camino está hecho de corajes, 
de recuerdos sin amo, 
de prestigios cojos caídos por el suelo...
y no se reconocen en la grava 
las huellas de los que por ellos andan
quienes hartos de ir solos 
sin aviso ayer se han dado al vuelo...
senderos rotos de valle y montaña,
secas albercas que tibias murieron,
ronzales, patíbulos, cangrejos,
que dan entre el paisaje todos
con sus fantasmas sin aun ir muertos,
tiene mi voz testigos de asonada
lentos crepusculares obituarios,
manchados por sudores de mis manos
y carcajadas secas, purulentas,
por permitir que todo lo que había
se fuera sin pesar rumbo al infierno...

De andamios bien caídos hago puentes,
no puedo sustraerme de crear
escapularios faltan por cargar
y equilibrios pondremos al camino
que no es ya necesario denostar
lo que la vida tiene de difícil,
tengo grietas de muros en mi rostro,
cardos clavados al alma sin sus flores,
pergaminos, hallazgos y valores
que ayer mismo llegaron de regalo,
sin etiqueta o fe de un anticuario
que testara por ellos para siempre,
creo yo en mi fuego que aquiescente
siga dando a mis manos su color,
y en el sol que callado y bienhechor
cada mañana me toma con sus rayos
cual si fuera una madre quinceañera,
con un único hijo por quimera...


 JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 10 de diciembre de 2012

VERDAD DE LA ETÉREA TAREA / Poesía de José Ignacio Restrepo



HACEDOR DE QUIMERAS


Azar de pigmalión comprometido
en recurrentes búsquedas sin norte,
tu menoscabo infiel separa el oro
del cascajo rentado por los otros,
y el merecido tramo donde ahogas
la templanza, la fe y la cantimplora
queda aun en el lejos aun distante,
no temas el ir ciego en este instante
que el horizonte visto en tu cabeza
tiene piel y vigor allí en tus manos.

Entera la proporción que me pregunta
sobre causas y azares que me tocan,
la veo tan fragmentada e incolora
cuando llega en la mísera simpleza
con la que viene de sorpresa todo,
lo estructural, lo bello y si, lo inocuo,
por el portal que llamo yo cerebro
que es ancho y finalmente angosto,
todo lo procurado se me entrega
y lo que busco bien niega mi culto.

Pero no temo el gasto ni el ahorro
de esta suave y beatífica herramienta,
temo más bien que induzca mi ceguera,
que sufro cuando adopto lo que siento
como si fuera savia de mi árbol
y no viento que mueve mis follajes,
miento si no les digo que me callo
para poder escuchar lo que me dicen
sus espíritus cercanos, conmovidos,
que por instantes tuve yo a la mano
cuando han sido sus cantos mis amigos.


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 9 de diciembre de 2012

POR OTRAS LIDES DIGNAS / Poesía de José Ignacio Restrepo



DESCRÉDITO


Desaliño
de la paga en sustancias no aptas
para ser consumidas por especie alguna,
plato quebrado en tres pedazos
cada uno de distinto tamaño,
en diversos suelos de quehacer postizo,
junto a los nombres
que famélicos imploran nido
pues no tienen desde entonces
errancia patriota con su hambre,
ni potestad gregaria en su dolor,
que ya no pertenece
a causa alguna...

Relativa la búsqueda,
tejida la virtud sobre el ariete hosco
que ha hecho de su grito
un rojizo estandarte desteñido,
hoy parece fenecer también la herida
que se ha ido cerrando
suavemente,
porque eso tiene en favor la fantasía
cuando todo lo pedido por millares
y semejante a lucha necesaria,
muestra su cara falsa
y omnisciente,
de pelea individual, 
desfigurada...

Tarda la infame costra en levantarse
y el pus en producir la pestilencia,
y deben morir los muertos
nuevamente
 despertando a la historia embravecida,
dictando entre los cánones que sirvan,
ese que referido a la pelea
discuta entre sus líneas el deber,
que explique si la ética locuaz
de zarandear verdades es capaz,
de llevar a este hombre a la frontera,
donde encuentre motivos
y razones,
para a su egocentrismo exonerar
de los millones dignos de cadáveres,
que no debieron morir
sin alentar,
a la especie que de todos ellos esperaba
por esfuerzos vivir y respetada,
no parir de vientre en hembra alguna
más guerreros sin meta
ni heroísmo,
pero si gusto sublevado y extendido
en su jeta voraz por la batalla...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 8 de diciembre de 2012

VOZ DE LA CALLE / Poesía de José Ignacio Restrepo



BELLA GRANUJA


Coraza de tortuga mansa,
aun joven y ansiando la aventura
no tiene tu sendero tantas huellas
que no puedas mentir y decir hola,
aun soy una niña,
qué hora tiene,
y en tanto ganas un poco de confianza,
meter la mano sin ver lo que ella saca,
y retirarte luego gracilmente
así como llegaste,
adolescente
pero con algo más ya bien ganado
 con sonrisas y miel,
mi billetera...

De la calle ya tienes trabajado
un decenio de humilde aprendizaje,
es verdad que ha aumentado tu coraje
y la inocencia indócil que manejas,
y tienes en la piel los quehaceres
de los pulsos ajenos y perdidos,
pues manejar la calle
es ya labor,
de cientos o de miles
aun más fuertes...

Si no fuera por esas cicatrices
podrías ir a ensayos de doncella,
calificar para obras primerizas
pues tu don verdadero es el teatro,
puede que ganes menos,
queridura,
pero tendrás la piel a buen cobijo,
ningún otro cuchillo dañará
lo que te dio por bien la diosa vida,
recuerda que los gatos tienen piel
y siete vidas cuelgan del pellejo,
esas son las gastadas
iniciales,
luego llega oscura esa señora
sin que la veas bien ni se presente,
y de un golpe certero
irreverente
te quita la que tienes de verdad,
entonces qué me dices,
preciosura,
devuélveme mi vieja billetera
y te doy del teatro mi tarjeta,
¿no quieres venir
conmigo a actuar?


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 5 de diciembre de 2012

COMO CUENTO SIN HADA / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL CASTILLO 
DE SOMBRAS


Que llegaste ante la piel del duro, 
del mismísimo escritor ardiente, 
la que suele dejar en el apuro, 
y se baña con ritos aquiescentes, 
en aire ardiente 
detrás de aquellos ecos 
venidos de las bocas 
de la gente...
Que llegaste, 
este es el extramuro, 
aquí cada palabra es lava herviente,
disueltas en coraje cual conjuros
que se dicen y al lanzarse se resienten,
todas saben a amor apasionado,
algunas a su modo le ultrajaron,
se vistieron de fuego y se apagaron
pues las manos que buscaban
cual dos alas,
para volar al cielo y regresar
a pesar de esperarse no llegaron,
amasaban la sal
del devenir sencillo y altruista
de negarles su vuelo
y la conquista...

Que llegaste y tocaste cuatro veces
la pesada puerta ni sonó,
miraste sin poder por la ventana,
no había nada,
un lugar de alma muerta parecía,
en eso salí yo desde el jardín
donde bañaba mis orquídeas blancas
y te dije, por Dios, si es Agua Clara
pues a un recuerdo mío pareciste...
Me tomaste en tus brazos diosa triste
y en silencio suplicaste por quedarte,
detrás de mi llegaron mil recuerdos
rodeándonos,
hablándonos,
queriéndonos,
y nos volvimos ujieres del castillo
por un sin fin de años
en presidio,
esos cuentos de amor allí escuchamos
escribimos de sinceras rutilantes
aventuras de amor
 - que disparates -
y nos quedamos solos en la noche
no salimos ya mas, no hacía falta,
la historia de los dos nadie la ha escrito
su final si ocurrió,
se desconoce...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 4 de diciembre de 2012

PASAJE DE OCASIÓN / Poesía de José Ignacio Restrepo




TODOS LOS SANTOS

Time Flies (Vaya Con Dios album)

Vaya si el canto de las hojas
me hace olvidar
que el tiempo es tan solo
un viejo invento
para poder contar los años
todos
y sin reparo
esas grafías como aros
los anillos concéntricos
de los altos amos
de los bosques...

Vaya que perdemos de vista
que somos ángeles anónimos
llamados a envejecer
unos con otros
mientras agotamos los pasos
en caminos,
con el objetivo de llegar,
de llegar, que tontos,
y no de caminarlos solo...

Vacación de las hadas
al menos una lo dijo acaso ayer,
que no quería
ser una mujer,
mientras yo miraba entre sus alas
ese perfecto brillo iridiscente
que iluminó
senderos de mi piel
en este lado oscuro 
de la noche...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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DECIR DE MI... / Poesía de José Ignacio Restrepo



HABEAS CORPUS


Soy un maldito escritor interesado, 
siguiendo estrellas rosadas enanas,
que llenan con su luz el universo..
debajo de ese blanco cobertor, 
se quedaron pintadas las promesas, 
luego de traducirlas del sudor, 
que dejaron los cuerpos allí presas,
dos líneas, un cabello, mi mancuerna, 
tu cepillo de pelo...una consigna:
que seguiremos siendo dos a dos, 
habitantes de una misma cama, 
sea aquí, o en la perpetua Holanda, 
que espera desde siempre la habitemos...
Soy vislumbrante con cuatro grandes ojos
que soporta enojos corrompientes
hago mortajas en roles inventados,
y en el siguiente renglón narro pecados
que cualquiera vivir en sí daría,
relato los vagones que se pegan
a la locomotora de la vida,
y  de tierra hago mis cometas de colores
para brindar por todo y lo que harta,
el camino que llevo me es  amado
pero lo es más la ruta que me falta...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 3 de diciembre de 2012

TOMADO DEL PASAMANOS / Poesía de José Ignacio Restrepo

UNO...DOS...UNO


Pasé de la vitrina a la pared
y en ambas vi mi rostro reflejado,
me quedé asombrado
diez momentos,
realmente no sé, 
cuánto ha pasado
y hoy me descubro un animoso forajido,
un mil y diez papeles revisando,
con el propósito magno, fehaciente,
de descubrir quién va, quién dice todo
o calla la mejor parte,
o resiste
metido en este cuerpo sobre todo
que del mal clima guarece
al que recubre...
Ya he visto tan de frente a la mortaja
he quedado de sílice en la piel
cuando la vi retenida en aquel tubo,
era negro,
era un largo y vil fusil,
otro desde atrás ya me apuntaba,
era corto cañón de negra horma
las balas esperaban y yo no,
yo lo miré diciéndome no es,
la broma que grité salió al revés,
está larga la espera, 
el primer día hasta el último lo juro,
como la vida es largo el extramuro
cuando se cree
y hasta sangre va,
el sentimiento y la raíz de la verdad...

Tengo mi pasaporte
aquí tatuado
en el mismísimo fondo de mis ojos,
como maroma resisto el vaticinio
y lo mortal me es tan sucedáneo,
tengo callos por pies,
y verde el alma,
retozan en mi sien aves guirnalda,
me veo convocado de mil tierras
y el idioma resulta siempre el mismo,
barreras que había ayer
el suelo duermen,
monedas que compraban son ahora
piezas de anquilosada joyería
que al borde de los parques
se regalan...
No fue tiempo perdido,
cómo crees,
el tiempo es un recinto construido
para poner el pie dúctil los siglos
sobre conciencias
resiste el ser ungido,
mientras el escenario se sostiene
de huesos y de hombres
que allí heridos,
cada minuto urgieron
hasta el fin,
cuando exhalaron el último retozo
frente al rostro silencioso
de la muerte...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 1 de diciembre de 2012

....AZÚCAR EN EL AIRE... / Poesía de José Ignacio Restrepo


AL OTRO DÍA


....que se queda el amor, 
dormido en nuestra piel, al otro día...
como gendarme sin voz su huella cuida, 
guiando nuestro paso hasta el recuerdo, 
cercano, singular omnipresente...

...que se queda, aquí, dormido,
en nuestros aposentos claros
invadidos sin más por este día
que no tiene pasado,
solo el hoy disperso por el cuarto
le ha puesto a nuestro hijo,
el corazón,
el bello delantal,
los zapatitos,
para que ande feliz 
por todas partes...

...que se  queda, 
impávido,
mirándonos,
incrédulo de vernos irresueltos
de otra vez tomarlo, acariciarlo,
como niño que ama el ajetreo,
mueve graciosísimo, los dedos,
los ojos, y también las manos,
para llamar otra vez 
a los recuerdos
 que recién hechos
de ayer,
están cantando...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 28 de noviembre de 2012

DE LAS IMPLICACIONES DE SOÑAR DESPIERTO... / Poesía de José Ignacio Restrepo



DETALLE DE CUADRO


La otra enfermedad
viene entre el sueño...
Viaja en tren,
ahora se mece como farol que gime,
antes de ser por nuestra boca maldecida,
la última invitada a la sala de la casa,
que alguna vez se pensó con chimenea,
esa dolencia tibia y aquiescente
que tiene un caro nombre impronunciable,
y no es mirada todavía
con la ira cristiana y contenida,
del maletín de primeros auxilios,
que alguien puso visible en la pared,
sobre los dibujos intrépidos de un niño,
viene llegando apenas,
llegando...

Esa inquilina odiosa,
la otra enfermedad,
la de soñar despierto,
se da el extraño lujo de expresar,
su mensaje que inconexo deseara,
con golpes pudorosos contra el piso,
un pie,
 el mío,
que apremia voluntario la baldosa,
enviando notas en clave de relato
a imaginarios duendes resabiados
que solo llegan aquí
a explicar los datos del presente,
precisamente amor,
precisamente,
cuando me dices,
lindo, 
solo apaga,
el día fue muy largo,
estoy cansada,
y yo despido al tiempo de soñar,
pues es siempre en horas de vigilia
cuando lo uso yo,
para perfeccionar mejor mi arte,
sin testigos,
el ejercicio en vuelo
de soñar...
y conseguir tu amor
estando vivo!!!

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
• Copyright ©


martes, 27 de noviembre de 2012

ESA OTRA MIRADA / Poesía de José Ignacio Restrepo


MUJER SOLA EN VENTANA


La presencia fatídica de un hombre, 
su incólume y tenaz magia pagana, 
rota por el tiempo y su virtud, 
de dar lumbre al paso de las horas, 
regresa sin embargo en calma, 
profusamente tibia y rumorosa, 
cuando despierta hablando tu deseo, 
en cada letra parda que lo ve...
aunque se haya marchado...
o cuando torna....

Ella tiene labores de tejido
entre las manos gastadas
por el tiempo,
tiene presencias suyas y lamentos
horadados por su huella cruel,
tiene perdones tibios resguardados
para sus faltas simples y pecados,
porque nada se sabe y lo que viene,
puede necesitar su fe sensata,
ella sabe de lavar telas baratas...

Otros niños que no tuvo le gritan
pacientemente su labor la aguarda,
toma ese orillo, hala la puntica,
no pierde la irreal geometría,
pondrá la prenda cálida y genuina
en el cuerpo material concupiscente
y lo amará tranquila hasta la muerte,
como le prometió bajo la lluvia,
esa tarde que se casó sin cura,
tirando su mejor juego 
a la suerte...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
• Copyright ©



lunes, 26 de noviembre de 2012

...LATITUDES... / Poesía de José Ignacio Restrepo


ESE LUGAR...


El suelo intuye, 
si abajo de la piel hay cielo...
las aguas son certeza de que no,
por el contrario logran indultarte
de ese afán de seguridad tener,
más allá del condumio de la fe,
y el miedo,
ese veraz,
tan infantable...
cuando los pasos damos poseemos
esa virtud de nortes concebidos
sin que tengamos mapas
o señales,
cuadros de repitencias,
pentagramas,
somos o eso dicen las proclamas
verdaderas antenas de la vida,
tenemos claro que nada llega claro,
y en esa oscuridad nos deshacemos,
nadando, corcoveando, maldiciendo,
nos tiramos de frente
o por el medio,
para sacarle algo o nada al menos,
pero que llegue luego la memoria
a decirnos no era la gran cosa,
y nosotros en quejas
ya partidos,
sabiendo que ese premio prohibido
era la esquina buena del infierno
de nombre el quinto cielo
o extramuro,
como quieras decirlo
es lugar delicado
te lo juro...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
• Copyright ©

sábado, 24 de noviembre de 2012

CIUDADELA EN VENTA, MI ALMA.../ Poesía de José Ignacio Restrepo

EN LA CAMA


Merezco fuego tener
tras de mis ojos,
de alabastro tentar almas gemelas,
entre mirras yacer,
que te conduelas,
cuando abro mis luces encerradas
como naves de alas desplegadas
ojos gitanos van sobre mi cama
cada que del azul llevo alimento,
otra piel,
otro halago,
otro lamento,
yo lo coloco al dente
allí en la mesa,
de mi sed, lo convierto en mi suplente,
lo hago telonero en mi teatro,
y ante él represento mis astucias,
 luego ardo
como rupestre aquí pintado
claraboyas que abren mar y cielo,
dueño de cuevas dignas en sus dientes,
me vuelvo voceador en veinte lenguas
de credos y ranuras espirituales,
les hablo con mi presente de pasados
para darle a los valientes ron vedado
y llamar a las huestes heroínas,
entre cada palabra que en esgrima
pule con mil espinas contrafuertes
y a mi me hace centro  acaudalado
entregándome aladas procesiones
de amigas y de amigos,
corazones...

Merezco trasnochar ensortijado,
entre planes de otros
medio erguido,
caminando pie de montes de recuerdos
de la mano de amables extranjeros
que me llevan dictando a conocer,
lo que hicieron
y dejaron por hacer...
Suelo dar empujones con mi alma
a princesas que ignoran su nobleza,
me llevan a comer sobre la mesa
sin cubiertos su rico plato frío,
y alcanzan de mi vino unas goteras
para untarlo en perfume
sobre el alma,
ah,
escancia ese baluarte de mis ansias
sobre sus alas rotas a la espalda
y arde,
como arde,
allí la vida,
que en procesión reparan mis palabras
sin que amable lo sepa mi silencio
que duerme en un gentil lamento rancio
por tener forastero el corazón
y pasos dedicados de poeta
que habitan en los ojos, los oídos, 
las paces de los otros y sus guerras,
los crímenes,
milagros y extravíos,
que me causan cansancio a domicilio,
y me abren a sueños no soñados
paradigmas de sol,
en mis miradas,
en mis manos letradas y confesas
cuerpos arados, caídas fortalezas...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 22 de noviembre de 2012

DÓNDE APRENDES LA VIDA / Poesía de José Ignacio Restrepo


LA CALLE


Fábrica de los trucos y los vicios,
entendida por los idos como casa,
tantas caras compartiendo aristas,
errores de verdad y poesía…
Que le dicen la calle en todas partes
y la universidad en muchas otras,
las cátedras que dicta tienen fama
de servir para todos los asuntos,
se le rinde un culto abominable
pues arroja resultados desabridos,
lo oscuro, lo insensato, lo perdido
tiene sitio en su tierra o en su asfalto
y los recuerdos dignos se matizan,
con aquellos oscuros y encendidos,
pues nacieron en sus vías consteladas,
en sus magros callejones angustiados,
en los juegos de dados arreglados,
y sus cantos y charlas en las tardes
que hasta las noches sin hilván se iban …
Te dejo los resabios ya contados
esos vacíos con nombres del olvido,
con palabras de aliento fabricado
y las esquinas que vieron tus fracasos,
te dejo las tragedias de la infancia,
la adolescente errancia en pos de nada,
la tragedia por hacer la peor jugada,
desdeñando tu mirar de glorias,
y ése vértigo profeta que me dijo
que el esfuerzo era más alto cada vez,
y todo lo peor que allí pasaba
era así por estar todo al revés…
La calle es el lugar de la malicia
los que viven ahí lo testifican,
se pierde esa mirada de inocentes,
que brota lentamente desde el alma,
y pasamos la hoja cuando van
nuestros pasos ya lejos de la villa,
para ir a vivir con otra gente
que simplemente cumplen lo buscado...
Calle, de ser hogar y ser mi casa,
ahora eres el cajón de los recuerdos,
un inmenso local de apartamentos
donde los guardo bien organizados,
unos están de pie otros atados,
otros tan secos como sed sin agua
algunos remojados entre lágrimas,
y otros que no distingo como propios
se mueren lentamente y sin oprobio…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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martes, 20 de noviembre de 2012

AL VERBO HACER... / Poesía de José Ignacio Restrepo



ORACIÓN 
ANTE EL HACER


Algunas veces 
nuestro cansancio no está 
en la periferia de los actos, 
llama a la piel ardida de los ojos 
que han postergado el llanto 
para alguna tarea más sutil, 
que ésta conveniente de quejarse...

Tengo conciencia ahora 
de una fatiga tenaz, 
irredimible, 
que nace del angosto caminar, 
de esta soledad hecha trabajo, 
con la que silenciosamente comulgo, 
todos los días y las noches, 
en un tiempo sin antifaz 
y menos fondo...

Algunas veces, 
esta es una, 
siento la reciedumbre de lo trágico 
en cada paso que doy, 
profesionalmente logrado como digno, 
y la tarea biliar de acongojarme 
para sentir sin ganas estar vivo, 
su correlato dibuja sobre el istmo, 
que une cada segundo con lo ido...

Son lentas crónicas 
escarbadas muchas veces, 
para servir al trabajo matutino, 
de congeniar al sol y bendecirle, 
entre las letras nuevas musitar, 
gracias Señor, 
otra vez estamos vivos...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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lunes, 19 de noviembre de 2012

AL DIOS DEL VERSO... / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL ABRAZO DE LA MUSA


Alcánzame del ático 
ese bello rouge, 
un nuevo verso que se avenga
entre tu boca
que cubra tus palabras y mi luz, 
yo traigo entre extasiado el corazón, 
 con tu piano de emoción
alto brincando...
Verte, tenerte, 
acaso entre mi piel hallarte, 
fósforo mortal en la platea, 
fulgores que rebanan la memoria, 
todos fuimos canción, 
tu en el umbral sin más
fuiste la gloria...

Todo pedido 
de corazón sacro domado, 
tiene desde su retícula camino, 
cuentas saldadas
y propia perspectiva; 
amores dedicados o sumisos, 
que maquillaje hicieron en la vida
tienen ventanas
o están tras los barrotes, 
hacen cantos, en sus dos silencios,
delicados trinos alzando monumentos,
que son las manos intérpretes ansiosas,
las dos manos
 pintando algoritmos a los ojos,
domesticando todo lo salvaje...

Dos que aman, 
el mismo y desértico camino...
dos que elaboran vino 
de una vid en cavernosa llaga,
cansadas ramas
pero aromática raíz, 
dos que son brazos 
del mismo árbol enorme,
lados afectos de la misma cara, 
dolores de labranza antes surtida 
caminos en la tierra brava...

Ni dios sabe su genial valor, 
cada uno su color darle quisiera, 
al jardín de carnes en tacto
contraídas,
echadas en gemela y gris mixtura
de donados albores y justificadas noches, 
pues todos allí somos
cantantes y pintores bien famosos,
cada función la mejor
en su  derroche mutuo,
nadie mejor que tu logra encarnar la letra 
al donante recuerdo 
que la invoca...

Y bellamente cubierto 
con las hojas del manual, 
en esta noche ascienden
pardos los dos por inefables versos 
la idea que anida en lo que crees,
es obra del amor ya manifiesto
pues la musa, 
la salvada musa, 
se ocupa de allanar las Serendipias, 
forjadas y traviesas futuribles, 
visiones de lo que es 
y porqué existe, 
que traen entre abrazos melodías, 
que planean hacia los dos
en vuelo libre...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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domingo, 18 de noviembre de 2012

UN CANTO PARA ALGUNA AMOROSA / Poesía de José Ignacio Restrepo



AQUÍ...ALLÁ


Cariátide dormida de los ecos
hecha de aromas tiernos y recuerdos,
unos que solo son flores dejadas
a lo largo de tres o más jornadas,
y los robustos, tiernos,
diferentes,
que se quedaron contigo
en noche larga
al lado de cualquier vil carretera,
esperando el bufar de algún motor
para pedir con el dedo
un aventón...

Cariátide perfecta, y elocuente,
dos tajos a la cara que es de mármol,
y a la base tres bombas
que te exploten,
diciendo que besaste en mil colores,
que capturaste ecos de elegías,
y las voces de día
regresaban 
al quicio de tu casa cada noche,
los recuerdos amables son por cientos
y acaso no revienta el apurar
cada uno en fila y explotarlos
para en ellos poderlo a él olvidar,
mas bien déjalo serte, conmoverte
que vuelva y te repita que tu huíste,
que cuando te cambiaste
de ciudad,
perseguida por unos y por otros,
te llevaste tus perros y tus plantas,
tus cuadernos de poemas,
las bitácoras,
y el rastro inocultable de esa voz,
una sola que aparcada allí en tu alma
se quedó para vivir
eternamente,
cada palabra que dijo,
cada letra,
cada suspiro que empezó
por la derecha
y aquellos que acabó
todo empeñado,
en la izquierda del temor almibarado
atrapado como amor
aquí a tu lado...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 17 de noviembre de 2012

POSTALES DEL ALMA / Poesía de José Ignacio Restrepo


BELLA


Pequeña muerte, 
toda belleza casi extrema 
tiene ya prometido su cadalso, 
canta con fe ante el ojo presidiario, 
y bienviene el brillo de la luz, 
que le deja sin pudor por ser extraña, 
alabanza querida del dios sol, 
y también del que se aviene 
a columbrarla...

Ansiedad por mirar 
y por mirarse, 
y ser objeto de gozosa idolatría, 
en la fe del espejo que es su guía 
ninguna oscuridad la compromete, 
mientras muda la espera, 
y fiel en unos años, 
la cobranza de la piel 
que se recoge
haciéndola tan igual 
a sus hermanos...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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jueves, 15 de noviembre de 2012

ME DUELE EN LA PIEL...EL ALMA / Poesía de José Ignacio Restrepo


LAZOS DE SANGRE


Tres de esos mineros
que murieron,
tras explotar el lugar donde vivían
trabajaban dirás,
el pan ganaban,
se morían de dar toda su fuerza,
tres de esos esclavos malolientes,
con el alma más fina que el diamante,
brillante que exhibían con los suyos,
volaron
simplemente
por los aires,
exiguos del socavón, 
aires oscuros,
otra vez,
es historia repetida,
me dirás esta vez
y la siguiente,
pues pasará mañana 
nuevamente,
tres de esos mineros
mis compadres,
desconocidos hermanos de mi sangre,
sacaban de la piedra sus jornales
para llevar a sus casas alimento,
a los hijos tan bellos su sustento, 
a sus mujeres
un estrén
si acaso, 
tres de esos
que volaron,
mis hermanos

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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