viernes, 30 de septiembre de 2011

SE FUE EL NOVENO.../ Poesía de José I. Restrepo

CANTINELA SIN VOZ


Qué ves que yo no veo
cuasimodo,
con los ojos abiertos o cerrados,
de centros haces lados y en el fondo
sólo atinas a mirar ingobernable,
todo lo que a tus modos hoy voraces
le adjudican sentido,
ofrece a la razón un tieso nido,
donde hallar moros y tibios,
que se dejen de ti 
por todas partes...
Ojos de  dislocado corazón,
a paso entreverado zancadilla,
todo lo que tu prisa deja al lado,
algún favor ha de tener en menoscabo,
que por ser vos el dueño sin ser amo,
te pudo ser de bien o hacerte bueno,
pero nunca sí por la criba del reguero,
entre saldos sin abono reservado,
perdido ha sido lo bueno entre lo malo,
por el maldito vigor de tu premura,
saltas, corres, incitas pero nunca
atiendes las señales en la vía...
Déjate corazón, 
de vos es que hablo,
tormentas en diapasón
raros fulgores,
sobrevenidas lides y rencores,
 se vienen por tu claro resquemor,
que nunca fue juicioso dar amor
sin primero limar las asperezas
que tuviera el espíritu con la presa...
Si en la caza mejor nadie se muere,
lo sabe el que es halcón,
y ha aprendido a dormir
entre las liebres

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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miércoles, 28 de septiembre de 2011

VOLVIENDO VIVO / poesía de José Ignacio Restrepo

DESIDERATA


Brota hoy como misión tu risa,
no confortablemente como antes, 
como esas noches afables de mil sueños
en que nos vimos fuertes y certeros,
más bien organzas parecen y no fuego,
tus serenas sonrisas que se mecen
en la danza genuina de deseos
que no se han conseguido
o quizá huyeron

No suena en esta noche igual tu voz
suele agradecer que haya silencio,
ahora hasta paciente se sumerge
en lo que el otro dice, calla, duerme,
y por eso casualmente te pregunto,
de que se trata ésto,
en qué medida o sesgo desfallece
tu presencia que nace de tu mano,
que subió en otro días sin descanso
sobre huellas perdidas pero hallando
el camino correcto y su destino

No cejes por escrúpulo de serte,
no abandones tu embrujo merodeando
otros sueños no hechos por tu mano,
o de color medido cuando el tuyo
tiene todos los que hay en la paleta,
es verdad que la tarde negros vuelve
los colores que hubo más temprano,
pero es sólo para darte otro motivo
y servirte en un nuevo escenario
el brillo superior de las estrellas...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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sábado, 17 de septiembre de 2011

O LO UNO O LO OTRO.....

OTRO EDICTO


Los idos,
los remisos,
los difuntos,
los que apenas ayer reconocimos
que sin culpa duermen hoy en el olvido,
los carentes de culpa,
los culpables,
los que lograron todo,
los que suerte mejor se merecían,
los parcos,
los honestos,
los que blindaron todo y lo perdieron,
los que tuvieron fe,
y los otros,
esos que se dignaron de lo digno,
y aquellos
que vergüenzas ajenas contrajeron,
los estéticos,
los feos,
los medianos,
los que hicieron de todo con las manos,
los señores de sabios intelectos,
los mansos y también los orgullosos,
los que tuvimos miedo y lo perdimos,
esos que se metieron en carrera
y entre la muchedumbre enardecida
traspasaron países y fronteras,
sin por eso merecer ser más felices.

Todos esos,
y los que se salen de la lista
por saber pertenecer con garbo y clase
a eso que llamamos mayorías,
sabrán dispensarme sí hoy demando
las palabras de amor adolorido,
y me recuesto al sabor de los recuerdos
escondidos,
místicos,
ideales,
y no escribo el poema que debía,
para el que estaban estas lineas destinadas,
que en medio del fragor por un llamado
entre miles de rostros que han pasado
sucumbió sin saber a la batalla...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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viernes, 9 de septiembre de 2011

DE ECOS Y ESTALLIDOS ...

HERMANO DE ARMAS


Convaleciente...
Su pie derecho se mueve diferente,
el izquierdo no se ve,
él danza con los ojos, trata,
y la sonrisa atiende a su dilema
torciendo un tris la boca,
como diciéndole al tendón
¡qué bronca!
¿No ves que cien me miran
y los carros no me ven,
pasan cada vez más
a cien por hora?

Cojo le gritan
y él ni se voltea,
encadenado como va
a ese recuerdo de metralla,
que en su mente se descorre como valla
lentamente y sin aviso,
todos los días a mañana y tarde,
sin que termine nunca 
salvándose él completo
del ataque alevoso
que no le hizo nadie,
que le causó la tierra mal sembrada...
Su cojera tiene mirada retadora,
de orgulloso caído pero no vencido,
expatriado de la muerte,
vende rosas y claveles
sin el reparo de muchos
para pocos consuelo,
se vino de esos campos
vivo del todo e incompleto,
pero eso no importa mi hermanado amigo
por aquí donde todos los que habemos
luchadores somos, bien tasajos
padre nuestro que estás...
Dónde estas, padre nuestro!

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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