sábado, 25 de mayo de 2013

SOLAMENTE, VOCES COMO VIENTOS / Poesía de José Ignacio Restrepo


DE LA SIEMBRA


En los rastros dorados de la tarde, 
los azules del cobre entre la piel de bosques
se van volviendo cardos 
y silencios de altos precipicios, 
que se resisten hoy a ser sembrados 
ni siquiera por preguntas presentidas...
Ah, la voz de nuestra piel que arredra
lo dicho antes, lo pensado para darse,
si habla, desde el pasado 
como famélica remisa, 
ya no puede hallar fielmente linea alguna 
de ese rostro tallado que beso a la aurora...
Y como hallarlo
sin tomar las palabras y ponerlas
aquí sobre la mítica repulsa
y luego hacerlas tuyas, subsumirlas,
tomar de su fe lo que obra como sonido equidistante,
y aunarlo sin más, como remedio, 
al silencio que apresan en las uñas que pujan, 
en su parto de vidrio y su esponjado ayuno, 
 clavarlas aquí en las ruinas que aun no son, 
en tu sino de tierra advenediza, 
y antes que de tumba emerjan, 
 labrar las palabras sobre el friso del alma, 
inmaculadas de ti...recientes... vivas... 
Sin escrúpulo arde ese viento angustiado
por los barrios perdidos de la vecindad del alma, 
rogando la presencia del amor, 
de ese verdadero, de ese jamás sentido 
en el aire o el viento de los deseos 
pedidos y pagados...
Nacerlas otra vez, a ellas,
las palabras que fueron pueden decir de nuevo,
pues todo poema es un pedido de amor, 
casi todos expresan adoradas quejas, 
sin duda al escribirlo se enaltecen 
esas rúbricas mutuas como el viento lo hace 
en las copas dignas de adorados cipreses, 
altos bajo su voz, la de él 
y de su aliento breve sabias conocidas...
En tanto broten palabras o yemas de llanto, 
podrían  llegar a ser jazmines, 
soñando que no se marche su vigencia de fuego,
pues los sabe idos ya si los cubre el óxido pueril 
del infatuado olvido...
Tierra de los acasos, 
voces sembradas de metales molidos,
la poesía que viste sin embargo 
no llega a ese olvido difuso en sus silencios
que son como línea recia de un sinfín invisible, 
ligeramente torcida y timorata, 
pintada con mayor dureza que otras, 
en mitad de la amplia carretera
de nuestra quimera de estíos... 


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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3 comentarios:

  1. Pues, todo poema es un pedido de amor, casi todos expresan adoradas quejas, sin duda al escribirlo se enaltecen esas rúbricas mutuas como el viento lo hace en las copas dignas de adorados cipreses…… la poesía que viste sin embargo no llega a ese olvido difuso en sus silencios, que son como línea recia de un sinfín invisible….. Bellísimo poema que nos habla del amor, los silencios y la poesía. Sublime son tus letras querido poeta. Eres Magistral.

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    1. Es verdad que llegas con las manos colmadas de flores y abrazos... Es verdad que vienes alta, dócilmente dispuesta con tu brindis, paladeando mi vino de antemano, mientras dejan huellas y guirnaldas en tu propio camino... Es verdad, Loly, todo poema es un pedido, igual que a todo amor le esperan en algún sombrío, reclamantes quejidos...

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  2. ...la Poesia servindo de caminante descuidado, como correo mudo para ese amor que la prende, que la aborda con infinita ternura, que lle pide que vaya, que vaya lle levar lo tanto de lo todo que tienes guardado para el.....una alborada entre sombras de dulces inquietudes...belisimo!!! son para ti las flores que tengo en mi regazo.....;)

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