lunes, 15 de junio de 2015

CARTAS ENVIADAS / Poesía de José Ignacio Restrepo


HACE UN SIGLO YA


Miente el señor dolor 
con la última palabra que nos hiere...
Piensa solo en ganar 
los instantes necesarios para oir 
de nuestra boca infeliz una lisonja, 
y así no tener ya que distanciarse
hacia el fondo oscuro del cajón, 
para quedarse otro vil decenio
vestido del gris polvo sobre un naipe,
mirando como pasa lento el mundo
por el pequeño
orificio de la llave...
Sal de tersura triste, 
cal de bondades ya disueltas...
de la serena angustia que se eleva 
hacia nuevos nortes que no existen
suplica ante el espejo la esperanza
-su voz que rebota en todas partes-
como una niña que llegó perdida
del cuento que leyó
para dormir,
hace solo minutos en la cama...
Gravedades que atan y liberan, 
ese recuerdo que no dejas marchar
tiene sed de figuras pobladoras 
y miente ante los óbolos queridos,
cuenta tus poros como mano amiga
 y puebla el horno donde todo se congela...
Tu musa ya está muerta y tú lo sabes
aunque la veas 
hacer de árbol gigante entre tus manos,
Ese silencio es perfecta poesía, 
cada vez que miras en lo oscuro,
cuando lejanas grietas te consuelan
tallando cicatrices en el alma,
o en las eras de brillo
donde hondas, eternas y con luz, 
desatan sueños locos en la noche 
sin sombras entre la métrica del canto
que debiera poblar todas las almas,
albergándose en un bucle del instante,
o en su pelo que relata un viaje
extendido sin más
sobre la sábana...
ojos que miran, 
aunque se hallan ido...
Y ella que continúa con su vida, 
mientras tú haces de vela entre la espera... 

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 

Copyright ©

2 comentarios:

  1. Josè Ignaco Restrepo.

    Tus letras, emergiendo de un mundo positivo, afloran a la realidad en iris diferentes, que exaltan cada palpitar el corazón hecho poesía.
    para conjugarse en un voto de admiración y respeto.

    delba..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Miente el señor dolor y está muda la casa, pero es bella...Grata tu presencia amiga, como siempre, tras las caídas de taludes flojos que sin embargo son tierra pasada...Te alargo un abrazo Elba, gracias por venir...

      Eliminar