viernes, 15 de abril de 2016

PERNOCTAR LEJOS / Poesía de José Ignacio Restrepo



MAULLIDO TRISTE


Casas llenas de maullidos que fueron,
el piso avaro de paja muestra dolores
cuyos nombres largos no sabemos
apenas sospechamos,
y cunde la vastedad de los colores
para secar cualquier osado manantial
que adentro nuestro
como niño que no sabe,
avise con su risa
que hay un mar,
cuando adentro solo hallamos fuego...

Y en los prendidos muros derruidos
que vemos desde el alzado pedestal,
los hábitos de ayer, los desdeñados,
cruelmente gritan,
llamándonos,
y volvemos el rostro atrás
y tapamos los oídos con las manos,
para poder olvidar que fuimos héroes,
aunque solo fuera de si mismos,
volvemos el rostro,
qué vergüenza,
para no vernos morir
en esa hoguera...

Es verdad que estamos perdidos
cuando el ansia nos lleva sin pensar
y en medio del tropel y el gozo
olvidamos esa fe de autores,
que nos invistió de valores altos y sumos,
nunca pedimos algo que ya tuviéramos,
no había mayor fervor
que ese poder darle la mano
a otro que se pensaba muerto,
sucumbido en la batalla por ser...
pasar el bosque sembrando pensamientos,
cantando un poco para pagar
por esa ofrenda de ir con la vida...

Entonces, ¿qué nos falta?
porqué nos damos por vencidos
si somos como mapa que otros miran
para tener calma y recobrar el arrojo...
Las aves muertas y los huesos de vaca grande
predican sin hacerlo sobre el deber,
sobre la pena de los otros,
su instancia perdida...
y este dolor enhebrado en sutiles hambres
no es más que la letra que se escribe
para que de nuevo atraviese el bosque
y cante una oda simple...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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