lunes, 13 de abril de 2015

VELEIDADES / Poesía de José Ignacio Restrepo



A ALGUNA
Sándalo viene pegado del recuerdo
que tiene rostro pero ha perdido el nombre,
ya debe estar casada
y cortejada
por dos retoños que la llaman madre
a toda hora y sin nada de respeto
pues ella es lo único que tienen,
el mundo que le da
orden a todo...
Era su pelo largo y muy sedoso,
de un negro fuerte y azabache
que la hacía presumir sin menoscabo,
cada que lo tocaba yo o el viento...
otros vinieron a darle forma y tedio
a los quehaceres inmensos
de su cuerpo...
y yo los vi pasar dos o tres veces,
por los límites ciertos
de su cuarto...
Solo pude medir su canto bello,
 la diligencia de su hacer cariño
en el tiempo que pude responder
y ella hizo preguntas,
luego fuimos a sitios divergentes
yo hacia el alba de alguien renovado,
y ella justo al poniente
de mi olvido...
y aún verdea mi mente en su recuerdo
con mi esposa acostada
a este otro lado...
Dormida puede amarme ella no sabe,
incluso cuando vengo a este jardín
a herir en mis deseos lo imposible
y tejerlo con pulso y diligencia
como médico que aprieta el bisturí,
ella sabe que tengo un huerto breve
pasando el filo intenso
por los años,
acaso veinte ya
de este recuerdo,
recorriendo su espalda por completo
y el gemido de su espléndida garganta
que nombra un gran placer
que  ahora no tengo...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
• Copyright ©

3 comentarios:

  1. Placer tengo yo al leerte... Todo queda entre los muros de los versos... La pasión y la nostalgia trenzan la línea pautada que no necesita justificación porque submargen está en el centro de uno mismo, con todo el poder de saberse atrayente.... Menudo desvarío querido José pero es que la ocasión lo merece! Fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como si no pasara por encima este tiempo de cruces y regletas, dejándonos cansados y con canas, llegan estos rencores olvidados tan jóvenes y fuertes como entonces...Ay querida, que bondad la tuya de venir a atender mis requiebros hechos versos, no puedo agradecerte nunca bien estos cuidados conmigo...Abrazos.

      Eliminar
  2. Cómo no hacerlo José, si escribes la vida misma y con el alma, con ternura y sabiduría... Llegas... Fortísimo abrazo

    ResponderEliminar