jueves, 27 de agosto de 2015

AL RECUERDO PERDIDO... / Poesía de José Ignacio Restrepo



 YEMAS SIN PIEL
 
 
Celestes cielos 
que reciben tus migas de fuego, 
tus lánguidos avisos de futuras desmemorias... 
Voy mísero y avaro tras la nube dispersa
que flamea en honor al último recuerdo,
con tu sed por cantimplora pretendo recordar
qué fue de su pericia para hallarte despierta,
cómo fue que olvidó los caminos andados
y se dejó por malo de tu casa y tus manos...
Lágrimas que no manan del recuerdo postrero
que en circense postura hala los hemistiquios
cuyo adentro humedece lo mutable y lo digno
sin cesar de partirse y a solas inculparse,
maleante, disperso, senil y decadente...
mientras él se disuelve en versos sin hacer
y marcha minusválido entre nubes buscándose, 
huyendo como puntos y como solas comas
en un escrito largo que no puedes leer... 
 
El rompiente me avisa que afuera existe un mar,
de acantilados altos que sufren de ceguera,
cualquier salto desde ellos augura a un ser mortal
que sus alas marchitas y sus sueños vocales
no podrán sostenerlo si pierde el equilibrio,
lágrimas de poema, sostenido periplo
en mis largas cadenas se mantienen los rasgos
de itinerarios breves y mapas deshojados
que no sirven de nada, no me sirven de nada
para buscar tu sueño insigne, adolorido,
y poner los fragmentos que encontré repartidos
en un orden que acalle la hiel de la memoria...
Oleaje fatal de todos los azules,
migraste hasta mi alma y luego aquí viniste
dónde están los recuerdos sin duda repartidos
como lozas ideales de absurdo cementerio,
dónde están la palabras que ahora mismo preciso
sin ellas no es posible enmendar esta falta...
puedo ver los acasos, los luegos y los siempres
atrancados y muertos en los nuncas fatales,
por eso mis poemas lucen tan imperfectos
y las letras viajeras de esos recuerdos tuyos
no alcanzan a llegar de manera que lea
cómo fue la tarea, sí fue justo el mendrugo
para el poco de vino que aguantó nuestra noche...
si se atascó en la piel como última frontera
el tono de mi voz que auguraba finales
o eligió declinar en tu pelo y su broche,
el lastimero azar de lo que nunca fue
durmiendo entre sus bucles parpadeante y certero
para que tú al tomarlo respires mis alientos
y recuerdes mi piel naciendo entre tus manos.

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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2 comentarios:

  1. Magistrales tus letras….. Oleaje fatal de todos los azules,…migraste hasta mi alma y luego aquí viniste…dónde están los recuerdos sin duda repartidos... Que gusto leerte, sublimes siempre que gusto leerte. Gracias poeta.

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    1. Siempre es un placer Loly, ver que viniste a leer. Que sientes es mi mejor estímulo. Un abrazo amiga... gracias!

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