domingo, 6 de enero de 2013

VÉRTIGO EN LA CIUDAD / Poesía de José Ignacio Restrepo

BAJO EL FAROL




De entrada veo su cara avejentada,
su dentadura maltrecha e incompleta,
que sonríe supongo, malherida,
por la conciencia inhóspita, indigente,
de que pide lo más por ver lo menos
mudándose de mano,
con sólo deponer con su dicción
su dignidad de hombre, de señor
por la del perro quieto y lamedor,
que se quiere llevar algo a la boca
si es suave y delicado aún mejor,
pues visto es que no puede masticar
con las esas herramientas de cortar,
diezmadas por el brete
que se ha dado...

Este lugar es un puro manicomio
donde los deudos libres deambulan, 
tantos orates de causas tan distintas,
por tantos rigores diversos producidas,
había yo mirado antes de hoy,
yo tengo ojo adiestrado en estas lides,
del sufrimiento, el dolor y otros afines,
los veo, van caminando como entes,
igual que gentes de un mal sobrevividas,
por la caída fatal de alguna bomba,
con las pieles de hollín ennegrecidas
y el alma refulgente
y sin memoria..

Son cartomantes perdidos, 
cuasimodos,
indulgentes sin bula, protegidos,
que no saben que lo son
y se comportan
como hijos de nadie sin la gloria
que todos conseguimos por nacer
y sabernos desde ese mismo instante
con derecho a vivir y a fenecer...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias por venir a compartir querida Lola, eres siempre bienvenida...

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  2. No lo queramos por lo que tiene,es evidente que no tiene nada. y si algo tuvo,pudo haberse congelado en los caminos....debemos amarlo solamente, amarlo, ya esta vacío ,y así se siente . Debemos llenarlo ,nosotros sabremos llenarlo,lo haremos con compasión y amor!! . Poeta que bello,!! en los lugares de tu conciencia que penetras ,es una experiencia inigualable ,gracias amigo Escritor,que Dios le de paz.

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  3. Sólo suelo ver, lo que vida predica por sí mismo, heroica virtud de lo que habla a mi alma que siente y se resiente... Gracias por venir querida Lidia, siempre cerca tu paso y compañía...

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