domingo, 10 de marzo de 2013

NO BIOGRÁFICO / Poesía de José Ignacio Restrepo


PERDIMOS


Hoy volví sin voz
del ajetreo,
de ser copartidario de lo tuyo
y no darme por vencido de vencerme,
sin lograr retirar lo ya perdido,
cada presto sentido que tuvimos
emerge pernoctando al sacrificio
como si fuera hijo de nosotros,
y no lo que solo es,
un invitado,
extraño, afable, incluso algo impaciente
por ver tus ojos cálidos ya neutros
y los míos cansados de mirarte,
y de sentir de lado y medio lado,
de soslayo, y obvio
bien de frente
las cosas que no son pero que son,
sacro inválido insípido evangelio, 
que nos toca rezar al sol de hoy...

Hoy estrené te quieros imposibles,
me batí con tu legión de enmudecidos
detalles ponderados e inconclusos,
y me fui lanza en ristre con los míos,
que están llenos de joyas de papel,
con moñitos de sedas de colores,
iguales a las borlas sin igual
que embellecen todos tus calzones,
y me cansé de dar y de esperar
como fanático que al clásico se llega,
comprando la boleta sin permiso,
su mujer amenaza con dejarle
si no le llena el freezer y cancela
los tres meses de luz, agua y sentido
que él sin saber bien cómo fiel adeuda,
ocupó feliz la gradería,
pensando que los goles llegarían,
y si,
 en el otro arco arribaron,
su equipo cayó en un gesto lapidario,
dos bellos autogoles, y los restos,
que compusieron allí los visitantes...

Casi me voy sentido peloteando,
el frente del poema es tan gregario
y todos han vivido mi dilema,
hoy me quedé sin voz,
perdón, 
sin vos,
ahora hago muecas al espejo,
intento sopesar si hago las pases
cuando regrese por fe mi don de hablar, 
problemas no me quedan por nutrir
y acaso como dijera Vargas Gil,
fanático de Boca y luego cura
diez horas de silencio, una de luz,
prender para apagar un universo
o acaso de revés
para olvidar,
hay dos cuestiones que puedo connotar
que el tal Vargas mencionó
en otro lado
el bueno que el  llanto llegue a solas
los mocos no se notan en la arena,
a todos se los come una lombriz,
que luego brinca y llora de contento,
llorar a moco suelto y sin testigos,
evita claramente la locura,
y aunque ignoro el porqué
ustedes saben,
la voz al descansar
puede volver...

¿Cuál Vargas Gil...?

JOSÉ IGNACIO RESTREPO 
Copyright ©

2 comentarios:

  1. Hermoso poema lleno de metáforas…. miradas que se encuentran… miradas que soslayas... un sinfín de situaciones que las adornas con tus bellas letras. Leer uno de tus poemas es como alimentar el alma, siempre bellos son un una melodía a los sentimientos más profundos no importa el tema o el motivo y este es uno de ellos, que lujo poder leer y disfrutar de tus letras.

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    1. Escribir para uno mismo, sabiendo que al hacerlo públicamente, se adquiere un compromiso con los demás, es a igual tiempo esa muestra de inquietud hecha acto, tender puentes, insuflar agua en los ríos que debajo pasan...Romper las nubes, en tormentas recias, consagrase a la labor de crear, solo hacerlo...Gracias Loly, que vengas a leer es grato, abrazos..

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