jueves, 2 de enero de 2014

CADA OLA A SU MAR / Poesía de José Ignacio Restrepo



VACACIÓN SIN FATIGA


El asueto de los marinos
tiene silencios llamados hace tiempo
con las manos sangradas hechas nudos
y el sol abotagado de brillar
tantos días menguados,
tantos siglos dejados tan atrás.
La vacación del que ama solo al mar
tiene tierra de roble remojado
y cercanías de mapa que no tiene
nombre sobre algún mapa,
algún sextante,
sombra contra algún cielo itinerante
que se nutra de aves esperadas,
de conciencias lavadas,
de recuerdos,
cuando pone su pie para el descanso
en el muelle elegido no por él,
tiene su voz tristeza indecorosa,
pues la joya preciosa que ha llegado,
solo hace que torne con sus ojos
a mirar ese mar, ese destino,
como el pecho materno que no tuvo,
o el libro que dejó en alguna parte
sin leer por completo,
y que solo recuerda por que en él
quedó escrito ese número sin nombre
donde pudo buscarla y encontrarla,
pero no sucedió,
el mar como hizo siempre
sus deseos de amar también llenó...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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