jueves, 13 de diciembre de 2012

CAMBIAR EL ALMA... / Poesía de José Ignacio Restrepo


EL TRATO


Hice ayer la mejor de mis promesas
en un momento iluso y disconforme,
encomendé mi esfuerzo creativo
a ese lazarillo consumado
que cumple lo que sea si le das,
a cambio de su hacer tu alma cansada,
le prometí que entera la tendría
si con su ayuda lograba yo mi meta,
aquello que busco dispendioso
desde que sale el sol hasta que se hunde,
y el mozalbete abyecto contrató,
la propuesta cerró sin ocultar,
la sonrisa inquietante
allí en su rostro... 

Hoy muy preocupado he levantado
cada hueso y músculo empeñado,
y me he dicho será ya cuando muera,
mirando la ventana vi pasar
al voceador de prensa y lo llamé,
al tomar en el frente descubrí
mi nombre adelantado a media hoja,
decía que se agotaba como jugo
la novena novela del autor,
y seguía un artículo procaz
que el demiurgo reciente contratado
deberá en un rato aquí explicar,
cuándo ocurrió todo ésto,
qué pasó, cómo no me dijeron
nada de éso,
yo quería triunfar dándome cuenta,
y no me gusta recibir estas sorpresas,
donde soy protagónico estelar
de una experiencia ajena
no vivida ...

Desperté,
el calor insoportable
no evitó que recordara el sueño,
sonreí, mi cerebro es como un padre,
accede a recordarme lo importante
por medio de oníricas metáforas,
me recuerda que es el sabor del vino
el que nos hace trabajar muy duro,
para siquiera una vez poder comprar
esa botella de Bordeaux con aceitunas,
entregando ese placer a la garganta,
que deliciosa cada gota
bien recuerda...

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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