viernes, 12 de julio de 2013

EN CARIÑO, SEMBLANZAS / Poesía de José Ignacio Restrepo



BARRIO DOLOR

padre_hijo1

El cable de la luz es un poema
que leen en silencio diez torcazas,
pues es casi la hora de guardarse,
ya llega el minuto más oscuro
de una larga tarde…
Los niños ya llegaron del colegio
y no todos los hombres regresaron,
por eso hay muchos miedos resguardados
y planes que no avanzan, solo son,
hay caricias todavía sin corazón
y pies que aun ignoran a que parte
los lleve algún deseo o una huida,
pero sobran deseos de partir,
 es la verdad…
Que la cama se encuentre en su lugar
y la sopa caliente,
es la caja y la envoltura del regalo
que viene de las manos de mama,
cada vez más cansadas y arrugadas,
que ley es esa que ni tiene nombre,
pero es verdad que aquí se nota más…
Y se nota también mejor la risa
del pequeño que aprisa se dirige
a saludar a ese forastero
que conoce por ser él el primero
que le enseñó lo que era dar un paso,
sin miedo de chocarse o de caerse,
y la primera palabra fue hacia él
cuando dijo papá se dirigía,
a ese que con ganas sonreía,
igual que lo hace hoy
justo al llegar…

JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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