martes, 17 de diciembre de 2013

RAYAR EL QUESO / Poesía de José Ignacio Restrepo


AL DENTE


Humeante, olorosa, insigne,
la esperada comida ya está lista,
de los bordes del plato pando y grande
sobresalen perfectos los fideos,
gruesos como mi hambre,
largos, bellos,
con el goulash molido haciendo monte
y la salsa ese todo coronando,
como una construcción que me mirara
antes de ser del todo derribada...
Tomo de último el viejo rayador
heredado de manos de mi abuela,
y lo opongo con gracia
al queso duro
que ya tiene curadas cicatrices,
con la fuerza medida y el mohín
que le surte mi ávido apetito,
paso dos o tres veces el metal,
roto en cientos de filados agujeros,
y lo miro caer como llovizna
sobre el plato que espera que lo diezme,
con medidas y gustosas bendiciones
del señor tenedor y su embestida
para calmar el hambre y el deseo...
Es la pasta,
oriunda de tierras italianas,
alimento de tórridos romanos
que mezclaron harina, trigo y huevos,
más secretas miradas y quereres,
y entre sal le sumaron sus virtudes,
hasta hacer largos y bellos espaguetis
enroscados al  agua y al calor,
para darnos el tesoro sin rencor
a todos los amantes de este mundo
que en minutos de cocido sin problema
tienen esa delicia allí en la mesa,
para darla o compartirla
sin egoísmo,
y luego sonreír
pidiendo más,
solo dos cucharadas nada más...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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2 comentarios:

  1. ....casi sienti el olor del tagliatelli....jejejejejeeje.....eres único!!!! de lo nada te sale un Poema!!!!
    ....buen provecho ! ....y para mi "dós cucharadas y nada más"...ah! y un poco de tinto no seria malo...
    gracias por lo repasto.....;)

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    1. Qué bueno que te gustó, cuánto me alegro de tener comensales, aún antes de haberlos preparado...Gracias por llegar a la mesa, bella María, abrazos!!

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