lunes, 15 de diciembre de 2014

SERENO, ANTES DE LA NOCHE / Poesía de José Ignacio Restrepo




MELLIZAS


Todo un galpón
de aceitunas,
en el vaivén de una amatista
cabe y sobra,
frescas y verdes casi siempre llegan
antes que a los frascos
con la tapa roscada
y propia marca,
a uno que tenga de todo,
y todas las manos llenas,
tanto que no pueda bien contar
que le cabe en la diestra
y que se le derrama
en la siniestra...
El que quiere tener,
 su sino no puede evitarlo,
igual que el cosecha y luego vende
para poder comprar justo lo diario,
las manos hablan bien de lo que hace su amo,
de ese vil quehacer de contar siempre lo ajeno
para luego ir por todo
bueno, mucho y barato...
Son dóciles al tacto, femeninas y limpias
mientras que las del otro son mestizas,
cuarteadas,
bruñidas de trabajo,
por siempre amanecidas,
de pardas cicatrices anchas y con volumen,
poco saben contar lo de otros que nunca ven
o algo que valga más de los dedos que allí tienen,
de miles para arriba casi sumar no conocen...
Podría llenar papel,
hablaros mucho de esto,
sobre esos pozos que llenos
no terminan de llenarse
o de aquello que en fría piel pone cálido sentido,
pero me quedo mirando una madura aceituna,
entre perplejo y sonriente
por no saber bien en qué,
o cuándo, o cómo o porqué
distaron sus parecidos,
el de esa verde semillita, deliciosa y salitrosa
con la piedra algo más fría y semejante en tamaño,
que ilumina en esta mesa
este pequeño breviario...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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2 comentarios:

  1. Dúo a cuatro voces, de la semilla al aceite, liquido oro y salada fe... Dan ganas de llevarse una a la boca y morderla... en esta serena noche... Gracias José... Puro deleite a los sentidos!!!

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    1. Estabas allí...bueno, triunfa una vez más este silencio mío, hecho de mandrágoras que escalan las brumas cálidas de mi espíritu...que desde lejos se ven tejidas en un invierno alevoso y atroz...Gracias querida Isabel, por penoctar con ellas...

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