miércoles, 5 de noviembre de 2014

VENDO BRÚJULA, ESPEJO DE PARED CAÍDA Y LETRAS PERDIDAS / Poesía de José Ignacio Restrepo





SECUENCIA




Pasa la novedad,
como si fuera novia retrasada...
Sé que los barcos y las aves se parecen,
ahora mismo las veo a ellas
rescatando de la acera un mendrugo de pan
que el viento en poco tiempo volverá polvo...
Bendecida rutina,
el pomo de la baranda que conoce mi mano,
la argolla que de mugre va llenando esa fecha de ambos,
la arista que ha quedado allí en la puerta
tras un golpe de ira pasajera,
que yo evito pues me chuza y pesa...

Bendecida rutina,
palco de aventura de los pobres,
donde ejercen su reinado
y dan de comer a sus bestias de colores,
allí el triunfo se escribe diariamente
como si se tratase de un epistolario
rayado con un palo sobre la nieve...

Envío tres correos a gente que no conozco...
las letras vuelan,
en una especie de sacrificio que nunca termina,
me dicen ya mismo volvemos y lo cumplen,
las veo nacer en otro texto
que no tiene más fin que llenar esta cuadrícula,
ésta,
que nunca sé quien abrirá...
como la puerta de un hotel
pequeño, cálido y amigable,
donde vengo a pernoctar de día,
a dormir con los ojos abiertos,
en tanto gasto mis letras en los textos níveos,
esos que tienen título y personajes,
esos que firmo con mayúsculas
esperando que algún día acaben de nacer,
de ser por fin adultos,
y merecer el cadalso efímero
de unos ojos hermosos...

Vuelve con cara triste
a pasar ese recuerdo vivo,
que quiere sobre todo que lo escriba, lo calme,
me esconde algo la cara,
tiene lágrimas que son solo de broma,
y de repente olvido el quehacer que lo trajo,
el nombre que lo guía, su estandarte,
yo le pongo en la boca un tris de rojo rímel,
le subo el bies caído del vestido que lleva,
y le quito el sombrero,
con él parecía ser solo una vieja...

Ahora tiene cara de anarquía,
de volátil y serena desvergüenza,
de aventura ajena
que en las letras quisiera solo mía...
como tus ojos ahora que me leen,
me desean cercanos a los tuyos
marcando el territorio como lo hacen
las rameras,
los perros
y los niños...



JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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2 comentarios:

  1. ....todo lo Poema vale millones de dulces reflexiones, de miles de indicios de vida adonde se inscribe un cardiograma con corazón tremblando, en una oscilacion dialectica entre lo desespero y el esperanza, en una existencia reincidente de recuerdos impositivos tanto cuanto subreptícios . que abren puertas a lo aconjego y a la paz de nuevos horizontes y nuevas sensaciones limpios con lagrimas de saudade.... o encantamento que siempre viene hasta mi me está pedindo ,para entrar...gracias, mi Bardo!

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    1. ...por fin viniste...ah...Gracias inmensas, lusitana de oro...!!

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