martes, 20 de noviembre de 2012

AL VERBO HACER... / Poesía de José Ignacio Restrepo



ORACIÓN 
ANTE EL HACER


Algunas veces 
nuestro cansancio no está 
en la periferia de los actos, 
llama a la piel ardida de los ojos 
que han postergado el llanto 
para alguna tarea más sutil, 
que ésta conveniente de quejarse...

Tengo conciencia ahora 
de una fatiga tenaz, 
irredimible, 
que nace del angosto caminar, 
de esta soledad hecha trabajo, 
con la que silenciosamente comulgo, 
todos los días y las noches, 
en un tiempo sin antifaz 
y menos fondo...

Algunas veces, 
esta es una, 
siento la reciedumbre de lo trágico 
en cada paso que doy, 
profesionalmente logrado como digno, 
y la tarea biliar de acongojarme 
para sentir sin ganas estar vivo, 
su correlato dibuja sobre el istmo, 
que une cada segundo con lo ido...

Son lentas crónicas 
escarbadas muchas veces, 
para servir al trabajo matutino, 
de congeniar al sol y bendecirle, 
entre las letras nuevas musitar, 
gracias Señor, 
otra vez estamos vivos...


JOSÉ IGNACIO RESTREPO
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4 comentarios:

  1. El “hacer” no se hace en este poema redención de un agnóstico de las mismas letras, esas que le arrastran a seguir dibujándolas, aunque la soledad y para qué empañen la tarea cotidiana. Y no está clara si la vivencia de lo trágico sólo le brota de los ojos ya cansados o de la duda si sentir el imperio que le ata a seguir viviendo, “haciendo”, y que puede pensarse como oración dedicada a la duda misma más que al nuevo día que regala el Sol.

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    1. ....ante el nuevo día que regala el sol...No, Fernando, es un dolor sin herida, pero más profundo, que se nace y se muere en la consigna, de que es solo haciendo que pueden descubrirse, las razones de ser y de no ser, el principio de esta labor, de este suave poder que tengo, del que soy espectador e instrumento...Gracias amigo, por dar tu criterio, por visitar estos predios...

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  2. Tanto cansancio que trae aparejada la soledad y el llanto contenido, por esas cosas que son inconcebibles. Apesadumbrada me siento y por estas letras conmovida e identificada querido alado, de alas tan frágiles como las mías.
    Pero sabés? Sos mucho más noble que yo. Yo no agradezco tener que ver cada día la tragedia de algunas vidas, al lado de las cuales, la mía es un cuento de hadas. Si bien, me tranquiliza, no me conforma...me rehúso a creer que seamos humanos contra humanos...
    Y mientras seguimos haciendo día tras día con empeño nuestro trabajo, no puedo a veces dejar de preguntarme ¿para qué? Hasta que miro a mi retoño sonreír...
    Abrazos amigo del alma.

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    1. ...Hoy diste fuertemente en el clavo, querida Fabiana,,,y me sacaste una hinchazón del tamaño de una de golf, me lo estoy sobando....Todos mis abrazos...Siempre es grato ver que vuelas a mi lado...Gracias...!!!

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